Los perros sienten emociones comparables a las de un niño

 La mayoría de las personas que tienen o han tenido un perro están convencidas de que su mascota les entiende. Y la ciencia les da la razón: investigadores encontraron que el cerebro de los perros procesa el lenguaje humano de forma muy similar a como lo hacen los niños.




  En los últimos años varios estudios científicos han demostrado que los perros pueden llegar a sentir de forma similar a como lo hacen los seres humanos.

  La infancia al lado de una mascota se vive con mayor plenitud y nos aporta un legado emocional capaz de edificarnos como personas. La felicidad que nos ofrece un animal, ya sea un perro un gato, es tan sincera y noble que todo niño debería crecer con este privilegio.

  Según un estudio publicado en el periódico «The Guardian« tener una mascota ayuda a los niños a ser más empáticos.

 Un estudio de la Universidad de Emory, en Atlanta (Estados Unidos) demostró que los canes sienten igual que los niños. El nivel de sensibilidad entre unos y otros es muy parecido.


Las emociones infantiles y caninas comparten una base muy similar


  Los niños experimentan una gama mucho más reducida de emociones que los adultos. Solo con el tiempo, las interacciones sociales y el desarrollo psicológico van apareciendo sentimientos y estados emocionales más complejos.

  Ahora la ciencia ha descubierto que los perros suelen tener un desarrollo emocional muy similar al de los niños. 

 Pueden entristecerse, estresarse, ponerse ansiosos e incluso sentirse celosos, al igual que les sucede a los pequeños, y también son capaces de experimentar una gama más amplia de emociones a medida que crecen.



  Algunos estudios han encontrado que los perros pueden reaccionar no solo a lo que decimos sino también al contenido emocional de nuestras palabras. 

  De hecho, al igual que los niños pequeños, aprenden a seguir con la vista la mirada de los demás, los perros también desarrollan este mecanismo involuntario y son capaces de mirar atentamente a las personas que les hablan, sobre todo cuando existe un fuerte vínculo como el que establecen con sus dueños o las personas con las que interactúan con frecuencia.

¿Los perros pueden ser optimistas o pesimistas?


  Los investigadores notaron que los perros, al igual que los niños, pueden mostrarse pesimistas u optimistas, según el significado emocional que sus dueños le impriman a cada situación.

  En ese sentido, la investigación reveló que los caninos están ansiosos cuando se quedan solos y, con su comportamiento, tienden a ser pesimistas.

  El profesor Mike Mendl es el responsable del grupo de investigación de la Universidad de Bristol (Reino Unido) que llevó a cabo el estudio.

  En distintos medios de comunicación declaró que su equipo fue capaz de desarrollar un nuevo método para estudiar las decisiones pesimistas u optimistas en los perros.


  Los investigadores realizaron el estudio con 24 perros que habían entrado recientemente en un refugio de realojo en el Reino Unido. Un investigador interactuó con cada perro en una habitación aislada durante 20 minutos.

  Al día siguiente, se llevó el perro de nuevo a la habitación y luego lo dejó solo durante un período de cinco minutos, tiempo durante el cual su comportamiento era capturado en vídeo.

  En esos cinco minutos, los investigadores observaron que el can comenzaba a ladrar, a saltar sobre los muebles y arañaba la puerta. Estas conductas eran repetitivas en los distintos animales.



  Con el fin de estudiar la toma de decisiones en esos mismos perros, los investigadores colocaron en un lugar de la habitación un cuenco con comida y otro que estaba vacío. Ambos recipientes se ubicaron en lugares ambiguos.

  Los perros que corrían rápidamente a esos lugares ambiguos, como esperando la recompensa de comida, se clasificaron como relativamente optimistas mientras que lo que no se acercaban al tazón eran considerados pesimistas.

  Mendl afirmó: «Sabemos que los estados emocionales de las personas afectan sus juicios y que las personas felices son más propensas a juzgar una situación ambigua positivamente. Nuestro estudio ha demostrado que esto se aplica igualmente a los perros».


  Los resultados sugieren que el comportamiento considerado como problemáticos para los propietarios también tiene un significado emocional para los animales, aun cuando la conducta en sí misma no se está expresando.

  Además, se plantea la posibilidad de que algunos perros puedan ser más propensos a responder con ansiedad cuando se quedan solos.

  Eso es importante porque el comportamiento relacionado con la separación es común en los canes, por lo tanto, predecir ese comportamiento puede servir para tratarlos adecuadamente, de manera que puedan alcanzar un buen bienestar.


  Algo tan sencillo como tener un perro en casa contrarresta el riesgo de tantas horas de soledad ante la televisión o el ordenador.

  Las mascotas son excelentes compañeros para el desahogo emocional, para canalizar tristezas, miedos o rabietas.

  En los canes, según los científicos, este tipo de comportamiento se debe probablemente a la estrecha relación que tienen los perros con los seres humanos.

 De hecho, los perros tienen oxitocina, una hormona que en los humanos está relacionada con las emociones positivas y que aumenta ante las experiencias positivas, de la misma forma que sucede en los canes cuando interactúan positivamente con sus dueños y se miran a los ojos.



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