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domingo, 19 de junio de 2016

EN ESPAÑOL EXISTE UNA PALABRA QUE ES...¡IMPOSIBLE DE ESCRIBIR!

 Aunque resulte difícil de creer, existe una palabra en español que es imposible de escribir, y aquí les contamos por qué.



   Hace unas semanas, el blog Un arácnido, una camiseta colgó un curioso apunte: la respuesta que la Real Academia Española había dado a la siguiente consulta de uno de los gestores de ese blog científico-lingüístico: “¿Cómo se escribe el imperativo de salirle en la segunda persona del singular?”. La RAE respondió que ese imperativo más el pronombre enclítico es “sal+le”, pero que la ortografía del español no contempla esa posibilidad de escritura, porque el resultado es una elle: salle, y esa elle no refleja la pronunciación deseada.

   En apenas tres días, el blog del arácnido recogió más de dos centenares de comentarios de lo más variopinto, que dan, ya sólo por su número, la dimensión de un problema irresoluto:
una anomalía del sistema de escritura. Es decir, podemos decir sal+le, pero no podemos escribirlo con la ortografía en la mano. Un bug, lo llaman, que en inglés significa chinche, insecto, y se refiere a aquella imperfección que alberga todo programa informático que se precie. En definitiva, es el agujero que buscan los piratas para acceder a las tripas de los códigos base y demás recovecos.





    Entre las propuestas lanzadas por los comentaristas, sorprende la solución de la cuneta, que supone hacer como aquel sargento de atestados que, no sabiendo si arcén se escribía con hache, empujó la cabeza del accidentado hacia la cuneta y ordenó a su subordinado: “Pon cuneta”. Mirar hacia otro lado es la solución de los que dicen que en lugar de “sal+le al paso”, se diga “sal a su paso”; o bien, echando mano de la rica dialectología del español, emplear el voseo hispanoamericano: “salile al paso”; o el imperativo andaluz: “sarle al paso”, que es como salirse por la tangente.


     Luego están los que proponen una modificación ortográfica, bien con un guión: sal-le; bien añadiendo una hache que evite la formación de la elle: salhle; y, aun, reclamando la incorporación del punto volado de la ele geminada del catalán: sal·le.

   El otro comentario es el que, en mi humilde opinión, da en el clavo:

   He descubierto que algunas normas de pronunciación pueden “interpretarse”, como en la palabra postromántico (que se lee [post.romántiko] en lugar de [pos.tromántiko]). Lo mismo ocurre con salle: yo escribo salle pero leo [ ], igual que escribo subrayar y leo [sub.rayár] o escribo ciudadrealeño y no leo [ciuda.drealéño].


   Me parece una solución simple y brillante. Y que siempre estuvo ahí, como la carta robada de Poe. Sólo hacía falta mirar con atención para descubrirla.
Cierto es que modificar las reglas ortográficas para un solo caso es un esfuerzo innecesario. Resulta más lógico decir “sálele al paso”, echando mano de una vocal de apoyo, una vocal epentética, que sirve para facilitar la pronunciación. Es el mismo caso de la d de pondré o tendré –en lugar de los originales ponré o tenré–, por ejemplo. La de sálele parece la solución más espontánea. Sin embargo, también tiene un pero: coincide con el imperativo del verbo salar en el trato de usted: “Sálele la ensalada, que él tiene el brazo escayolado”. Pero seguro que el contexto ayudará.


Fuente: la vanguardia


19 comentarios:

  1. Comparto que la mejor solución es conocer la palabra para evitar decir "Saye" y leerla pronunciándola correctamente.

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  2. Soy de Entre Rios, una provincia Argentina y les puedo decir que en nuestra variedad del castellano (rioplatense), se usa la opción "salile". De niño se usaba mucho para designar la acción de marcar a otro jugador en un partido de fútbol. Del mismo modo se usa la expresión "Salile al encuentro". Al margen de lo que opine la RAE, la norma de uso hace que no puedan ignorar que el vocablo se usa, depende de la corriente de pensamiento a la que pertenezca el linguista.

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  3. Realmente no entiendo perder el tiempo con esto. Salile al encuentro y listo. Al menos para nosotros no hay dificultad, habiendo tantos temas interesantes...hablar de esto es ridículo. Además desde cuando no podemos usar homónimos? si el contexto les pone sentido, por favor.

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  4. Realmente no entiendo perder el tiempo con esto. Salile al encuentro y listo. Al menos para nosotros no hay dificultad, habiendo tantos temas interesantes...hablar de esto es ridículo. Además desde cuando no podemos usar homónimos? si el contexto les pone sentido, por favor.

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  5. Y Sálgale? En Colombia se usa bastante y creo que tiene la misma funcionalidad.

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    1. Me parece correcto. Es imperativo de 2º persona formal (sálgale usted / vos), aunque aquí en España usemos otro.

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    3. Usted pertenece a la tercera persona al conjugarse los verbos como en él/ella.. Sálgale vos o tú no es correcto

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  6. Nunca me cayeron bien los imperativos...

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  7. Esa palabra se utiliza diciendo ..Salele al paso..o salile al paso no le veo dificultad.

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  8. Concuerdo con el análisis, pero señalaría lo siguiente:

    - La forma "sálele" tiene la gran justificativa de que representa la regularización de una forma irregular. En efecto, si "salir" fuera un verbo regular, la forma en cuestión sería "sálele". Por esa razón es una forma autoexplicativa, creo que cualquier hablante comprendería, sin problemas, "sálele al paso", aun sin contexto de enunciación. Por otra parte, tiene la gran contra de ser una forma "inexistente". Lo pongo entre comillas porque seguro que debe de existir por ahí, pero quiero decir que es una forma que a muchos nos parecerá a priori forjada, no natural. El problema de forjar una palabra es que por circunstancias del momento, o por falta de recursos, no se logre establecer, aunque sea en ciertos estratos. Para tratar de darle universalidad a una palabra forjada hay que tener por lo menos el poder de hacerlo, sea poder político, sea poder informativo (que coinciden tan a menudo). Me acuerdo ahora de esa aberración ortográfica que inventaron para sustituir el adjetivo "paraolímpico": "paralímpico". Ese es un ejemplo de una forma de laboratorio impuesta gracias al poder informativo y político, y aceptada acríticamente por la sociedad.

    - El hecho de que la forma "sálele" coincida con el imperativo de usted de "salar" es irrelevante, efectivamente, por el contexto, como lo demuestra el simple hecho de que esas homonimias son bastante comunes. Para muestra basta un botón: fue (ser) y fue (ir). Pero además, la forma de construcción también dificultaría enormemente cualquier eventual construcción: salir es un verbo intransitivo, mientras que salar es un verbo transitivo, y en “sálele” faltaría, para que fuera “salar”, un complemento directo. Sin embargo, concuerdo con que el contexto es el recurso que naturalmente dirimirá, de la mano de la pragmática de la lengua, cualquier ambigüedad formal que pueda darse en una situación concreta.

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  9. Yo voy a seguir diciendo salile. Ventajas de ser argentino, supongo :P

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  10. Acabo de releer el artículo y, aunque no reniego de lo que dije hace unos meses, ahora tengo una opinión distinta: este es un problema inexistente. No es verdad que la ortografía del español no lo contemple. Se puede escribir "salle" y decirlo de la forma adecuada, sin considerar que se forma una elle, así como ocurre con tantas otras palabras, que pronunciamos de la forma correcta por más que estén escritas de una forma que nos llevaría a pronunciarlas de otra. Por ejemplo, aunque pronunciamos "postre" con erre suave, pronunciamos "postromántico" con erre fuerte, y vean que las dos comparten etimología. Nada nos impide pronunciarlas directamente. Pasa lo mismo con "subrepticio" y "subrayar", Eso ocurre porque el sistema fonológico del español valoriza en muchos casos la diferenciación de los morfemas en detrimento de los grupos consonánticos. O sea que aunque resulte curioso, pienso que este caso puede ser simplemente el único en que dos eles juntas no son una elle. No está de más recordar que los procesos etimológicos están presentes a lo largo y ancho de la ortografía, nuestra lengua no es una lengua de escritura fonética, aunque muchas veces pensemos que lo es.

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  11. Cuando lees, lees más allá. Y Alfonso X es Alfonso décimo y no Alfonso "cs"

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  12. ¿Sálgale no sería otra opción?

    Sálgale al encuentro, por ejemplo.

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