Familiares tóxicos que debes sacar de tu vida y no tienes sentirte culpable

Todos los días crecen los casos de personas que se sienten atrapadas en relaciones familiares tóxicas.  Las consultas a psicólogos y profesionales son una moneda corriente que demuestra que estas relaciones son peores que las que involucran a parejas o amigos. Los familiares tóxicos pueden ser incluso más peligrosos, y alejarse a veces no es una situación fácil. 



  Los lazos familiares en teoría deben perdurar para siempre. O al menos eso es lo que se supone que enseña la sociedad. Se dice que amar a los padres y hermanos es poco menos que una obligación. Que respetarlos para siempre es un deber. Pero esto nunca debe ser incondicional, el amor y el respeto se deben merecer. 

  Aún así, muchas familias no son lo que parecen y mucho menos la imagen que muestran al mundo. Algunas personas tóxicas hacen mucho más daño a sus familias que a otros. A veces, esa persona que debería amarte y te desprecia, es la que más te lastima. Y no has venido al mundo para sufrir, y mucho menos por mandatos sociales. 


  La sangre no hace la familia. Protegerte y estar siempre a tu lado es un vínculo mucho más fuerte. Madre o padre es solo un título vacío sin no se refleja en los actos. De modo que si tienes que alejarte no te sientas mal. Si tienes tus razones, será perfectamente válido hacerlo. Nadie debería quedarse donde no se siente a gusto.

   Pero recuerda que, como cada pérdida, debes procesarla y trabajarla. Asumir el dolor sin esconderlo. Pero más que nada debes aprender a perdonar el mal que te hayan hecho. Si no te trataron como era debido no debería pesar en tu conciencia tampoco.  No son tu culpa lo que los demás arrastren en sus vidas. 

   La familia tienen que estar ahí para protegerte siempre. Sobre todo los padres o hermanos. Y por supuesto, debe ser algo recíproco. Pero cuando esto no es así y solo están para lastimarte, es mejor romper lazos. Relaciones así no benefician a nadie y no debes sentir culpa por alejarte.

  Ni necesitas dar razones a quienes no las merecen o que no cambian sus actitudes cuando explicas que te dañan: solo tú sabes lo que sientes.  Pero deberás aprender a vivir con ese dolor, y a perdonar a quienes te lastimaron. Y también a ti mismo. 


  No eres responsable por como te tratan los demás. Así que no debes sentirte culpable por quitar a esa persona negativa de tu vida. Siempre tendrán oportunidad de cambiar su actitud y de pedir perdón si de verdad te valoran.



Fuente:  Nueva mujer 
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