Dormir cuando llueve, un pequeño placer que te da la vida

La lluvia tiene un componente místico que hace que el tiempo corra más lento. La lluvia genera una sensación de plena paz, un estado donde lo único que se te ocurre hacer es acostarte en tu cama, con un té y un buen libro mientras escuchas las gotas afuera de tu ventana.



  Si eres de aquellos que como para nosotros, los días de lluvia solo dan ganas de quedarse acostado tapado hasta el cuello y dejar de lado la rutina y las obligaciones diarias, sin duda sabrás de qué hablamos...  
 

Los días de lluvia nos sentimos más cansados


  El sol estimula la producción de vitamina D, que a su vez está implicada en la síntesis de la serotonina, la cual es es un neurotransmisor que juega un importante papel en el control de las emociones y los estados de ánimo, asociándose bajos niveles de serotonina a la depresión.


  Resulta que esa sensación de tranquilidad y un poco de sueño es totalmente normal. Sin ningún estudio científico sobre los efectos que produce la lluvia en los seres humanos, podemos de todas formas afirmar que existen evidencias de que este fenómeno condiciona nuestro cuerpo.


   La sensación de tranquilidad y sentir un poco de sueño en los días de lluvia es totalmente normal. 

  Este fenómeno tiene una explicación científica y es que durante estas jornadas se produce más melatonina, la hormona encargada de hacer dormir al cuerpo. Y es que lo mismo sucede en los días nublados. Pues cuando hay sol se deja de producir esta hormona y es cuando el cuerpo llega a encontrarse mucho más activo.


El olor a tierra mojada


  Existen pocos olores que nos causen tantas sensaciones a la vez, como las que nos evoca el olor a tierra mojada (y se llama petricor). Igual de relajante, este olor resulta de la mezcla, gracias al agua, de los aceites de los árboles con una geosemin, sustancia producida por las bacterias que habitan el suelo. 

  Los olores sacan desde lo más profundo de nuestro cerebro, emociones latentes: la lluvia nos trae bienestar, vida, naturaleza y seguridad.


El sonido de las gotas de lluvia


  En lo referente al sonido del agua, podemos decir que siempre resulta relajante, ya sea el sonido de las olas del mar o las gotas de lluvia cayendo sobre el cristal. 

  Esto ocurre porque se trata de sonidos constantes y uniformes, con frecuencias bajas o moderadas (que son los denominados ruidos blanco y rosa),  a los cuales nuestro cerebro no los interpreta como una amenaza.


Estas son las razones por las que, cada vez que cae agua de las nubes, quieres detener tu vida por unos segundos y olvidarte del agobiante día a día… lamentable que esto no pueda aparecer en un certificado médico.


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