¡Bienvenidos a este espacio dedicado a todos los que soñamos entrelíneas!


miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA PEOR MAMÁ DEL MUNDO...pero les da una lección a sus hijos que no olvidarán

CompartirCompartir

La escritora y publicista Jaime Primak Sullivan, un día llevó de paseo a sus hijos, y luego de cenar se presentó una situación que aprovechó para dar un buen ejemplo...y escarmiento a sus niños. 

La lección quizá fue dura, pero sin dudas le servirá a sus hijos para tratar mejor a las personas, ¿ustedes qué opinan?


el club de los libros perdidos, Jaime Primak Sullivan, nota viral
el club de los libros perdidos, Jaime Primak Sullivan, nota viral


el club de los libros perdidos, Jaime Primak Sullivan, nota viral
el club de los libros perdidos, Jaime Primak Sullivan, nota viral

   Así que... soy la madre más malvada que existió nunca.....Jamás.


  Llevé a mis hijos a la heladería "Dairy Queen" después de cenar. Ellos pidieron los helados que eligieron y esperamos unos 5 minutos hasta que nos llamaron con nuestro número. La joven (tal vez tenía unos 17 años) entregó a cada niño su helado. Pero ninguno la miró a los ojos. Ninguno dijo gracias. Ni a ella, ni a mí... así que esperé. Conté hasta 10.
  


   Esperé mientras ellos empezaban a comer su helado. La chica me miraba, posiblemente pensaría que estaba loca. Miré cómo mis hijos salían por la puerta. Los seguí afuera donde tranquilamente tomé sus helados mientras ellos miraban con espanto en sus ojos mientras los tiraba en el tacho de basura más cercano. 


  LOS 3 ESTALLARON EN UN ATAQUE DE HISTERIA. Yo esperé. En silencio. Tranquila. Cuando se dieron cuenta de que tenía algo que decir, se callaron.

 Les expliqué que un día, si tenían suerte, harían un trabajo como esa jovencita. Y que yo esperaría que la gente los mirara. Que realmente los mirara. Los mirara a los ojos y les diera las gracias. 


  Somos muy mayorcitos a las 8/7/5 para pasar nuestros días sin ejercitar modales y, honestamente, algo de decencia humana básica.


  Así que sí, soy la madre más malvada del mundo.


 "Ellos estaban comprensiblemente molestos, pero espero que mis hijos sepan que cuando mamá dice algo, lo dice en serio. Y siempre hablamos mucho sobre la conexión humana y la responsabilidad social en el mundo, por lo que estaban familiarizados con mi punto y terminaron por entender por qué estaba decepcionada."




España paga 1500 dólares a una australiana para que lea el Quijote

CompartirCompartir

¿Pagarías por leer? Seguramente lo haces cuando compras un libro. Pero, ¿y si te pagaran a ti por leer? 

¡Pues ella consiguió ese envidiable trabajo!


el club de los libros perdidos, money to read, quijote, España, noticias, Embajada de España, cervantes,
el club de los libros perdidos, money to read, quijote, España, noticias, Embajada de España, cervantes, 


   Don Quijote de la Mancha, obra maestra del escritor español Miguel de Cervantes, es la más alta cima de la literatura española, y un orgullo nacional. Pero en realidad son pocos los lectores que han acometido la tarea de leerla completa. Según un curioso dato publicado el año pasado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en su barómetro del mes de Junio, casi la mitad de los españoles no ha leído ni una sola página del Quijote, y de la otra mitad, no todos lo han leído completo, ni mucho menos.



el club de los libros perdidos, money to read, quijote, España, noticias, Embajada de España, cervantes,
el club de los libros perdidos, money to read, quijote, España, noticias, Embajada de España, cervantes, 
 Fuente: Nalgas y Libros

   En un intento por promover su lectura a nivel internacional, y aprovechando el 400 aniversario de la muerte de su autor, la embajada Española en Australia ha puesto en marcha el curioso programa cultural ‘Money to read(Dinero por leer), por el que ofrecían una beca de 1.500 dólares australianos (unos 1.040 euros) por leer el Quijote.
 La ganadora de la beca ha sido Moira Christie, cuya candidatura fue seleccionada “por ser ingeniosa en sus respuestas y porque presentó de forma muy divertida la manera que ella misma se veía en el papel de lector y la manera cómo iba a promocionar ‘El Quijote’ en Twitter o las redes sociales”, según declaraciones a la Agencia EFE del consejero cultural de la Embajada de España en Australia, César Espada, recogidas por el diario ’20 Minutos’.

  Moira cada día acude a la Biblioteca Nacional de Australia, en Camberra, y lee el Quijote en silencio durante cinco horas. Después graba un video en el que comenta lo leído durante la jornada, y lo publica en Youtube. Aquí podemos ver sus impresiones del primer día:


En sus declaraciones, Cesar Espada destacó que “Christie está ayudando a descubrir a sus compatriotas que El Quijote es una obra divertida, llena de humor, humana y es fácil de entender”.



martes, 29 de noviembre de 2016

Los 20 libros más difíciles de leer y que pocos terminan ¿tú pudiste?

CompartirCompartir

Los libros más difíciles de leer y que casi nadie termina...y los enlaces para que lo intentes
¿Aceptas el reto?


   Historias que llegan a tener tantos personajes que es imposible seguir le hilo sin un cuaderno de anotaciones, libros con tantos saltos temporales que el lector se puede perder entre la infancia, juventud, vejez o los 100 años anteriores a la vida de los personajes, la forma en que la historia se muestra, simbolismo, prosa, verso, novelas violentas e incomodas, lecturas que no son ligeras y que obligan al lectora una mayor dosis de concentración y sacrificio.


   Disfruta de esta lista con los libros que pocos logran terminar de leer





 1.





   Las claves para la comprensión de esta novela son su simbolismo épico, basado en La Odisea de Homero, y también su atmósfera naturalista, fiel reflejo de la ciudad de Dublín.
   Narra un sólo día de la vida del protagonista pero hay tantos simbolismos y paralelismos retóricos que se hace imposible no perderse.






2.

                                                


    Claramente es una novela experimental, tardó diecisiete años en escribirla, pero fue en gran parte en un lenguaje inventado, fruto de la mezcla de unidades léxicas inglesas con neologismos y otros elementos lingüísticos que hacen sumamente difícil comprenderlo, incluso para un nativo.







3.
Thomas Pynchon


                                                          

   Novela compleja y larga (más de mil páginas en hispano), con muchísmos personajes que aparecen y desaparecen. Se ambienta en Europa a finales de la Segunda Guerra Mundial y se centra en el diseño, la producción y el lanzamiento del cohete V-2 por el ejército alemán.
   Según El Time, está entre las cien mejores novelas de la historia y según el New York Times es una de las más largas, difíciles y ambiciosas novelas que se han escrito.




4.
Cormac McCarthy




   Una mezcla de violencia y nihilismo, cosa que no siempre es de agrado para muchos lectores. Esta historia del ganador del premio Pulitzer por La carretera, narra la historia del “chaval” quien se une a una banda de mercenarios que se dedica a matar indígenas y nativos americanos entre la frontera de Estados Unidos y México en 1849.




5.
Gertrude Stein






   Por su complejo uso de la repetición y su gran extensión, este libro que se podría entender como uno de los pocos ejercicios de cubismo literario; es considerado tedioso y difícil de leer, pero no hay que olvidar que su autora es, en parte, la culpable del estrellato de artistas como Picasso, Cézanne o Renoir.





6.
J. R. R. Tolkien






   Si El señor de los anillos puede llegar a ser confuso con tantos personajes, historias, legados y aventuras, este libro es la biblia de la Tierra Media, la creación del Universo, de las criaturas que habitan la Tierra y las primeras batallas. Estas historias son parte del libro de uno de los filólogos más populares de la historia.





7.
Julio Cortázar



   La más famosa novela de Cortázar, el texto que se puede leer de diferentes formas y que revolucionó la literatura para siempre.   Y es que es su argumento difuso, el que ubica en varios cuerpos y lo mismo se lee de amor que de arte, el que atrae, porque es leer de cierta forma a la vida pero sin que necesariamente tenga ésta una introducción, un nudo y un desenlace, y los días de la Maga, de Horacio, de Morelli, Talita o de Traveler no trascurren en sujeto, verbo y predicado.



8.
Fiódor Dostoyevski





   Una de las novelas más importantes de la literatura universal, el problema ético que se plantea el protagonista, las conversaciones entre personajes que se elevan a diálogos filosóficos y la narración del autor, es lo que convierte a Dostoyevski en uno de los escritores más respetados y difíciles de entender de la historia.





9.
Koushun Takami





   A pesar de que la película es famosa internacionalmente, el libro de Koushin Takami muestra una denuncia a la sociedad oriental; muestra, además, lo que para unos es el resultado de una guerra tan devastadora como la Segunda Guerra Mundial a través de una masacre entre adolescentes en la que todo es matar o morir.



10.
Marqués de Sade



    Durante el reinado de Luis XIV, en una época paupérrima para el pueblo francés, un aristócrata, un eclesiástico, un banquero y un juez (representantes de los cuatro poderes de Francia) se enclaustran en un castillo en Suiza durante 120 días para disfrutar de 600 tipos de placer, 150 por mes y cinco por jornada.




11.
Gabriel García Márquez







   Libro que radica en la manera en la que el escritor narra la vida de tantas personas, los nexos y conflictos por los que atraviesan; también en la belleza de obligar al lector a contar con un árbol genealógico con el que se debe guiar para no perderse entre tantos años e historias.




12.
Dante Alighieri




   Una de las cumbres de la literatura universal. Este poema épico es un viaje por la mentalidad de la edad media que lleva al lector a conocer el infierno y a muchos de los famosos personajes históricos que se encuentran en todos sus círculos; el purgatorio y la forma de redimirse de los pecados; y el paraíso, el lugar donde Dante por fin podrá ser feliz junto a su amada Beatriz.





13.
Umberto Eco




   El libro no sólo dota de simbolismo las páginas que escribe, incluye diálogos filosóficos y convierte su texto en novela histórica, también obliga al lector a pasar por un aproximado de 100 páginas de narración para, después, compensarlo con una de las mejores novelas escritas en los últimos años. Al terminar las páginas antes mencionadas, el lector no podrá parar de leer para descubrir al asesino de una abadía del siglo XIV.






14.
Aleksandr Solzhenitsyn





   Para escribir este libro, el autor no sólo empleó hechos autobiográficos, también entrevistó a más de 227 sobrevivientes de los campos de trabajo soviéticos o “gulags”, los que entre 1926 y 1952 albergaron aproximadamente a 50 millones de prisioneros, de los cuales, cerca de la mitad nunca salió de allí.
   La narración de Solzhenitsyn es fácil y simple, pero la dificultad de este libro es el dolor, la tragedia y el sentimiento tan triste con el que este premio Nobel impregna al libro.







15.
Don DeLillo





   Nick Shay es el protagonista de la compleja novela, por momentos parece no ser relevante, pero el hilo conductor siempre termina recayendo en él. Con apariciones de Edgar Hoover, Frank Sinatra y Jackie Gleason, esta novela es una de las obras cumbres de finales del siglo XX.






16.
William Burroughs





   Novela no lineal; ésta fue creada por uno de los máximos exponentes de la generación beat, quien llegó a abusar de todas las drogas, incluso viajo a Sudamérica en busca de un alucinógeno que, supuestamente, le permitiría controlar la mente. Tachada de “obscena” y prohibida en Boston hasta 1966, Naked Lunch creó uno de los libros que arrastran al lector al infierno, la cabeza de un junkie.



17.
León Tolstoi




   Libro que carga con el estigma recurrente de que leer a los rusos es complicado y más fatigoso que escalar algún pico de los Urales. Su autor lo escribió convalenciente, después de romperse un brazo tras caerse de un caballo. Algunos lectores declaran en este tipo de debates haberse sentido así durante su lectura.





18.
Jane Austen

   Novela que esconde claves en su título. Algunos lectores la acaban por lo primero, por orgullo, y otros ni se acercan por lo segundo, por puro prejuicio. Es una cumbre de los bisbiseos y los tejemanejes románticos, incluso cómicos, pero el lector contemporáneo a menudo se harta de las tensiones sexuales que sí celebra en las telecomedias.




19.
Laurence Sterne




   El autor falleció antes de que se publicara como novela; de hecho, muchos especialistas consideran la obra inacabada después de tantísimas páginas.
   El libro pretende ser la autobiografía del narrador, que se pierde en digresiones y bucles infinitos y tronchantes pero no aptos para todos los paladares.







20.
Herman Melville



   Otro libro que genera opiniones encontradas. Para unos es un texto vibrante, mientras que otros se cansan con la obsesión del Capitán Ahab por cazar a la ballena.
   Todos Conocemos la novela del escritor Herman Melville, una obra maestra que nos cuenta la epopeya y la rivalidad del capitán con la ballena . Este libro consta de 823 paginas , consideradas para algunos muy larga y difícil de digerir.


TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar

CompartirCompartir

    Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. 


TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos,
TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos, 


  No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa, en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velamen de las sábanas.


    No me mires desde la ausencia con esa gravedad un poco infantil que hacia de tu rostro una máscara de joven faraón nubio...
 Creo que siempre estuvo entendido que sólo nos daríamos el placer y las fiestas livianas del alcohol y las calles vacías de la medianoche. 

  De ti tengo más que eso, pero en el recuerdo me vuelves desnuda y volcada, nuestro planeta más preciso fue esa cama donde lentas, imperiosas geografías iban naciendo de nuestros viajes, de tanto desembarco amable o resistido de embajadas con cestos de frutas o agazapados flecheros, y cada pozo, cada río, cada colina y cada llano los hallamos en noches extenuantes, entre oscuros parlamentos de aliados o enemigos.


  ¡Oh viajera de ti misma, máquina de olvido! Y entonces me paso la mano por la cara con un gesto distraído y el perfume del tabaco en mis dedos te trae otra vez para arrancarme a este presente acostumbrado, te proyecta antílope en la pantalla de ese lecho donde vivimos las interminables rutas de un efímero encuentro.

TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos,
TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos, 
    Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante que es como un vórtice, sé que dijiste
 "Me da pena", y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, hipogrifos afrontados, delfines en mitad del salto. 

  Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.


    Dijiste "Me da pena, sabes", y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado.
 Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.
TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos,
TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos,

    Con el perfume del tabaco rubio en los dedos asciende otra vez el balbuceo, el temblor de ese oscuro encuentro, sé que una boca buscó la oculta boca estremecida, el labio único ciñéndose a su miedo, el ardiente contorno rosa y bronce que te libraba a mi más extremo viaje. Y como ocurre siempre, no sentí en ese delirio lo que ahora me trae el recuerdo desde un vago aroma de tabaco, pero esa musgosa fragancia, esa canela de sombra hizo su camino secreto a partir del olvido necesario e instantáneo, indecible juego de la carne oculta a la conciencia lo que mueve las más densas, implacables máquinas del fuego.

  No eras sabor ni olor, tu más escondido país se daba como imagen y contacto, y sólo hoy unos dedos casualmente manchados de tabaco me devuelven el instante en que me enderecé sobre ti para lentamente reclamar las llaves de pasaje, forzar el dulce trecho donde tu pena tejía las últimas defensas ahora que con la boca hundida en la almohada sollozabas una súplica de oscura aquiescencia, de derramado pelo. 

  Más tarde comprendiste y no hubo pena, me cediste la ciudad de tu más profunda piel desde tanto horizonte diferente, después de fabulosas máquinas de sitio y parlamentos y batallas. En esta vaga vainilla de tabaco que hoy me mancha los dedos se despierta la noche en que tuviste tu primera, tu última pena. Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo.


TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos,
TU MÁS PROFUNDA PIEL, de Julio Cortázar, el club de los libros perdidos, 


INSTRUCCIONES PARA LLORAR, de Julio Cortázar

CompartirCompartir
   Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. 

INSTRUCCIONES PARA LLORAR, de Julio Cortázar
INSTRUCCIONES PARA LLORAR, de Julio Cortázar


   El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. 

   Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

FIN


ESTUDIANTE BURLA A SU MAESTRO: ¿USTED SABE QUIÉN SOY YO?

CompartirCompartir

 La sangre fría permite siempre enfrentar los peores problemas con buenos resultados, tal como ocurre en esta historia:


el club de los libros perdidos, profesor, escuela, examen, estudiante
el club de los libros perdidos, profesor, escuela, examen, estudiante
  Era el examen final de inglés en la facultad. Como muchos de los exámenes universitarios, su principal objetivo era eliminar a nuevos estudiantes ya que, si no, habría más de 800 alumnos por clase. El examen duraba 2 horas y cada estudiante recibió su correspondiente hoja con las preguntas. El profesor era muy recto, catedrático a la antigua usanza, y le dijo a toda la clase que si el examen no estaba sobre su mesa después de dos horas exactamente, no se aceptaría y el estudiante sería suspendido.

el club de los libros perdidos, profesor, escuela, examen, estudiante
el club de los libros perdidos, profesor, escuela, examen, estudiante
  Media hora después de empezar, un estudiante entró por la puerta y le pidió al profesor una hoja de examen.

- No va a tener tiempo para terminarlo -dijo el profesor al dársela.

- Sí que lo terminaré -contestó el estudiante.



  Se sentó y empezó a escribir.

  Después de dos horas, el profesor pidió los exámenes, y todos los estudiantes, en ordenada fila, los entregaron. Todos menos el que había llegado tarde, que continuó escribiendo como si nada pasase.

  Después de otra media hora, este último estudiante se acercó a la mesa donde se encontraba el profesor sentado leyendo un libro. En el instante en que intentó poner su prueba encima del montón de los exámenes dijo el profesor:

- Ni lo intente, no puedo aceptar eso. Ha terminado tarde.

- ¿Sabe quién soy? -dijo el estudiante mirándolo furioso e incrédulo.

- No, no tengo ni idea -contestó el profesor en un tono de voz sarcástico.

- ¿Pero... está seguro que no sabe quién soy yo? -preguntó de nuevo el estudiante, apuntándose a su propio pecho con su dedo y acercándose de manera intimidante.

- No, y no me importa... -contestó el profesor con un aire de superioridad.

  En ese momento el estudiante cogió rápidamente su examen y lo metió en medio del montón, entre todos los demás.


- ¡Cojonudo! -dijo, y se marchó tranquilamente de la clase.


De Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich.
el club de los libros perdidos, profesor, escuela, examen, estudiante
el club de los libros perdidos, profesor, escuela, examen, estudiante


Copyright © EL CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS | Creado con Blogger

Design by Anders Noren | Blogger Theme by NewBloggerThemes.com