La vida es bella: una película maravillosa que nos enseña a superar la adversidad

La vida a veces duele, a veces cansa, a veces hiere. No es perfecta, no es coherente, no es eterna; pero a pesar de todo, la vida es bella.



  Life is Beautiful (La vida es Bella) es, probablemente, la película italiana más reconocida y aclamada a nivel internacional. El guión, la banda sonora y las interpretaciones de los actores la convierten en una película inolvidable, capaz de ir de la risa al llanto y de transmitir infinidad de emociones. 

 En definitiva, una obra maestra del cine cargada de mensajes, dirigida y protagonizada por Roberto Benigni en 1997.

El sentido de la vida cuando todo parece perder el sentido


  La vida es bella es una película difícil de encasillar. El humor de Guido y su lucha por mantener la ilusión de su hijo incluso arranca alguna que otra sonrisa a los espectadores, aunque se trate de una sonrisa agridulce. 

  Por eso se convierte en una oda a la perseverancia, la ilusión y la superación de las adversidades. Nos muestra que incluso en los peores momentos, cuando parece que todo está perdido, si tenemos algo por lo que luchar, podemos mantener una actitud más positiva.


Hermoso cuadro de la vida familiar


  En La vida es bella Benigni interpreta a Guido Orefice, un contador judío que se mudó durante los años 30 desde el país de la Toscana a Arezzo, donde conoció a una maestra de escuela, Dora (Nicoletta Braschi, la esposa de la vida real de Benigni). 

  Comenzó una vida de cuento de hadas al salir y casarse con la chica. Más tarde, Guido y su esposa tuvieron un hijo y vivieron felices juntos hasta la ocupación italiana por las fuerzas alemanas.


Importantes lecciones de vida


  Esta película es una lección de vida: a pesar de las leyes y actitudes antisemitas, Benigni quiere demostrar que la vida es verdaderamente hermosa cuando presenciamos los infinitos esfuerzos de Guido por crear una experiencia agradable de concentración para su hijo. 

 Te sientes cansado cuando lo ves en un día doloroso y sonríes cuando él le habla a su hijo y lo hace reír.


¿Cuál es el mensaje de Roberto Benigni para el público?


  Piensa positivo, nunca te rindas y se agradecido. Según el autor, Benigni destacó mucho eso. Esto fue visto cuando Guido en el campo de concentración, su cuerpo encadenado, pero su mente permaneció libre para la seguridad del niño. 

  El director que actuó como el actor principal puede curar el dolor y amargarse detrás de los rincones de su alma cuando habla con su hijo.

  Sé feliz y haz felices a los demás. Esto es lo que Benigni quiere transmitir a todas las personas en el mundo a través de que la Vida es hermosa, porque al vivir felices todos los problemas los podemos resolver.


  Guido, por ejemplo, hasta que murió tratando de salvar a su familia, todavía trató de hacer felices a otras personas.

  En general, puedo decir que esta película es una obra maestra. No pude medirlo en unidades de números para dar valor a esta película. Lo recomiendo a todos los que sienten que su vida ha sido destruida y llena de desesperación.

La lucha y el sacrificio de Guido


  Una frase, una creencia o una idea pueden hacer que el mundo de una persona cambie por completo, que nuestra forma de ver la vida se transforme y que todo cobre sentido. Ferruccio, un amigo de Guido, le dice a este al comienzo de la película que según Schopenhauer «con la voluntad se puede hacer todo». 

  Esta frase marcará a Guido para siempre. Al principio, la utilizará de forma cómica, pero con el tiempo, nos damos cuenta de que se tratará de su forma de vida.


  Guido tiene un propósito, quiere sobrevivir, pero, sobre todo, quiere que lo haga su hijo. Luchará hasta el final, tratando de que su hijo nunca pierda la sonrisa, de que sea feliz en el infierno. 

  Sacrificará su propia seguridad para que su hijo no vea los horrores del campo de concentración, hará todo lo posible por encontrar a Dora y mandarle señales para que sepa que siguen con vida.

  Guido es todo un ejemplo de lucha y superación ante las adversidades. Su gran imaginación y su voluntad harán que cree una falsa realidad para que su hijo no sea consciente de lo que están viviendo.

  Le hará creer que todo es un juego, que son libres y pueden marcharse cuando quieran, pero si aguantan y consiguen ganar mil puntos, tendrán su recompensa.

   Por otro lado, Giosuè siempre ha soñado con tener un tanque de verdad, por ello, Guido le hará creer que el premio será ese y, de este modo, crea en Giosuè una voluntad para vivir.



  Guido no sabe si sobrevivirán, no sabe cuánto tiempo deberán permanecer en el campo, pero su afán por sobrevivir es más fuerte que cualquier incertidumbre. No deja que su hijo lo vea devastado, triste o sin ganas de vivir. 

  La vida es bella nos muestra que la felicidad, a veces, está en nuestro modo de mirar la vida, de aceptar y enfrentar las adversidades. 

   A pesar del gran exterminio que hubo en los campos de concentración, también hubo supervivientes, personas que lograron afrontar las torturas, el hambre y la injusticia. Un ejemplo de ello es el psiquiatra Viktor Frankl que, tras su supervivencia en un campo de concentración, publicó El hombre en busca del sentido. 


 Obra en la que expone su experiencia y cita una famosa frase de Nietzsche que puede resumir muy bien el argumento de La vida es bella: «quien tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos».

  La vida es bella es un ejemplo de superación, nos hace ver la belleza en el horror y la libertad incluso donde no la hay, nos hace reír y llorar…

 Guido tenía un porqué, una voluntad y logró crear esa sensación en su hijo. De este modo, pese a la crudeza de la película, podríamos afirmar que su lucha y su esfuerzo tuvieron su recompensa.


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