No lastimes a una buena mujer sólo porque tienes miedo de comprometerte

¿Por qué introducirla a tu mundo si no tenías el plan de mantenerla a tu lado? Es algo cruel ilusionar a una buena mujer, hacer que se enamorara de ti, y luego desaparecer de su vida solo porque te dio terror la idea de comprometerte en la relación.



  El miedo al compromiso es una expresión muy conocida que escuchamos habitualmente y que utilizamos para describirnos a nosotros mismos o a otras personas que parecen incapaces de decidir sobre el futuro de una relación.

   Muchas personas sienten que tienen miedo al compromiso por temer sentirse atrapadas y perder su libertad.  El miedo al compromiso podría ir desde una pequeña incertidumbre acerca de su relación hasta un terror absoluto a lo que comúnmente se denomina "sentar cabeza".

  Si ya sabías que era algo que no podías controlar en ti, ¿por qué dañarla? ¿Por qué intentarlo siquiera con ella? 



 Actuaste muy bien, le hiciste creer que ella era una parte importante de tu vida, te esforzaste en hacerla sentir feliz a tu lado.

  Todo parecía genial, se sentía afortunada de tenerte, y entonces, la dejaste plantada, sin darle explicaciones, sin tener nada a que aferrarse. Te fuiste y le rompiste el corazón con tu ausencia.



  ¿Te has dado cuenta de que tienes que permitir conscientemente a otra persona que te ame? De lo contrario, puede que surjan muchos problemas porque estarás a la defensiva, acompañado de la desconfianza y el miedo en tus relaciones. Concretamente, del miedo al amor.


  Merecía por lo menos un cierre, una explicación del por qué querías distanciarte. Ella merecía escuchar la verdad, aun cuando no quisieras seguir la relación, debiste hacer frente al problema y ser honesto.

  Pero preferiste el camino fácil, el de los cobardes. Porque es que eso es lo que te define, ¿no es así? Eres ese tipo de hombre que se aleja cuando se empieza a encariñar demasiado. Congelas tu corazón para acabar con el calor que ella te daba.
 
  Piensa a qué tienes que renunciar realmente y qué te vas a llevar a cambio, en qué quieres para ti en el futuro. Y no olvides que una relación sana debe ayudar a satisfacer tus necesidades de libertad e independencia como parte de la relación misma.


  Preferiste perder a esa gran mujer solo por miedo a mostrarte vulnerable. Por miedo a perder tu fachada de conquistador que no necesita del romance y de una mujer que lo ame.

  Si tuvieras el valor suficiente, tal vez verías que tus miedos estaban fuera de lugar. Tal vez descubras que el amor no te atrapa, te hace libre cuando estás con la persona adecuada.

  Si dejaras de huir y te quedaras en sus brazos para siempre. Que para siempre con ella solía asustarte tanto y ahora sabes que para siempre sin ella es aún más aterrador.


  Te convences de que eres ese hombre de piedra, pero sabes que eres capaz de amar y abrirte a una relación. No te permites sentir demasiado y bloqueas las emociones con la distancia inesperada.

  Ella era una buena mujer, una de esas que no vuelven a llegar a tu vida. Te puso en un pedestal, la trataste tan bien que decidió abrirse contigo y entregarte todo de sí misma. Y al final del día, le rompiste el corazón por tu absurdo temor al compromiso.


Ya no hagas eso, si no estás dispuesto a comprometerte, entonces no las ilusiones. Más bien date la oportunidad, deja de huir y quédate en sus brazos. Para entonces sabrás que el miedo era infundado y serás más feliz que nunca.



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