Tomar vacaciones en la playa te hace más feliz: según estudio

El corazón y el cerebro funcionan mejor en las personas que viajan, las cuales además gozan de menores niveles de estrés, mejor autoestima y bienestar emocional, y si es a la playa, tanto mejor.



  Son muchas las personas que aseguran que escuchar el mar y ese silencio de tranquilidad proporciona paz, que extrañamente el encontrarse recostados sobre la arena tomando un poco de sol les ayuda a desconectarse del mundo y hacer a un lado todas esas preocupaciones y problemas de la vida. 

 Muchos califican esa sensación como ‘paz emocional’ o un estado de tranquilidad, e inclusive felicidad.


  ¿Sabes a qué se debe? ¿Por qué el mar nos hace entrar en ese estado que ningún otro sitio nos proporciona? No solo es porque ‘en el mar la vida es más sabrosa’ y ahora te diremos por qué. 


  Según un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Marítimas de la Universidad de Kobe, en Japón, la interacción del ser humano con el océano produce sentimientos positivos, proporcionándonos tranquilidad y bienestar, además de relajarnos, por lo que todo esto se refleja en nuestra salud mental.


El mar ha sido un remedio para decenas de generaciones 


  Los seres humanos han podido percibir los efectos saludables que el mar ha tenido sobre ellos desde hace décadas. Ya en el siglo XVIII, los doctores solían recetarles a sus pacientes un viaje al mar para seguir una terapia de baños. 

 Incluso se erigieron hospitales completamente destinados a realizar esas prácticas, y hoy podemos decir que iban por muy buen camino, pues se ha descubierto que el efecto que el mar tiene en los seres humanos es transformador.


¿Qué hace el mar en nuestro cuerpo?


  El sonido de las olas rompiendo en la orilla estimula la corteza prefrontal de nuestro cerebro, área que se encarga de las emociones y la reflexión personal, por lo que al activarse es mucho más sencillo conectar con nuestras emociones.


El agua nos conecta a nuestro estado natural


  Estamos conectados al agua desde el inicio de nuestras vidas. El cuerpo de los bebés es un 75% de agua. A medida que vamos creciendo, ese porcentaje disminuye llegando a un 60%, pero nuestro cerebro todavía está compuesto por tres cuartas partes de agua, e incluso el 31% de nuestros huesos es a base de agua.

  Nuestro cerebro, que se encuentra en una especie de fluido dentro de nuestra cabeza, reacciona muy bien ante  la presencia del agua, ya que de acuerdo a Nichols “nuestros ancestros provienen del agua y la evolución los llevó de nadar, a gatear y luego a caminar.

  Los fetos humanos todavía tienen estructuras parecidas a las branquias en sus primeras etapas de desarrollo (y el agua en nuestras células) es similar a la encontrada en el mar”.



Se activa el ‘modo zen’


  Extrañamente, a pesar de la inmensidad del mar y que desconocemos lo que existe en sus profundidades, sus sonidos nos recuerdan a los latidos del corazón de nuestra madre cuando nos encontrábamos en su vientre, por lo que otra de las sensaciones es sentirnos seguros y protegidos.

Adiós estrés… ¡Hola, felicidad!


  Otro de sus grandes beneficios es el control hormonal, debido a que el ambiente en el que nos encontramos reduce casi por completo el estrés, por lo que la calma invade nuestro cuerpo y al mismo tiempo nos oxigenamos aumentando la serotonina en nuestro organismo; en otras palabras, somos más felices.


Puedes aprender a meditar


  Son pocos los lugares que nos proporcionan paz y tranquilidad para que nuestra mente y cuerpo conecten de forma completa con la naturaleza, por lo que el mar es el lugar perfecto para comenzar con el proceso del autodescubrimiento.

  ¿Has notado que cuando te encuentras en un ambiente agradable y de felicidad es cuando deseas realizar actividades nuevas?

  
  Así sucede con el mar, pues el encontrarse ahí ayuda a que desees comenzar a practicar diferentes actividades: surfear, pescar o inclusive comenzar a realizar cambios significativos en tu vida personal. 

  Ahora ya sabes por qué unas vacaciones en el mar son el desintoxicante de muchos en tu círculo social.


El agua rejuvenece a las mentes cansadas


  En una sección llamada “Water, Nature and the Optimum Brain” (Agua, naturaleza y el cerebro óptimo), Nichols postula que hoy en día tenemos cada vez más pantallas que tocar, redes sociales que actualizar y sitios web que revisar, por lo que nuestros fatigados cerebros necesitan recargarse. De acuerdo al autor, el agua ayuda en dicho proceso.


Fuente: Genial / UPSCL / Ok chicas / El diario
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