CATÁSTROFE EDUCATIVA: EL GOBIERNO DE MILEI DEJÓ A LA ARGENTINA EN EL ÚLTIMO PUESTO EN TODO

 Argentina retrocedió en matemática, lectura y ciencias. El kirchnerismo dejó un sistema educativo deteriorado, pero Milei tampoco puede esconder su responsabilidad detrás de la “herencia”.

 

 

Los resultados de PISA 2025 vuelven a encender todas las alarmas: Argentina obtuvo 367 puntos en matemática, frente a 378 en 2022, y apenas el
24% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo de desempeño
. También cayó en lectura y ciencias.

No es simplemente un mal resultado en un examen. Es la radiografía de un sistema que está dejando a miles de adolescentes sin herramientas básicas para comprender textos, resolver problemas e interpretar científicamente la realidad.

El desastre no comenzó con Milei

Sería deshonesto afirmar que la crisis educativa nació en diciembre de 2023. Los problemas vienen de mucho antes.

En PISA 2022, apenas el 27% de los estudiantes argentinos alcanzaba el nivel mínimo en matemática, muy lejos del promedio de la OCDE. Entre 2012 y 2022, además, el rendimiento argentino en matemática había caído.

El kirchnerismo y los gobiernos que lo sucedieron tienen una responsabilidad evidente. Durante años se habló de inclusión, pero no se consiguió garantizar que todos los chicos aprendieran efectivamente a leer, escribir, razonar y resolver problemas.

Pero Milei tampoco puede lavarse las manos

El Gobierno intenta atribuir los resultados actuales a decisiones tomadas desde hace más de una década. El argumento tiene una parte cierta: la crisis es estructural y anterior a Milei.

Pero la pregunta inevitable es otra:

¿Qué hizo el Gobierno durante estos casi tres años para revertirla?

La educación requiere continuidad, docentes preparados, infraestructura y recursos. Según un análisis citado por El País, el financiamiento educativo nacional acumuló una caída real cercana al 48% en tres años.

El Gobierno impulsó un Plan Nacional de Alfabetización y puso el foco en aprendizajes fundamentales. Pero evaluar el desastre no alcanza: hay que revertirlo.

 Un adolescente que termina la secundaria sin comprender adecuadamente un texto tiene menos posibilidades de estudiar, conseguir un empleo calificado y desenvolverse en una sociedad cada vez más compleja.

La desigualdad educativa termina convirtiéndose
en desigualdad económica.

 

Milei tampoco cumple con las universidades

Mientras PISA desnuda el desastre educativo, Milei lleva más de 300 días sin cumplir plenamente la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso.

El kirchnerismo dejó una educación en crisis. Milei prometió cambiarla, pero el ajuste profundizó el conflicto y las universidades siguen reclamando recursos y salarios dignos.

De una gestión a otra, la educación queda siempre en el último lugar. Y los que pagan la cuenta son los estudiantes.

 

Argentina necesita dejar de discutir quién es el peor y empezar a discutir cómo salir del pozo.

El kirchnerismo no puede negar la crisis que dejó. Milei tampoco puede esconderse detrás de ella.

Los resultados de PISA son una alarma. Y esta vez, la política debería escucharla.

 

 

 

 

 

 

 

 

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