Si quieres resolver un problema, entonces duerme

En general creemos que el sueño es solo un período de descanso y recuperación, sin embargo, durante el sueño también ocurren funciones activas. El filósofo griego Aristóteles, aseguraba que mientras las personas dormían, además de descansar y reponerse, también mejoraban la comunicación de la mente.



 ¿Alguna vez te fuiste a dormir intentando resolver un problema o rompecabezas, buscando mil alternativas pero sin dar con la correcta? Seguramente nos ha pasado a todos en alguna ocasión, y muchas veces al otro día cuando despertamos, la solución llega por sí sola como una especie de milagro.


 Pues resulta que para poder resolver un problema, la mejor estrategia no es solo la de «pensar mucho». La mejor y más eficiente opción es la de «pensar bien» y para esto necesitamos tener la mente despejada y el cerebro ágil y sin otras distracciones. Un estado que únicamente se consigue mediante un sueño profundo y reparador.

  Así es que si necesitas resolver un problema, lo mejor que puedes hacer es dejar que tu cerebro descanse y duerme 8 horas. De hecho, tampoco descartes una buena siesta a media tarde, porque a pesar de lo que puedas creer, con solo reposar el cuerpo y apoyar la cabeza un rato en la almohada basta para reiniciarnos y nos abre a nuevas perspectivas.  




   Y es aunque pueda parecer que está en contra del sentido común, puesto que cuando queremos resolver algo por lo general nos quitamos horas de sueño buscando una solución, y pretendemos sacar un 200% de nuestro cerebro, pero en realidad, conseguimos todo lo contrario, porque lo que justamente nuestra mente necesita por un momento es desconectarse.

  El el más famoso personaje detectivesco, Sherlock Holmes, en una de sus tantas aventuras, afirmaba que el secreto para hallar la solución a todo problema era dormir. Aunque muchas veces ocurre que mientras más ansiedad y dificultad para resolver el problema enfrentamos, más se nos resiste ese descanso reparador que tanto necesitamos.  

 

Para resolver un problema, lo mejor que puedes hacer es dormir


 Muchas veces solemos descuidar nuestras horas de sueño y eso más pronto que tarde acaba por afectar nuestras habilidades cognitivas. 


 Nuestra atención, memoria, la capacidad para resolver problemas, incluso para analizar o dar respuestas creativas… Todos estos procesos además de muchos otros, precisan de una mente y un cerebro sano, oxigenado y sobre todo conectado y descansado.
   


 Un buen descanso y dormir entre 7 y 9 horas de forma profunda y reparadora, es el equivalente de buena salud para nuestro cerebro. Por eso las fuentes de luz como nuestros dispositivos electrónicos, la ansiedad, la preocupación y nuestros horarios irregulares afectan negativamente a nuestro correcto descanso nocturno.

 De modo que, pese a que nos educaron creyendo que lo mejor para enfrentar un desafío intelectual era esforzarse al máximo dedicando toda nuestra atención, parece ser que el solo dedicar horas y horas a pensar sobre el asunto, no es la mejor opción.


  La realidad demuestra que no se trata de pensar mucho, sino en cambio de pensar bien. Y para conseguir pensar de un modo más despejado y eficaz, es más que necesario el descanso. 


 

  Así es que, si necesitas resolver un problema, lo que debes hacer es antes que nada, dormir. Y no se trata de un consejo al azar ni simples buenos deseos, es una receta avalada por la ciencia, puntualmente por un estudio que realizó la doctora Kristin Sanders, investigadora de la Universidad de California.



  Los científicos responsables del estudio, en donde se buscaba descubrir la capacidad de respuesta a varios problemas presentados a un grupo de voluntarios, se sorprendieron al comprobar el efecto que el sueño tiene a la hora de ayudar a resolver conflictos tanto fáciles como difíciles.




  Pero ¿qué ocurre, la memoria mejora? Una respuesta corta sería que sí, dormir es un factor clave para poder tomar decisiones y solucionar incógnitas, puesto que mientras descansamos nuestro cerebro no permanece del todo dormido, sino que adapta una la solución para el problema trabajando a un nivel inconsciente.



 Las conclusiones de esta investigación nos orientan sobre cómo el sueño mejora en lo cotidiano nuestras funciones cognitivas. Aun si hablamos de un problema difícil, deberías consultarlo con la almohada en la noche, y volver a intentarlo al día siguiente. 

  Lo ideal es fijar tiempos de descanso que sean adecuados, puesto que con frecuencia las ideas deslumbrantes llegan en la mañana, al levantarnos, al ducharnos o mientras desayunamos...Y es que, en esos momentos en que la mente está más relajada e inspirada, suele encontrar la respuesta más ingeniosa y adecuada a nuestros problemas.




Fuente: La mente es maravillosa /  Cuerpo y mente / Bioguía
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