Perfil del maltratador psicológico: 21 rasgos en común

¿Cómo es la mente del maltratador psicológico y qué le puede llevar a ser así? Los psicólogos o psiquiatras ponen en cuestión que el maltrato psicológico sea la consecuencia de una enfermedad, sino más que bien se inclinan por una explicación que tiene que ver con un sistema desigual. Es decir, un abuso de poder o de dominación que afecta a la sociedad.



  Un maltratador suele comenzar acosando a la víctima, reduciendo su libertad, aislándola de su entorno (familia, amigos, etc), socavando su autoestima, bloqueándola y minando su percepción de seguridad, trasformándola poco a poco en dependiente.

  Hay frases muy frecuentes entre aquellas mujeres que sufren maltrato psicológico por parte de sus parejas: “Se enoja cuando salgo con mis amigas”, “Me dice que no me maquille demasiado”, “No le gusta que lleve una falda muy corta”, “No quiere que hable con mis compañeros de trabajo hombres”.


¿Qué es el maltrato psicológico y cuáles son sus secuelas?


   El maltrato psicológico es un patrón regular de ofensas verbales, amenazas, intimidación y críticas constantes, así como tácticas más sutiles de intimidación, vergüenza y manipulación. 

   El maltratador psicológico recurre a estas tácticas para controlar y dominar a su víctima. El problema es que, si bien el abuso emocional no deja heridas visibles como el maltrato físico, sus huellas no son menos dolorosas.

   En un estudio realizado en las universidades de McGill, Minnesota y Rochester se analizaron a 2.300 niños con edades comprendidas entre los 5 y 13 años, a quienes les dieron seguimiento durante un periodo de casi 30 años. 


   Los investigadores descubrieron que el maltrato psicológico dejaba huellas tan profundas como la violencia física. Los niños que habían sido víctimas del maltrato emocional presentaban los mismos problemas psicológicos que los pequeños que habían recibido castigos físicos.

  El maltrato emocional deja cicatrices en las regiones asociadas con la comprensión y el control de las emociones, así como en las áreas vinculadas con el reconocimiento y la respuesta a los sentimientos de los demás.  


   Como resultado de ese adelgazamiento de la corteza cerebral, las víctimas del maltrato psicológico son más propensas a padecer depresión, tener cambios bruscos de humor y mostrar respuestas emocionales más extremas.  


¿Cúal es el perfil del maltratador psicológico?


  En el imaginario popular se ha asociado la imagen del maltratador psicológico con la del hombre debido a que este normalmente incurre en comportamientos más violentos. 

 Sin embargo, es importante tener en cuenta que dado que el maltrato emocional no es físico sino que implica una jerarquía de poder y una relación de sumisión emocional, las mujeres también pueden asumir el rol de acosadoras. 

De hecho, los principales rasgos del perfil del maltratador psicológico no varían según el género.


1. Son intolerantes


  El maltratador psicológico suele ser una persona rígida e intolerante, que no respeta las opiniones y decisiones de los demás. 

   Normalmente se trata de una persona llena de prejuicios y estereotipos que suele reaccionar de manera agresiva cuando algo no corresponde con sus planes y expectativas. 

2. Son muy autoritarios y controladores


   Uno de los problemas del maltratador psicológico es que piensa que solo su manera de pensar y hacer las cosas es la correcta, por lo que los demás deben someterse a su voluntad. Si no le obedecen se enfada, aunque no tenga razón.

  Obviamente, esta persona no está abierta al diálogo porque cree que solo existe una verdad: la suya. Todo lo que no encaje en su manera de ver el mundo simplemente está mal. Como resultado, intentará controlar a todos, llegando a provocar una asfixia emocional.


3. Son encantadoras al principio


   Pero estas personas no se muestran intolerantes al principio, sino que son encantadoras en las fases iniciales de la relación. 

   Saben cómo comportarse, y su verdadero “yo” puede tardar un tiempo en aparecer. A medida que la confianza con la otra persona se incrementa, entonces muestran el comportamiento destructivo.


4. Son psicológicamente rígidas


   Estos individuos tienen un pensamiento rígido y persiguen una única verdad, la suya. No son personas que dialoguen y que busquen consenso, sino que temen ceder a las opiniones de los demás, porque consideran que solo ellos tienen razón. 

   Todo lo que no encaje con su pensamiento está mal, y así garantizan que la única verdad existente es la suya.

   Por otro lado, estas personas tienden a pensara partir de categorías relativamente rígidas y estancas, lo cual facilita que empaticen poco con los demás, incluso cuando hay motivos para ello.


5. Presentan pensamiento dicotómico


   Al ser personas psicológicamente rígidas, para ellos todo está bien o está mal. No hay término medio. En otras palabras, o todo es blanco o todo es negro. Esto ocurre porque, generalmente, los maltratadores han crecido en familias que les han tratado así.

6. Son chantajistas


   Este tipo de personas se comportan siempre de acuerdo con sus intereses y culpabilizan, incomodan y provocan miedo a la víctima del chantaje. 

   Suelen hacer que la víctima se sienta culpable por cosas que ni siquiera ha hecho o cosas que ha hecho pero que no necesariamente están mal.


7. No hacen autocrítica


   Como son personas psicológicamente rígidas y creen que solo hay una verdad, no saben encajar las críticas. 

   Esto ocurre porque cualquier crítica es percibida como un atraque a su identidad y a su manera de interpretar la realidad, no se plantean la posibilidad de que pueda ser una aportación constructiva.

   Las víctimas de sus maltratos pagan su falta de habilidades sociales y su sensación de fracaso, convirtiéndose en su chivo expiatorio. 

   Además, por supuesto, los maltratadores psicológicos no hacen autocrítica, o por lo menos no de forma sistemática y a no ser que se topen con una experiencia que les obliga a dar un cambio radical a su manera de ver las cosas.



8. En cambio, critican


   A pesar de que estas personas no hacen autocrítica, sí que critican a los demás con gran facilidad. Buscan los defectos de la otra persona y les machacan emocionalmente con su debilidad, e incluso se inventan una debilidad para hacer que la víctima se sienta mal. 

   No es crítica constructiva, sino una acción orientada a hacer que alguien se sienta mal para disfrutar con su reacción o para someterla.

9. Cambian de humor en segundos


   Los cambios de humor son frecuentes en este tipo de personas, que pasan de un estado agradable al enfado o la ira en cuestión de segundos. Por tanto, pueden vivir en dos extremos, de ser encantadores pasar a ser personas horribles.


10. Se sienten ofendidas con facilidad


   Estos cambios de humor se deben muchas veces a su hipersensibilidad y a que suelen sentirse ofendidas con facilidad. Ya se ha dicho que si algo no encaja con su verdad, entonces está mal.

11. Desconectan a la víctima


   El aislamiento de de la víctima de su familia y los amigos es uno de los objetivos por las que el abusador obliga a la víctima a sumisión total. 
   
   Su idea es que la víctima se sienta amenazada y tenga miedo a hablar con otras personas.



12. Son crueles e insensibles


   Este tipo de personas no solo maltratan psicológicamente a sus parejas, sino que suelen extender este tipo de comportamientos, por ejemplo, con sus hijos e incluso pueden infundir daño físico a mascotas. Son personas crueles e insensibles.

13. No se arrepienten


   Son personas que no se arrepienten de lo que hacen, y tal como se explica en el punto anterior suelen tener este tipo de conductas con otras personas.

 Es por ello, entre otras cosas, que se trata de un perfil psicológico que conviene mantener lejos, ya que ni siquiera existe la posibilidad de que recapaciten demasiado.



14. Hacen falsas promesas


   Aunque pueden parecer arrepentidas a veces, estos individuos tienden a realizar falsas promesas. Son expertas en pedir perdón pero, en realidad, no se arrepienten. Su voy a cambiar no tiene ningún valor, porque a la mínima actúan igual.

15. Son controladoras


   Son personas que tienen la necesidad de sentirse superiores y controlar a los demás. Aunque son personas inseguras y tienen miedo a ser desenmascarados, el control se convierte en su alidado. Esta es la manera de tener todo bien atado, para que no se escape nada de sus manos.


16. No tienen control emocional


   Pese a querer controlar a los demás, no tienen control emocional. De hecho, muchos son personas totalmente analfabetas a nivel emocional. Por eso se comportan de manera impulsiva, sin reflexionar sobre su vida interior.

17. No se detienen


   Al no tener una gran capacidad de reflexión, son personas que no se detienen por nada, para ellos el fin justifica los medios. Son personas que incluso pueden actuar sigilosamente en lugares públicos, convirtiendo la vida de la víctima en un auténtico calvario.


18. Son seductoras


   Al ser personas encantadoras al principio suelen conquistar a su víctima. De hecho, son personas que seducen con facilidad y que poseen una gran capacidad de seducción.

19. Son mentirosas


   Evidentemente, las personas manipuladoras no son personas honestas. Esto les convierte en mentirosos expertos, que suelta una mentira tras otra. De hecho, raramente dicen la verdad, porque siempre están pendientes de herir a la otra persona.


20. Se hacen la víctima


   Como siempre están culpando a la otra persona, suelen adoptar el rol de víctima para justificar sus acciones. Por ejemplo, pronunciando frases como “no me quieres, porque siempre estás más pendiente de tus amigas”.

  La acciones de daño psicológico son continuas, pero no necesariamente tienen que ser directas. Algunas vienen enmascaradas del falso victimismo.


21. Baja empatía


   Las personas maltratadoras no son empáticas. ¿Qué quiere decir esto? Pues que no reconocen las emociones de los demás ni conectan con ellas. Esto permite que puedan hacer a la víctima sufrir sin tener ningún tipo de resentimiento. 

   Parece muy simple conseguir salir de una situación de maltrato psicológico pero no lo es, ya que el maltratador mantiene “atada” a la víctima de diferentes maneras, con  una gran carga psicológica. 


Sin embargo, si varios de estos puntos te suenan familiares, estás en un problema que debes solucionar antes de que sea demasiado tarde.


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