La vida no te pregunta si quieres ser fuerte, la vida te obliga a serlo

Querida vida: Cuando digo que nada puede ir peor es solo una pregunta, no un desafío. Tienes una gran habilidad para complicarme la existencia, reconócelo.


  Aunque suene duro, solo nos tenemos a nosotros mismos, y por ello debemos aprender a vencer las adversidades, priorizarnos y cuidarnos por encima de todo
 
  ¿Cuántas veces hemos perdido la esperanza, cuántas veces nos hemos encontrado sintiéndonos derrotados cabizbajos, con la frente hacia el suelo, incapaces de reaccionar, de mirar el sol, de ver la luz de las estrellas?



  Parece que hay momentos en los que todo se da la vuelta y se rebela en tu contra. Eso te rompe y hay algo que grita de impotencia en tu interior. Parece que ser fuerte no es una posibilidad. 

 Todo se derrumba. Desde luego, es complicado recomponerse cuando es el mundo el que te ha fallado, cuando te sientes solo o cuando crees que nada puede ir peor.

  Entonces empiezas a acunarte en tu poder de aceptación y de cambio. Tu bienestar está dentro de ti y solo dependes de un amor que no ofrece resistencia, el amor propio. 


  Sabes que no tiene sentido seguir presionándote y que la vida merece la pena con sus más y con sus menos.

  La vida nunca te pregunta si quieres ser más fuerte, Simplemente te obliga a serlo, es una cuestión incluso de selección natural, hasta los animales de la naturaleza se enfrentan a peligros y problemas, y sólo aquellos que encuentran la forma de sobrevivir, las formas de salir adelante son dignos y capaces de reproducirse, y de esta manera se va mejorando la especie.

  Para ser feliz primero tienes que aprender a ser fuerte. Y para ello, es necesario entender que nosotros somos los únicos responsables de conseguirlo. 


  Nadie te va a traer aire para que respires. Nadie te va a dar las fuerzas para levantarte por la mañana si primero no te convences a ti mismo.

  Así que no te preocupes si te encuentras en problemas, sólo recuerda que no es la primera vez que la vida te presenta un reto sin preguntarte si lo querías, recuerda  todas aquellas situaciones en las que ha salido victorioso, incluso cuando no encontrabas una salida.


  Una frase muy común del célebre físico y científico Stephen Hawking es que «quejarse es inútil y una pérdida de tiempo». Tenemos derecho a hacerlo, no cabe duda. Pero cuando uno se encuentra en una situación compleja y dura, no hay más remedio: solo nosotros podremos salir del abismo.

Recuerda que siempre hay una  solución, y tú sólo tienes que encontrarla, nunca te rindas, la vida muchas veces puede ser dura, pero una vez superado el problema  también hay una satisfacción personal y más confianza en uno mismo.


El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.