8 consejos para educar un niño mentalmente fuerte

  Es muy importante tener fortaleza mental para hacer frente a todos los desafíos del mundo y para educar a un niño mentalmente fuerte es enseñarle a poder hacerles frente para desarrollarse.     




  Un niño educado para ser fuerte podrá abordar los problemas de un modo productivo, recuperarse y continuar de forma eficaz. Y si quieres que tu hijo tenga desarrolle esa fortaleza mental,  hay algunas claves que debes seguir.  

 

Consejos para alcanzar la fuerza mental

 

  Son necesarias la autoestima y resiliencia para desarrollar la fuerza mental en los niños, y para ello estas son algunas de las condiciones que se requieren:     

 

- Cambiar los pensamientos negativos por otros más realistas.

- Controlar las emociones.

- Tener una actitud productiva, aún cuando sea difícil   

 

Existen varias técnicas y recursos educativos que podrás aprovechar:  

Inculcar habilidades que corrijan el mal comportamiento


  Cada vez que un niño se porta mal, podemos verlo como un problema o como una excelente oportunidad de enseñarle cómo actuar y resolver la situación, autocontrolarse y manejar sus emociones y que estas no los manejen a ellos.      



  Esta actitud lo ayudará a ser más productivo y tener habilidades para enfrentar todos los contratiempos que surjan en su vida.  

Permitir que los niños cometan algunos errores


  La  única manera de que tu hijo aprenda la lección será muchas veces que cometa sus propios errores y esa será una enseñanza muy valiosa que debes permitir que tenga, y no quedarse con el error sino que lo intente nuevamente.



 Un padre no debe proteger a sus hijos del error, pues son inevitables y buenos si podemos aprender de ellos, un buen padre le mostrará a su hijo a no sentir vergüenza ni temor a equivocarse, siempre valdrá la pena si con ello aprende algo nuevo.    

 

 También se debe permitir que ocurran las consecuencias lógicas del error, siempre que no les cause daño, y dialogar con ellos para evitar que se repita. Si se sobreprotege a un niño para que nada malo le pase, pensando que se le hace un bien, solo se consigue evitar que adquieran la capacidad de corregir sus errores.



 No es necesario que todo vaya bien, sino aprender a manejar los imprevistos, y si no ven las consecuencias de sus actos, crecerán como adultos irresponsables de sus actos.

 



Cuidar su autoestima


  Será muy difícil que un niño sea mentalmente fuerte si él mismo se siente humillado o si tienden a ser pesimistas sobre sus habilidades. No debe ser pesimista sobre sí mismo ni tampoco demasiado optimista, se debe buscar se sea lo más realista posible, de acuerdo a su edad.   



  Ese pensamiento realista favorecerá su optimismo por sí mismo, de acuerdo a las oportunidades que irá viendo que puede aprovechar según sus propias capacidades.

 

Ayudarlo a enfrentarse a sus miedo

   Si un niño no se enfrenta a sus miedos, jamás podrá ganar  confianza en su capacidad para lidiar con ellos y superar las situaciones que lo angustien. 



  Cada niño tiene sus propios miedos y se los debe comprender, la mejor manera para que los superen es acompañarlos en el proceso de superarlos, para que tengan confianza en sus capacidades, y que ese logro frente a ellos los anime a salir de su zona de confort y así tendrán  la satisfacción de haber conseguido algo por sí mismos.

 

Dejar que se sienta incómodo


  Aun si se siente la tentación de ayudar a un niño cuando él está frustrado, enojado o aburrido frente a una situación que lo incomoda, no es bueno rescatarlo siempre en esas ocasiones.  


  Si no se trata de un contexto grave, será mejor dejar que lidie con sus problemas solo, y que así pueda resolverlos de manera independiendo, para reforzar su autoestima y sus capacidades para saber manejar sus emociones positivamente.     


 

Enseñarle su responsabilidad personal  


  Para ganar fuerza mental un niño tiene que entender y aceptar su propia responsabilidad personal. Y para eso hace falta que pueda explicar sus conductas sin poner excusas ni culpar a otros por sus actos.     

Enseñarle a controlar sus emociones


  Su fuerza mental depende de que sean conscientes de sus sentimientos, pero no que los repriman ni escondan, sino que sepan elegir las maneras más saludables para lidiar con ellos.    


  Si un niño comprende lo que siente en cada momento y sabe el modo de lidiar con eso, estará listo para enfrentarse a cualquier reto. 
 
  Es importante se les permita experimentar sus emociones y tener sus propios espacios y tiempos para ello. 

Ser su ejemplo fuerza mental


  La mejor manera de predicar, es con el ejemplo. No basta con hablarle a tu hijo de todo lo que debe hacer, debe verlo. Aprender por imitación es una de las lecciones que más fácil se internalizan, y las primeras referencias de todos los hijos son sus padres.

  Por eso repetirán cuánto vean en ellos y es tan importante ser un buen ejemplo para darles una buena educación. Si ven una conducta positiva y productiva en sus padres, esa será la lección que mejor aprenda.   

Y también es importante hablar con ellos y conocer sus metas, para indicarles el mejor modo de conseguirlas, y que sepan si están haciendo lo correcto para alcanzarlas y mejorar. Si ven que la prioridad es superarse, esa será una lección que les guíe en toda su vida para ser cada día más fuertes.   

Fuente: La mente es maravillosa
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