Las reglas de la felicidad, según Schopenhauer

Es verdad, nunca nadie te dice cómo debes de vivir, ni aquello que tienes que evitar y mucho menos cómo conseguirás la felicidad. Y es que, en la vida no existen reglas que deban ser cumplidas para que estés satisfecho de tu vida. 



  Sin embargo,  algunos filósofos se dieron a la tarea de proponer sus propias reglas; tal es el caso de Arthur Schopenhauer.

  El filósofo alemán Arthur Schopenhauer era un pesimista extremo, pensaba que vivimos en el peor de los mundos posibles y que la felicidad es tan solo una ilusión. Famosa es su frase: “la vida oscila como un péndulo hacia atrás y hacia adelante, entre el dolor y el hastío”.

  Sin embargo, luego de su muerte, entre sus notas personales se halló un manuscrito titulado “Die Kunst, glücklich zu sein”, que podría traducirse como “El arte de ser feliz”. En ese manuscrito enumeró una serie de reglas para evitar el sufrimiento inútil y ser más felices.

  Schopenhauer desarrolló un concepto de la felicidad que tenía por fundamento la prudencia y la ética. Dentro de su pensamiento, la felicidad tiene mucho más que ver con la paz interior, que con la exaltación o la dicha. 

 De sus cincuenta reglas para la felicidad, hemos seleccionado 10 que pueden resultarte enriquecedoras. 


1. Evitar la envidia, norma básica en el pensamiento de Schopenhauer


  “Regla número 2. Evitar la envidia. Sabemos cuán cruel e implacable es la envidia y, sin embargo, nos esforzamos sin cesar en suscitarla en los demás. ¿Por qué?”

  La envidia es la envida es la emoción más peligrosa, la que más distancia crea entre las personas y la que erige la auténtica infelicidad.

  Se trata de una fuerza muy negativa que puede apoderarse de nuestro corazón y bloquear la alegría de vivir. Quien está más enfocado hacia lo que hacen o sienten los demás, descuida la tarea de construir su propia felicidad. 

 

2. Desprenderse de los resultados


  “Regla número 7. Reflexionar a fondo sobre una cosa antes de emprenderla y una vez llevada a cabo no angustiarse con los resultados, sino desprenderse plenamente del asunto”

  A menudo lo hacemos: nos focalizamos en exclusiva en el resultado y la consecución de las metas. En caso de no alcanzarlo, experimentamos el más profundo fracaso, la más amarga decepción.

 Pero nada debe ser más satisfactorio que sentirnos bien por el esfuerzo realizado. No importa el resultado, importa el proceso, lo aprendido, el sentirnos orgullosos de nosotros mismos y capacitados para probar nuevas cosas.


3. Permitirnos la alegría


  “Regla número 13. Cuando estemos alegres, no debemos pedirnos permiso para ello con la pregunta de si tenemos motivo para estarlo”

  Muchas personas llegan a experimentar cierta extrañeza y hasta culpabilidad cuando se sienten alegres. Esto se debe a que otros sufren o a que se considera que el sufrimiento es más loable que la alegría.  

  Aprender a disfrutar el momento, a sentirnos libres emocionalmente es un mecanismo excepcional de alcanzar la felicidad.

4. Controlar las fantasías


  “Regla número 18: En todas las cosas que afectan a nuestro bienestar y malestar, nuestras esperanzas y temores, hay que poner riendas a la fantasía”

 Por eso terminamos viendo peligros mayores a los que realmente existen o éxitos gigantescos que, en todo caso, no llegan con simplemente soñarlos.

  Ahora bien, si todo ese universo de ideas no sirve para fin alguno y nos aboca hacia un sumidero donde soñar imposibles y terminar frustrados, es mejor controlar nuestros pensamientos.


5. Evitar la infelicidad


“Regla número 22. Vivir feliz solo puede significar vivir lo menos infeliz posible”

  Aunque parezca obvio, no todas las personas evitan la infelicidad. De hecho, hay quienes la buscan y, por supuesto, la encuentran. 

6. Valorar lo que se tiene


  “Regla número 25. Debemos ver lo que poseemos como lo estaríamos mirando si alguien nos lo quitara; sea propiedad, salud, amigos, amantes, esposa e hijos, la mayoría de las veces solo sentimos su valor después de haberlos perdido”

  Cada día deberíamos despertarnos y pensar en todo aquello por lo que tenemos que dar gracias. Comenzando por un día más de vida, por un techo, una cama y una conciencia para valorar lo que tenemos y que muchos otros no poseen. 
 

7. Emprender y aprender


  “Regla número 30. La actividad de emprender o aprender algo es necesaria para la felicidad del ser humano”

  Tener planes y proyectos le aporta una dosis importante de entusiasmo a la vida. No importa que ese proyecto sea simplemente cultivar una planta o hacer una comida deliciosa.  



8. Cuidar la salud


“Regla número 32. Al menos nueve décimas partes de nuestra felicidad se basan exclusivamente en la salud”

   La salud es un auténtico tesoro que debemos cuidar para poder disfrutar de todo lo demás.

9. Ser compasivos con nosotros mismos


  “Regla número 34. Cuando analizamos nuestra vida y nuestros fallos en ella podemos excedernos fácilmente en los reproches contra nosotros mismos”

  La primera forma de bondad debe estar dirigida hacia nosotros mismos, defiende Schopenhauer. 

  Es importante evaluarnos, reconocer los errores y aprender de ellos. Lo que no debemos hacer es fustigarnos, criticarnos de más o señalarnos duramente. Al final, no sirve de nada.


10. Prepararte para el paso del tiempo


  “Regla número 35. Lo que más frecuentemente y casi forzosamente descuidamos y dejamos de tener en cuenta en nuestros planes de vida son las transformaciones que el tiempo opera en nosotros mismos”


  Finalmente, como podemos ver, estas lecciones de sabiduría de Schopenhauer son auténticos regalos en los que reflexionar a diario. La felicidad no es un objetivo, es un camino en el que invertir a diario haciendo sencillos cambios en nuestro enfoque personal. Anímate a comprobarlo.


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