Síndrome del abuelo esclavo: envejece por ti y no para servir a los demás

Las sobrecargas familiares pueden someter a los abuelos a un gran estrés, originando fuertes desequilibrios en la salud a nivel emocional y físico.




  Los abuelos son el principal apoyo de los papás y mamás trabajadores, quienes se quedan tranquilos dejando a sus hijos con ellos, porque confían en que estarán seguros y serán tratados con amor.
 

  Sin embargo, para los abuelos no es sencillo adquirir esta responsabilidad en un momento de su vida donde ya no tienen la misma energía y su salud debe cuidarse al máximo, por lo que corren el riesgo de padecer el síndrome del abuelo esclavo o desbordado.

 La aparición del fenómeno del abuelo esclavo se debe, en gran medida, a los cambios que ha sufrido la estructura familiar en las últimas décadas.


  Con la incorporación de la mujer al mundo laboral y el aumento de la esperanza de vida, cada vez son más los mayores que se ocupan de los nietos a jornada completa. Esto, en parte, facilita mucho la famosa conciliación de la vida laboral y familiar.

  Pero, ¿dónde están límites? Hay que saber respetar el espacio de los abuelos. No hay que olvidar que ellos ya han sacado adelante su vida y su familia.

  De acuerdo con un estudio publicado en la Revista Multidisciplinar de Gerontología, este síndrome se presenta cuando los abuelos no descansan como deberían y están enfocados al 100% en sus nietos. 


  Incluso, la OMS lo reconoce como un abuso del rol de los abuelos, apreciándolo como otro tipo de maltrato.

  La jubilación es un momento que se vive como una liberación. Un época para el descanso y el disfrute. Así, después de una vida dedicada al trabajo, celebras que, por fin, puedes dedicar el tiempo al ocio y a tus aficiones. Pero, ¿qué está ocurriendo en la actualidad?

  Realmente, los abuelos asumen con profundo agrado la crianza y cuidado de los niños. Lo viven como si volvieran a ser padres por segunda vez, pero con un carácter más gratificante y cariñoso.

Síntomas del abuelo esclavo


  Dada la época convulsa que vivimos desde hacer algunos años, el apoyo de las personas mayores ha sido y es un pilar fundamental para paliar el impacto social de la crisis en las familias. 

 Apoyo económico: muchos de nuestros abuelos se han visto «obligados» a mantener tanto a sus hijos como a sus nietos.

  Soporte ante las tareas de cuidado de los nietos: con los padres trabajando fuera del hogar durante largas jornadas han sido los abuelos los que han responsabilizado del cuidado de los nietos.  

  Ayuda en las tareas del hogar: comida, limpieza… Actividades extraescolares, citas médicas, tiempo de ocio… Sin el apoyo de los abuelos, muchas veces no sería posible alcanzar a todo.



 Todo lo expuesto, en muchas ocasiones, ha derivado en una dinámica en la que los abuelos se ven sobrecargados y por esto es necesario saber decir «hasta aquí» y poner límites para no llegar al abuso.

  Hay que tener en cuenta sus aspiraciones, sus planes de futuro, sus preferencias… Su opinión, aunque pueda no estar demasiado adaptada a la actualidad, siempre va a estar respaldada por el valor de la experiencia. 

  En todo caso, no deben verse obligados a renunciar a su vida por el cuidados de los nietos.


  Así como cuidamos a nuestros hijos, procuremos a nuestros padres y suegros, y esto hará que tengamos todos una mejor calidad de vida, al mismo tiempo que forjamos recuerdos maravillosos.
 

Además, como papás busquemos redes de apoyo adicionales como tíos, amigos, vecinos o personas de confianza que nos apoyen.



El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.