Las TÍAS son esenciales en la crianza de los niños, según estudios

Ser tía, sin duda, es una de las mejores cosas que existen en el universo, por lo menos para la mayoría.



  Así es, cuando los niños son pequeños, las tías por lo general son las personas que los cuidan y los consienten además de sus padres, por lo que crean un vínculo indestructible.
 
  La tarea de una tía es disfrutar a sus sobrinos y no criarlos, por eso, su relación no está sujeta a límites ni a correcciones, y a pesar de que los niños necesitan eso para ser criados correctamente, se sienten muy a gusto cuando se les permite hacer lo que se les plazca.


  Estudios recientes referidos al tema indicaron que no solo las tías son las que disfrutan de los pequeños nenes sino, que estos infantes también lo hacen, es más, el que la tía esté presente en la infancia del hijo de su hermano o hermana es muy importante para él. Acá te mostramos algunas ventajas de ser tías.

  Un tío puede convertirse en el amigo adulto que un niño necesita, que sabe escucharlo sin juicios y sin el regaño automático que da un padre cuando su hijo le cuenta malas noticias. Y por lo tanto el niño se siente libre de contarle sus cosas y secretos.


Serás su confidente de por vida.


  La constante comunicación entre sobrina y tía hace que esta última llegue a convertirse en una confidente para la infante. Todo aquello que sea importante para la infante te lo contará inmediatamente, de esa manera demostrará que confía en ti.

Te ayudará a decidir si quieres o NO ser mamá.


  Como tía tendrás que hacer muchas de las labores propias de la madre como: cambiar pañales, darle la leche, hacerlo dormir, entre otras tantas actividades.


Serás más feliz y la niña o niño también lo será.


  Ver a un niño sonreír es de lo más lindo que existe y se hace más lindo aún cuando la razón de su sonrisa eres tú. 

 Ser tía definitivamente es una gran dicha; verlo correr hacia ti cuando llegas, oírlo decir lo mucho que te quiere, los pequeños dibujos que hará de ti, de seguro, hará que tu felicidad incremente considerablemente.


Si se porta mal, puedes devolverlo.


  Una de las virtudes de ser tía es que no tienes la responsabilidad de ser la que discipline al niño, en cuanto este empiece a mostrar un comportamiento inapropiado inmediatamente lo devuelves a su mamá o su papá. Tú no tienes porqué enojarte, estate tranquila.

  Según especialistas de la psicología y crianza, las tías sirven como un ejemplo, pero a la vez sin ser vistas como alguien muy mayor. La relación con su sobrino o sobrina se vería beneficiada si es que ésta es menor que la madre.



Jamás te guardará rencor.


  Una de las cualidades más bonitas que tienen los retoños es su capacidad de perdonar y olvidar.

  Cuando uno los regaña es normal que ellos se entristezcan o incluso se enojen con nosotros, pero ese enojo no durará mucho, es más, puede que en menos de una hora, vuelvan a querer jugar contigo ¡Una maravilla!


  Si eres tía, sabes el amor profundo que se puede llegar a sentir por los sobrinos, sobre todo si aún no se tiene hijos. 


 Es el amor más parecido de un hijo que se puede experimentar hasta tener los propios, sobre todo si somos partícipes activos de su crianza y vida cotidiana.


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