Jugar rudo es importante para los niños

Los niños podrían beneficiarse, física y socialmente, de que se les permita jugar con menos vigilancia de papá y mamá, según una nueva investigación.



  El juego es esencial en la vida de los niños. A través del juego el pequeño explora el mundo y va comprendiéndolo, además de desarrollar sus intereses y, por supuesto, divertirse. 

  No obstante, a medida que el niño crece, el juego va cambiando, adquiere más matices y se complejiza. Por eso, se puede hacer referencia a distintos tipos de juego que son propios de cada etapa del desarrollo infantil.


¡Deja que corran riesgos!

  
  El estudio detalla que cuando se permite a los niños jugar de formas que conlleven cierta sensación de "riesgo", como subirse a los árboles o explorar el vecindario, parece beneficiar su desarrollo.

  La investigación también menciona que esos niños hacían más actividad física que los niños cuyos juegos eran menos aventureros.

  "Eso tiene sentido. Los niños que están al aire libre con más frecuencia simplemente son más activos de forma natural", comenta la investigadora líder, Mariana Brussoni, profesora asistente de la Facultad de Salud de la Población y Pública de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver, Canadá.


  Pero además de los beneficios físicos, un juego más aventurero puede ayudar a los niños a dar pasos importantes en su desarrollo social, plantea Brussoni.

  Al practicar las “luchitas” con papá o al jugar con sus hermanos o amigos a que son superhéroes y vencen a los villanos a través de una acalorada pelea, nuestros hijos están adquiriendo grandes lecciones de aprendizaje como:


- Descubrir reacciones de otros niños.

- Aprender y practicar juegos de roles.

- Conocer su cuerpo.



- Entender los límites de su fuerza y aprender a medirla.

- A decir: Basta o hasta aquí.

- A tomar turnos.

- Identificar límites personales.

- A hacer acuerdos, cumplirlos y respetarlos.

- Además, durante el juego rudo, su cuerpo aprende a conectar el hemisferio derecho del cerebro (que te impulsa al movimiento y a seguir con el juego), con el izquierdo (que sigue las reglas).

 

  Otro punto a favor del juego rudo es que les enseña la importancia de grandes palabras: Justicia y equidad. Si los dos reciben un trato similar, la actividad continuará, de lo contrario, el niño que sienta que "no es justo", simplemente abandonará el juego.



 Por ejemplo, tanto para los perros como para los niños, el objetivo de jugar a las peleas es divertirse, cuidando de que su contrincante también se divierta, lo cual prolonga el juego, es decir, no se somete o lastima a nadie.

 


  Para que esto sea una realidad, deben existir algunas reglas para realmente disfrutarlo como: no morder, no patear si tienen zapatos puestos, cero golpes fuertes; en caso de arrojar a otra persona, debe hacerse sobre algo blando. 

  En general, la investigación explica que ese juego libre no pone a los niños en ningún peligro en particular. Incluso, otro estudio revela que el riesgo de lesiones que ameriten una atención médica era más bajo durante los juegos libres de los niños, en comparación con los deportes.


  Es una buena forma de liberar emociones contenidas, como en aquellos niños que están tristes o enojados. Incluso, es una buena técnica para la llegada del hermanito, donde se puede perseguir al niño pequeño o jugar almohadazos con él para que libere las emociones que está sintiendo con la llegada de un bebé a la casa.

  Para que un juego rudo sea adecuado, necesita invitar a las personas a jugar, es decir, debe haber un acuerdo previo entre los que estén jugando y tiene que estar pareja la fuerza, en el caso de los hermanos sólo hay que enseñarles a medir la fuerza a los más grandes.

  Hay que hacer un acuerdo previo sobre el momento en que se acabará el juego y cómo respetar esta decisión. Es decir, se vale jugar rudo, pero en el momento en que se diga una palabra (“ya”, “ya me cansé”), se acaba. 

Recordemos que el ser humano busca jugar rudo de forma natural, y es mejor poner reglas para que se juegue de manera segura que castigar por algo, que de alguna manera te llega como un impulso natural.


Fuente: Naran Xadul  Karen Zaltzman, pedagoga y especialista en crianza/ Etapa infantil / Salud 180
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