5 señales de que no le prestas suficiente atención a tu hijo y lo estás descuidando

Ser un buen padre es una de las cosas más importantes a las que puedes aspirar en la vida.  Sin embargo, lamentablemente no es una prioridad para muchas de las personas que tener hijos.





  Son muchos los niños que crecen en un hogar donde sus padres no los ayudan y guían para desarrollarse plenamente, si bien no siempre es por mala intención si no que se debe al desconocimiento y otras circunstancias que no se lo permiten.

 

  Esto no es necesariamente un maltrato, sino muchas veces se tarta de negligencia, situaciones en que los padres abandonan o descuidan a sus hijos y sus necesidades, en particular las necesidades emocionales. 


  En ocasiones los padres son consientes de esto, pero muchas veces no lo son y piensan que lo están haciendo todo bien...hasta que sus hijos empiezan a mostrar señales de alarma.      



  Existen señales que sirven para que adviertas que estás descuidando tu hijo, y es fundamental saber que la negligencia emocional puede ser tan perjudicial como el maltrato, como producto de la inmadurez del padre. 

  Mientras que las consecuencias para los niños se manifestarán como el sentimiento de abandono y la baja autoestima.

Los niños necesitan nuestra atención


  El abandono emocional suele presentarse aun sin que realmente haya una falta de atención física y material como pueden ser los alimentos, ropas, su educación y otros factores, pero en cambio el niño no siente la cercanía y el afecto sus padres, y que es imposible compensarlo con el afecto de nadie si no lo tiene de sus propios padres.     


  Si tu hijo nunca recibe de tu parte palabras que lo motiven ni de felicitación por sus logros, o cuando quiere un abrazo o tus muestras de cariño y atención y no tienes tiempo para dedicarle, o  peor, si te muestras indiferente a sus estados de ánimo, entonces tu hijo sentirá ese abandono emocional de tu parte.     

Señales de que estás descuidando a tu hijo

 

  Estas son 5 situaciones a las que debes prestar atención porque señalan que podrías no estar dando  la atención necesaria a tus hijos, porque lo importante no es simplemente la situación sino todo lo que representa para ellos.



1. Permites que tu hijo falte a clases 


   Si dejas que tu hijo falte a clases constantemente solo porque no tiene ganas de ir, sin ningún tipo de justificación, esa es señal de una actitud demasiado permisiva de los padres que prefieren no enfrentarse a su hijo ni involucrarse en la situación.


 Esos padres se excusan diciendo que su hijo es  es responsable y algo de descanso le vendrá bien. Pero los niños verán la falta de compromiso e interés de sus padres y que los límites son demasiado tenues en su crianza.

2. ¿Cuándo tuvo tu hijo la última evaluación escolar?


Si como padre no eres capaz de responder a esa pregunta, es posible que sea porque no estás involucrándote lo suficiente en su educación y no estas pendiente de sus actividades.



 Lo mismo ocurre si no conoces los nombres de sus amigos o cómo le va en sus otras actividades, puede significar que no lo estás supervisando correctamente.

3. Exigirle más sin conocer sus emociones


  Muchos padres son demasiado perfeccionistas y creen que sus hijos siempre pueden hacer más o hacerlo mejor. Los padres se quejan si su hijo trae una B en vez de una A en sus calificaciones, pero no ven el esfuerzo que le requirió alcanzarla, le están dando malas señales a sus hijos.  



 Es necesario, sano y recomendable exigir el máximo potencial a tus hijos, pero esto solo se consigue si priorizas el esfuerzo y no siempre los resultados. 

 De otro modo, ser demasiado perfeccionistas y tener expectativas poco realistas hará que los niños sientan una gran ansiedad y no se desarrollen plenamente sus talentos. Nunca debes exigir que tus hijos cumplan tus propios sueños, ellos tienen los propios.

4. El trabajo no te deja tiempo


 Esta es situación más normal de lo que nos gustaría a todos: padres que no saben cómo gestionar su tiempo ni darle las prioridades correctas a su relación con los hijos.



 Pronto acaban diciendo que no les queda tiempo, sin embargo la verdad es que más que el tiempo, se trata de la calidad del mismo. Puedes no tener las horas del día para dedicarles, pero bastará con un rato si se lo dedicas plenamente, sin distracciones ni interrupciones, para mantener una relación fuerte.

5. ¿Qué talentos tiene tu hijo?


 Todos los niños tienen algún talento o área donde destaquen, y un padre involucrado sabrá reconocerlo con facilidad.

 

  En cambio, los padres que se limitan a dar lo material a su hijo y se desentienden de todo lo demás y no dedican tiempo a conocerlo ni escucharlo, dirán que sus hijos no tienen ningún talento, o se sorprenderán si alguien más lo descubre, porque realmente no conocían eso de sus propios hijos.

 

  En resumen, se trata de darles a tus hijos la atención emocional, dedicarles tiempo de calidad y conocer a tu hijo, son atenciones que permitirán a tu hijo desarrollarse plenamente y de manera sana y feliz.    

Fuente: Vida lúcida

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