Cómo enseñarles a tus hijos a ser responsables

 La responsabilidad y la disciplina son cosas que se deben enseñar en casa y con el ejemplo, y nadie mejor para esto que los mismos padres.         

 



  Si tu hijo parece que siempre tiene una excusa preparada para justificar alguna de sus travesuras o malas conductas o vive echando la culpa de sus acciones a los demás, entonces es momento de que le enseñes a ser responsable.



  En el momento en que notas que tu hijo suele evitar las responsabilidades que le corresponden por sus actos, es el momento en que será necesario hablar con él sobre de que significa la responsabilidad y por qué es tan importante.

Cómo enseñarle a tu hijo a ser responsable


 Antes que nada, lo primero que debes hacer es dar el ejemplo correcto. Tienes que esforzarte en cumplir tus propias promesas. Si tu hijo descubre que no te haces responsable por tus actos y palabras, sencillamente ese será el ejemplo que siga.



  Es por esto que debes tener presente que eres su pilar de conducta, su ejemplo a seguir, y por esto te imitará en lo que hagas, por eso debes trabajar en tu propia conducta si es que tienes problemas con la responsabilidad.

  Tu hijo debería poder acudir a ti y hablar sin temor. Si hablas con el con frecuencia y eres un buen oyente, no tendrá problemas en hablar contigo cuando ocurran tanto cosas pequeñas como grandes. 



  Así que cada vez que venga a compartir algo, escúchalo, sin parecer aburrido. Aun si se trata de algo que no apruebas, nunca te apures a criticarlo. Esa actitud hará que el niño te diga siempre la verdad.

 

1. Dale tareas acordes a su edad


  Siempre es un buen comienzo darle ciertas tareas sencillas, que pueda realizar de acuerdo a la edad del niño. De acuerdo a su edad, pueden guardar los juguetes, ayudar a poner la mesa, ordenar su ropa y otras tareas simples que ayudan a que el niño entienda que es su responsabilidad hacerlas.



   Cuando tu hijo tenga algún problema, no te apures a ayudarlo. Deja que encuentre alternativas y que lo intente por su cuenta. Si pide ayuda, guíalo. Permite que maneje la situación por su cuenta y buscar sus propias soluciones.

2. Nunca hagas por él lo que bien puede hacer por sí mismo


  Esto es algo que con frecuencia incumplen aquellos padres que ponen metas muy altas a sus hijos y luego los tratan como si fueran incapaces de cumplir esas metas. 



  La primera vez que un niño aprende a asumir responsabilidades, es lógico que aun no pueda satisfacer las expectativas de un adulto. Así que entiende que lo importante aquí no es el resultado, sino el esfuerzo.      

  

3. Explícale las reglas que fijes


  Para que los niños puedan aprender a tomar las decisiones correctas, deben poder distinguir por su cuenta qué es lo que está bien y qué es lo que está mal.



  Explicar tu posición siempre será mejor que darle órdenes. Por eso antes que mandar a que haga su tarea ahora, explícale que si la hace, luego tendrá más tiempo para jugar sin tener que interrumpir su juego por tener que hacer esa tarea que dejó pendiente.

  De esta forma el razonará y tomará la decisión correcta, y no solo lo hará obligado, por temor a que luego mamá le grite por no hacerla.    

4. Tienen que asumir las consecuencias de sus acciones


  En ocasiones será necesario que los niños sufran las consecuencias de lo que hacen para que puedan aprender.


   Si siempre asumes las responsabilidades que le corresponden, solo le estarás enseñando a evadirlas, y que alguien siempre se hará responsable de sus actos. 

  Debes darle su espacio para que aprenda a calcular las consecuencias de sus actos. Si lo aprende con las pequeñas cosas, sabrá evitarse luego grandes problemas.

5. No esperes resultados inmediatos


  No se puede aprender a ser responsable de un día para otro. Los pasos que debes seguir deben ser acordes a la edad del niño o adolescente. Necesitará algún tiempo para aprender a tener un pensamiento estructurado y ganar una disciplina proporcional a su edad.



  No puedes esperas a que tu hija de 6 años cumpla una rutina matinal que le marcaste sin que le des ciertos recordatorios. Y para ayudarlos a cumplir con sus horarios puedes pegar fotos suyas en su habitación, cepillándose los dientes, o armando su bolso, o desayunando.     

  Dales un orden y así verán claramente qué se debe hacer y cuándo. Y anímalos a consultar el listado todas las veces que lo necesiten, hasta que internalicen el programa y se les convierta en rutina.

 


Un hijo responsable es el anhelo de todo padre


  La mayoría de los padres saben que, para que sus hijos se adapten y progresen en el mundo real, primero tienen que deben ser responsables y tener cierta disciplina. 


  Y para que esto ocurra, tendrán que superar muchos desafíos. Esa es la razón de que sea tan importante que empieces a enseñarle responsabilidades desde temprano. 

  Quizás al principio no sea sencillo, pero criar a los niños para que sean responsables será un inmenso regalo que les traerá grandes beneficios por el resto de su vida.

Fuente: Mente asombrosa

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