Confirmado: Mirar el mar activa el estado de felicidad en el cerebro

Una investigación demostró que los sonidos del mar reducen los niveles de cortisol, la hormona del estrés y proporciona la calma


 


  Los seres humanos han podido percibir los efectos saludables que el mar ha tenido sobre ellos desde hace décadas. Ya en el siglo XVIII, los doctores recetaban a sus pacientes un viaje al mar para seguir una terapia de baños.


  Incluso se erigieron hospitales completamente destinados a realizar esas prácticas, y hoy podemos decir que iban por muy buen camino, pues se ha descubierto que el efecto que el mar tiene en los seres humanos es transformador.

  Otro de los hallazgos de dicha investigación es que los sonidos del mar estimulan un área del cerebro llamada corteza prefrontal y llegaron a la conclusión de que el mar amplía en nuestros cerebros la capacidad de autoconocernos y de sentir un bienestar emocional.



En el mar la vida es más sabrosa y la ciencia lo confirma




  Para nadie es un misterio que viajar a la playa resulta relajante. De hecho, la asociamos de inmediato a vacaciones, porque históricamente ha sido un lugar para ir a disfrutar, lejos de las responsabilidades cotidianas. Pues bien, ahora un estudio ha revelado que se debe a que el mar activa el estado de felicidad en el cerebro.



  Uno de los beneficios de estar cerca del mar fue descubierto por un equipo de científicos que se dispuso a estudiar la relación entre el contacto con la playa y la salud en un proyecto llamado BlueHealth (Salud azul). 

 Los resultados confirman lo que muchos sabíamos por instinto, los sonidos del mar estimulan la corteza prefrontal, un área del cerebro responsable de nuestras emociones y la reflexión personal.



  Tras varias pruebas los investigadores comprobaron que el mar amplía la capacidad humana de autoconocimiento, pero también produce bienestar emocional.

  La conclusión a la que llegaron es que estar cerca del océano es sanador. La sensación de felicidad que produce observar la playa y el agua marina regula nuestros niveles de serotonina, sustancia que controla la ansiedad.
 
  Por otro lado, otro estudio apoya la tesis de que estar cerca del océano produce un efecto sanador. 


  Así se llegó a la conclusión de que cuando nos encontramos en la playa, nuestro cuerpo absorbe los iones negativos que despiden las ondas del océano e impulsan cambios en nuestras moléculas, y así incitan a nuestro organismo a absorber más oxígeno y a regular nuestros niveles de serotonina, una sustancia que controla la ansiedad, lo que resulta en una sensación de paz similar a la que sentirías luego de hacer yoga.
 
 Incluso llegaron a sugerir que nos recuerda al sonido de los latidos del corazón de nuestras madres cuando estábamos en el vientre materno, lo que podría tener un impacto emocional relacionado con la protección y seguridad.

  De acuerdo al neurocientífico Michael Merzenich, nos sentimos más seguros cuando estamos en lugares libres de amenazas como animales salvajes en la selva o delincuentes en una gran ciudad y la superficie del mar que se pierde en el horizonte de manera plana y constante le transmite a nuestro cerebro esa sensación de estabilidad y seguridad.


El impacto del mar en nuestro ánimo 


  Ver el mar es una sensación impresionante, a todos nos gusta disfrutar al aire libre y más si se trata de la playa ya que sentimos como que este lugar nos da paz y nos llena de energía y debes saber que no es algo que te pase a ti solamente.

  Según la ciencia, esto es algo que pasa con frecuencia, resulta que el mar, o mejor dicho el sonido que este emite, hace que los niveles de cortisol o también conocida como la hormona del estrés, disminuyan y esto nos llene de total calma.

  La playa es un lugar de disfrute y lo disfrutamos justo por eso, porque nos calma, tranquiliza nuestro cuerpo y la mente, y todo se lo debemos al paisaje y al sonido de las olas, estas simples cosas hacen que nuestro cerebro se llene de felicidad y por ende nosotros también.
  El estudio descubrió que cuando estamos recostados en la playa tomando Sol, el calor de este influye en nuestro sistema endocrino, el responsable de liberar endorfinas (el mismo químico que te hace sentir alegre cada vez que disfrutas de un chocolate). Aunque siempre debes tener cuidado: no olvides aplicarte protector solar y mantenerte hidratado.


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