Critican en ti lo que no les gusta de sí mismos

Quienes basan sus vidas en criticar a los demás tienen un serio problema de autoestima.



  Cada persona es una constelación de virtudes maravillosas, virtudes menos vistosas y bastantes defectos. Ni tú, ni yo, ni nadie escapa a eso. A todos nos habita un genio y un santo, pero también un tirano y un cretino. 

 Nadie pasa por la vida sin cometer errores o sin hacer algo de lo que se avergüenza. Por eso, los que nos critican no tienen bien fundamentados sus argumentos.

  Sin embargo, hay personas que se portan como si esto no fuera así. Sin tener muy claro por qué, o con qué derecho, hay personas que se convierten en jueces implacables de los demás. 


 Son capaces de hacer una lista pormenorizada de los defectos ajenos, con todos los detalles del caso.

  La crítica es una experiencia universal, aunque no por ello menos dolorosa. Cuando somos criticados podemos sentirnos avergonzados, enfadados o incluso indignos e incompetentes.

  En lugar de obsesionarte con la desaprobación de los demás o de criticar a otros, dedica tu tiempo a mejorarte a ti mismo y a mejorar tu entorno.


Lo que no les gusta de sí mismos

 Lo que sucede en el fondo es que las fallas de los demás, de manera inconsciente, les recuerdan sus propias fallas.

  No toleran en los demás lo que no toleran en sí mismos. O, en otras palabras, proyectan en los demás sus propias fallas, para no sufrir la herida narcisista de reconocerlas en ellos mismos.

  La proyección opera de la siguiente forma: la persona construye una opinión de sí misma, que a veces no es muy imparcial y objetiva. Puede que existan algunos rasgos en su forma de ser que le resultan inaceptables.


  Puede tratarse de alguien que, por ejemplo, es profundamente egoísta en la práctica, aunque en teoría lance proclamas a favor de la solidaridad. 

 Así, diseña argumentos falsos para justificar sus conductas egoístas. Es el tipo de personas que dice cosas como “me preocupa mucho tu soledad, pero desgraciadamente no tengo tiempo para visitarte.”

  Quieren verse a sí mismos como alguien generoso, pero su egoísmo se lo impide. En realidad no son conscientes de que solo se preocupan por sus propios intereses y que no son capaces de hacer pequeñas concesiones a los demás. De verdad creen que sus pretextos son razones válidas para actuar como actúan.


¿Por qué las personas critican constantemente?


  Se sienten amenazados por alguna de tus cualidades y utilizan la crítica como un arma para intentar“nivelar”el campo de juego. En práctica, estas personas se sienten inferiores, por lo que te atacan por tus debilidades, para ponerte a su altura.
 
  Se sienten con derecho a un trato o condición especial y creen que no lo están recibiendo. En estos casos, la persona puede creer que le debes algo o simplemente es demasiado egocéntrica y piensa que debes ponerte a su servicio y, si no lo haces, utiliza la crítica para hacerte sentir mal.

  Si critican mi forma de vestir y demuestro una actitud insegura, mirándome mi vestimenta afligida, cumplo con el objetivo del atacante. 


 Por otro lado si acepto la crítica y me callo cuando en realidad me he puesto algo que a mí me gusta, demuestro sumisión, que en cierta manera suele bastar al atacante. 

  Al devolver la crítica diciendo algo parecido a “Te has mirado tú al espejo antes de hablar”, aunque a corto plazo nos aporte alivio por devolverla, demostramos nuestra debilidad.

  Ataco porque me he sentido ofendido (no olvidemos que es el principal objetivo de una crítica destructiva). Y si me ha ofendido ha cumplido su objetivo por lo que seguirá haciéndolo.  


  En cualquier caso nuestra forma de responder a una crítica y actitud ante ella condiciona el resultado posterior.

 Las críticas no dejan de ser puntos de vista diferentes, a veces nos ayudan a mejorar o tener en cuenta algo para trabajarlo a partir de nuestra propia experiencia y la de los demás. 

  Hay que estar abiertos a cualquier opinión, en algunos casos admitir que no lo sabemos todo y en ningún caso aceptar aquello con lo que no estamos de acuerdo. 

 La crítica bien gestionada y respondida asertivamente ayuda a crecer como persona ya sea madurando o afectando lo menos posible la intencionalidad de dañar nuestro ego. 


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