A los hijos de mi hermana: los amo como si fueran míos

A esos pequeñitos que llegaron a complementar nuestro grupo y me dieron sábados llenos de diversión, solo quiero decirles una cosa: los adoro con todo mi corazón.





  No son míos, pero los quiero como si lo fueran porque son los hijos de mis mejores amigas, mis hermanas que  las que han estado conmigo en las buenas y en las malas y eso solo me hace amarte a ti más.

 Conocer de tu llegada fue emocionante para mí también, ¿sabías que tuve mucho que ver con la elección de tu nombre? Y el día que naciste corrí al hospital a conocerte, cuando te cargué lloré porque eras la cosita más hermosa.

  Te he visto crecer asombrada porque contigo me doy cuenta de lo increíble que es tu mamá y de lo afortunada que soy de tenerlos en mi vida.

Amo como te pareces a tu mamá pero amo más cómo eres tú mismo. Amo cuando me recibes con los abrazos más tiernos y reparadores, cómo me enseñas tus juguetes y cómo me pides jugar contigo.



  Las visitas a los museos, juegos, consejos, ánimos y detalles hacen de las tías personas muy importantes en la vida de todos nosotros.

  Las tías son importantes en la vida de los niños porque además jugará todo el tiempo que sea necesario sin decir “tengo que cuidar a tu hermano, tengo que sacar la ropa de la lavadora, tengo que darle de cenar a tu papá o tengo que terminar la tarea con tu hermanita”.



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