Ghosting: la nueva costumbre de irse de las fiestas sin despedirse de nadie

Una nueva moda está comenzando a popularizarse, se llama Ghosting y es el acto de irse de las fiestas sin despedirse de nadie, ¿suena familiar?



  Siempre que uno llega a una reunión, fiesta, comida, cena, etc. hay que saludar a los que llegaron antes que tú. En caso de no conocerse, se hacen las introducciones correspondientes. 

  Después de un rato de pasarla bien, beber, reír y bailar, cuando llega el momento de irse, tener que saludar de nuevo a todo el mundo puede convertirse en un verdadero fastidio.

 La solución está en usar el ghosting para simplemente desaparecer. Uno se evita la tediosa tarea de despedirse durante horas de los demás. Cada día es más común aplicarlo en este tipo de situaciones.


  Al día siguiente se puede compensar la huida con un mensaje a los amigos y especialmente al host, diciendo que la pasaron muy bien. También se puede avisar desde el principio que tienes planeado irte sin pasar a decirle adiós a todas las personas presentes.

Muchos evitan despedirse de cada invitado al momento de retirarse de algún encuentro y para ello simplemente desaparecen. ¿Por qué lo hacen?


  Es que aparentemente ya no es un acto de mala educación irse de alguna reunión sin saludar. El ghosting, o acto de desaparecer y no volver más, pasó de ser una cuestionable práctica entre las parejas a aceptarse en los encuentros sociales.

"Cuando me voy de una fiesta no quiero saludar a todos los invitados, por eso opto por irme rápido sin que nadie me vea y después whatsappeo a mis mejores amigas avisándoles que llegué bien a casa", dice Tatiana, de 32 años.

  Para intentar explicar este comportamiento, la socióloga Aldana Fernández lo define como un "fantasmeo" que denota una huida, un intento de sacar el cuerpo de la acción.


  "El acto de poner el cuerpo, ya sea para decir adiós en una fiesta o para dar cuentas de por qué una situación se termina, implica un riesgo porque los actos no aseguran ni brindan garantías de éxito. Todo acto se trata de una apuesta", analiza Fernández para M1.

  Esto explicaría, en parte, el furor por las redes sociales y los sistemas de mensajería instantánea.

"En muchas ocasiones solemos servirnos de los medios que brinda el ciberespacio para este escamoteo. El éxito que tienen las aplicaciones, por ejemplo, radica en que nos dan más certezas de éxito gracias a los algoritmos", sostiene la socióloga.


Fuente: El Heraldo /  Minuto1
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