"Amor eterno", un bellísimo poema de Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer nació el 17 de febrero de 1836 en Sevilla y falleció el 22 de diciembre de 1870 en Madrid. Fue un importante poeta y narrador de origen español que conquistó al mundo con su exquisita escritura.



  Pese a que murió a los 34 años hace más de un siglo, su obra sigue más vigente que nunca y sus poemas son lecturas obligadas en los cursos de español de toda hispanoamérica.

A continuación leeremos un encantador poema del gran Gustavo Adolfo Bécquer.


Amor eterno 


  Podrá nublarse el sol eternamente;
  Podrá secarse en un instante el mar;
  Podrá romperse el eje de la Tierra
  Como un débil cristal.

  ¡Todo sucederá! Podrá la muerte
  Cubrirme con su fúnebre crespón;
  Pero jamás en mí podrá apagarse
  La llama de tu amor.



  Pero como sabemos que este poema es un poco corto y seguro quedaron con ganas de más, aquí les compartimos otros dos poemas de este grande de las letras:



RIMA LXVI


  ¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero 
de los senderos busca; 
las huellas de unos pies ensangrentados 
sobre la roca dura; 
los despojos de un alma hecha jirones 
en las zarzas agudas, 
te dirán el camino 
que conduce a mi cuna. 

  ¿Adónde voy? El más sombrío y triste 
de los páramos cruza, 
valle de eternas nieves y de eternas 
melancólicas brumas; 
en donde esté una piedra solitaria 
sin inscripción alguna, 
donde habite el olvido, 
allí estará mi tumba.


 RIMA LXVII

  

  ¡Qué hermoso es ver el día 
coronado de fuego levantarse, 
y, a su beso de lumbre, 
brillar las olas y encenderse el aire! 

  ¡Qué hermoso es tras la lluvia 
del triste otoño en la azulada tarde, 
de las húmedas flores 
el perfume aspirar hasta saciarse! 

  ¡Qué hermoso es cuando en copos 
la blanca nieve silenciosa cae, 
de las inquietas llamas 
ver las rojizas lenguas agitarse! 

  Qué hermoso es cuando hay sueño, 
dormir bien... y roncar como un sochantre 
y comer... y engordar... ¡y qué desgracia 
que esto sólo no baste!


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