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jueves, 9 de julio de 2015

"Yo no ayudo a mi mujer con los niños ni con las tareas de casa"

Esto es lo que dice el psicólogo Alberto Soler Sarrió, luego de que en un supermercado mientras iba con sus hijos de 15 meses, escuchara a un par de señoras concluir lo mismo: “hay que ver lo que ayudan ahora los hombres a sus mujeres con los hijos”. 

Luego de escucharlas, no pudo más que morderse la lengua y sonreír, llegando a su lugar de trabajo escribió en su web lo que le hubiera gustado decirles.

"Ésta es una de esas situaciones que me encantan para poder provocar un poco y sacar mi lado más feminista. Pero hoy se hacía tarde para comer y me he limitado a sonreír, agradecer y seguir a casa.


¿Que qué le habría dicho a estas señoras? Probablemente, como en otras ocasiones, les habría respondido con un “disculpe señora, pero no, ni ayudo ni pienso ayudar a mi mujer con los hijos”. 

Y pasaría a explicarle cuál es mi punto de vista al respecto.

Antes de tener hijos yo nunca he sido de esas parejas o maridos que ayudan a su mujer con las tareas de casa. Pero es que mi mujer tampoco me ha ayudado nunca. Y cuando llegaron los hijos las cosas siguieron más o menos igual: ni le he ayudado con la casa ni ahora con los hijos. Habrá alguno que aún no haya pillado de qué va la cosa y esté pensando maravillas sobre mí y apiadándose de mi mujer (¡pobrecita, menudo le ha tocado!). 


No, yo no ayudo a mi mujer con los niños porque no puedo ayudar a alguien con algo que es mi entera responsabilidad.



Los hijos, al igual que las tareas domésticas, no son el patrimonio de nadie: ni pertenecen a la mujer ni pertenecen al hombre. Son responsabilidad de ambos. Por este motivo me llega a ofender cuando, de modo muy bienintencionado (soy consciente) me halagan con “lo mucho que ayudo a mi mujer”. Como si no fueran mis hijos o no fuera mi responsabilidad. Hago, con mucho esfuerzo y mucho gusto ni más ni menos que aquello que me corresponde. Al igual que mi mujer. Y por mucho que me esfuerce nunca podré llegar a hacer tanto y tan bien como hace ella."

Después explica el por qué tenemos esta visión de las responsabilidades, diciendo que:

"Tenemos aún en la mente un modelo de familia patriarcal en el que hay un reparto de tareas muy bien definido: el hombre es el proveedor de recursos, la mujer la gestora del hogar (ahí se incluyen los hijos). Sin embargo la sociedad ha cambiado profundamente en las últimas décadas (afortunadamente) y este reparto de papeles ha pasado en muchos casos a la historia. 

La mujer hoy en día, aunque sigue profundamente discriminada socialmente (no hay más que ver la diferencia en salarios u oportunidades de promoción laboral) es el agente de su propio desarrollo, tiene la capacidad de desarrollar una carrera profesional en los mismos ámbitos que un hombre y, si decide dedicarse al cuidado de los hijos es, en la mayoría de los casos, por una elección personal, y no por falta de oportunidades o derechos sociales.

En un momento en el que tenemos esta igualdad de roles entre hombre y mujer, asumir de facto que los hijos son responsabilidad de ellas es un vestigio del pasado. Hoy en día hombre y mujer se reparten (o deberían hacerlo) de modo equilibrado aquellas tareas que les atañen a ambos, como la casa y los hijos. ¿Y qué es “de modo equilibrado”? Ese equilibrio no implica en (casi) ningún caso un reparto 50-50, sino más bien una adaptación flexible entre la disponibilidad de los miembros de la familia y las tareas que se requieren..."

Más adelante señala cuáles son las tareas propias del padre y cuáles las de la madre.

"Bueno, pues más allá de ser la madre (por obvios motivos) la encargada de la teta, el resto de las casi innumerables tareas relacionadas con los hijos no son patrimonio exclusivo de nadie, son total y absolutamente intercambiables entre padre y madre en función de las circunstancias, preferencias (de ellos o de los hijos -hoy quiero que me duerma la mami/el papi-) o habilidades de cada uno.

Un buen reparto de esas tareas es el que es equilibrado, justo, que no genera conflicto y que permite un desarrollo armonioso de la rutina doméstica".

Y por último señala que quisiera que sus hijos crezcan "sin saber si planchar es cosa de hombres o de mujeres. Que no sepan si los baños son cosa de su padre o de su madre. Que no asocien la cocina con el feudo de nadie, ni tampoco la aspiradora, doblar ropa u ordenar los armarios. Que acudan con más o menos igual frecuencia a uno o a otro para dormir, para contar sus confidencias, para jugar o para enfadarse. Que no haya un “jefe” de la casa sino que todos convivimos del modo más feliz posible".

Finalizando con un:

"Así que no, señora, yo no ayudo a mi mujer con los niños. Tampoco con la casa. Estoy con ellos en el supermercado y les paseo porque son mis hijos y me acompañan allá donde voy. Les cambio los pañales, les baño, les llevo al parque o les preparo la comida no por ayudar a mi mujer, sino porque son mis hijos, son mi responsabilidad y quiero que crezcan con un modelo de familia y de reparto de tareas diferente a aquel que Ud. y yo hemos tenido."

 Jorge Priego Bermudo.

19 comentarios:

  1. Hace unos días intentaba describir mi concepto del matrimonio. Este hombre lo hizo con suma claridad.

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  2. Ojalá fuera siempre así. Desgraciadamente los niños son de las madres como la casa, la comida, etc.

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    1. con todo respeto, ¿es que no leyó el artículo? afortunadamente los niños no son ni de las madres ni de los padres! ni la casa de la mujer. Los niños son dueños de ellos mismos, y la casa de quienes la habitan.
      Alize, con todo respero, tome perspectiva de su punto de vista, hay que cambir ese paradigma. Vuelva a leer el artículo y imagine qué puede hacer para liberarse

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    2. Pablin, creo que ella se refiere a legalmente, a que como es común en juicios de divorcios la mujer se termina llevando la casa, los niños y todo lo que tenga el valor monetario, que suele pasar así en la mayoría de casos.

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    3. Perdona, Alize como q no entendiste el articulo, no?o de lleno no lo leiste porque s no es asi tienes una forma de pensar muy atrasada. Tengo mellizos y jamas he escuchado decir a mi marido: "voy a ayudarte con la casa y con los niños"

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  3. Ojalá fuera siempre así. Desgraciadamente los niños son de las madres como la casa, la comida, etc.

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  4. Wow lo describe tal cual como es, lastima que depronto las señoras que encontro en el supermercado ve como muchas otras, a los hijos como parte economica, como un trabajo mas y por mas qie se les explique no lo entenderan y siempre diran "no me ayudan con los niños"

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  5. Wow lo describe tal cual como es, lastima que depronto las señoras que encontro en el supermercado ve como muchas otras, a los hijos como parte economica, como un trabajo mas y por mas qie se les explique no lo entenderan y siempre diran "no me ayudan con los niños"

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  6. A mi me gusta ayudar a mi mujer y que mi mujer me ayude a mi. Los dos tenemos las mismas responsabilidades pero me encanta cuando ella viene y me hecha una mano con el baño o con lavadora o en la cocina. A ella también le gusta que yo le ayude a ella. Porque no puedo decir que lA ayudó? Que tontería

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    1. Pues porque si son tareas compartidas nadie ayuda a nadie. Es reparto de tareas, simple y llanamente.

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  7. Me parece interesante yo soy de la época en que se ayudaba a la mujer en sus tareas o no se ayudaba eran otros tiempos, otras las visiones de la idea del matrimonio y éramos enseñado hacer así, los roles eran los que mandaban y daban cierta seguridad al grupo familiar. No te podías quedar ayudar en casa si no había que comer , era más difícil ganarse el sustento y había que salir a trabajar 12 a 14 horas diarias y volver caminando a casa o en micros llenas .- también la mujer trabaja en casa cuidando los hijos y dándoles amor , fuerza y tranquilidad , paz y los formaba n sus primeros días.- tan otros tiempos , ni más malos ni más buenos.- felicito a los nuevos hombre que están seguro de lo que dicen , veamos los resultados, ya que uno tiene solo un tiempo para darle a sus hijos.- me parece pedante el querer señalar como absoluto lo que estás haciendo o ahora .- veremos qué dirán tus hijos.-

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    1. Estoy de acuerdo con el autor en un 100%. Pero lo que dice Id. tiene total cordura, es otro punto de vista y también me parece correcto.
      Muy bien planteado lo que dice y, sobre todo, lo de que en 100 años veremos que pasa.
      Gracias a los 2.

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  8. Querer ignorar el pasado más reciente (tan reciente que sigue siendo brava actualidad) es de necio, diría. Puede que dentro de 100 años (o 150) el comentario de la señora sí sea de estudio. Ahora, no es más que un comentario que reproduce aún de forma muy correcta las costumbres de hoy en día. No obstante, tu respuesta también lo hace con respecto a la incipiente nueva ideología. Nada nuevo.
    PD: Estoy con Joaquín Moguer, además. ¿Por qué no tomas tus actos como ayuda, y los suyos de misma manera para contigo? Me dirás que el fin es el mismo, sólo que desde dos puntos de vista distintos. Y tan distintos: uno parece ser un trabajo remunerado, y el otro es (por poco) el mismo sentido de la vida: ayudarnos mutuamente.

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. Aun no hay igualdad, eso es una falacia...hay desigualdades en muchos ambitos ...una barbaridad lo que dice: " y, si decide dedicarse al cuidado de los hijos es, en la mayoría de los casos, por una elección personal, y no por falta de oportunidades o derechos sociales" ....error, no ve los techos de cristal invisibles..muchas de esas mujeres aun tienen mandatos de su familia que configurarn su dependencia psciologica a repetir un modelo lineal de vida (estandarizado) "ten novio a tal edad, casate, sin amor no hay vida, ten hijos pues es tu rol d realizacion y trabaja si no dan los numeros".....familiares, entorno de amistades, pareja o novios, si viven en contextos aun culturalmente machistas (aun hay machismo cultural), hacen frenos psicologicos cuando esas muejres quieren elegir o decir no a algo...y ellas para no quedar solas, o sin ambitos de contension repiten la linealidad.....alli los derechos legales y sociales no ayudan...pierden efecto porque pesa mas las manipulaciones psiquico-emocoinales sobre ellas....Mientras haya gente con mentalidad machista en terminos de como concebir el amor, la familia, aunque se muestren progresistas en muchos planos, cambien pañales, cocinen....esas son solo acciones exteriores, no emocionalmente En los ivnculos intimos las mujeres siguen siendo cohartadas bajo actitudes de aislamiento o premios-castigos (aval o desprecio segun comportamientos...si alzan un criterio o voz). Es increible que en muchas notas se plantee equidad y luego de transfondo se lea una deformacion de hechos impresionante (esa deformacion hace que el machismo mute y subsista, se lo minimice y se siga dejando la responsabilidad de los cambios en la mujer). De que sirve que un hombre haga las cosas del hogar si la engaña, o si vive de poliamor (infidelidad encubierta mientras ella es mas fiel que la virgen maria)....o que esa mujer sea infiel y no se separe porque el tipo le es funcional con los hijos...esas mujers y esos hombres aun viven bajo el modelo machista...ven familia (hijos) como excusa a vivir bajo una plataforma de reconocimiento social y sentir tienen la vida mas facil economicamente y socialmente (vecinos, barrio, familia)...despues amatoriamente hacen su vida (jugando con personas emocionalmente, pareja y terceras y los hijos ven esos....ahi cambiar pañales o cocinar no ayuda a una sana relacion...ahi no se ve igualdad, equidad ni relaciones de reciprocidad...no psicologica ni emocinoalmente)

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    1. Duky me ha encantado tu aportación, porque lo que realmente es constructivo en las relaciones humanas, son las emociones bien compaginadas. El resto es una fachada en el mundo que hemos creado de imagen, de egos, de puro escaparate. Sin embargo hemos tenido tan poca y la poca mala escuela de lo emocional, que conjugar y arbitrar bien esas emociones, en la que a veces hasta nos cuesta identificar a cada individuo, cuanto más costoso hacerlo en sociedad, y es por ello que todo el mundo se va a lo fácil: egos, fachadas, apariencias, y lo mezclamos con las referencias y las opiniones de los demás, y a que nos lleva?
      Y aunque tú exposición me ha encantado porque la comparto, yo me pregunto, cuanta gente llegó a tal evolución? Y donde se encuentran? Yo quiero conocerlos a todos...
      También me gustó el planteamiento del artículo, pero carece de la emoción, se deja llevar más por el cacareo de las señoras del supermercado, eso no es una emoción, sino más bien una rebelión del ego.

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    2. Duky me ha encantado tu aportación, porque lo que realmente es constructivo en las relaciones humanas, son las emociones bien compaginadas. El resto es una fachada en el mundo que hemos creado de imagen, de egos, de puro escaparate. Sin embargo hemos tenido tan poca y la poca mala escuela de lo emocional, que conjugar y arbitrar bien esas emociones, en la que a veces hasta nos cuesta identificar a cada individuo, cuanto más costoso hacerlo en sociedad, y es por ello que todo el mundo se va a lo fácil: egos, fachadas, apariencias, y lo mezclamos con las referencias y las opiniones de los demás, y a que nos lleva?
      Y aunque tú exposición me ha encantado porque la comparto, yo me pregunto, cuanta gente llegó a tal evolución? Y donde se encuentran? Yo quiero conocerlos a todos...
      También me gustó el planteamiento del artículo, pero carece de la emoción, se deja llevar más por el cacareo de las señoras del supermercado, eso no es una emoción, sino más bien una rebelión del ego.

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  11. Mi sueño es ser amo de casa y que mi esposa trabaje, pero en un matrimonio moderno de esos en los que los dos ayudan en el hogar, que no espere que yo le vaya a hacer todas las tareas del hogar jaja.

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  12. Me parece muy acerada la explicación pero seamos realistas. A día de hoy, ese reparto de tareas que no "ayuda" , se realiza en una proporción muy desproporcionada y en muchos casos es por culpa de la mujer pero también es cierto que es una lucha constante ya que la mayoría de los hombres vienen con una educación machista y no conseguimos cambiar lo que ellos ven como asignación de tareas "natural". Yo muero de la envidia de esta mujer que cuenta con el apoyo de su marido porque ya está siendo mucho más afortunada que otras, que por mucho que luchemos, seguimos ancladas en un mundo donde el ser madre acarrea muchas más cargas que el ser padre

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