Cuando le hagas una promesa a tu hijo, siempre cúmplela

  Los niños tienen una memoria fascinante. Sin embargo su capacidad a la hora de retener información es curiosamente «selectiva». Pueden, por ejemplo, olvidarse de ponerse los zapatos cuando van al cole, sin embargo, jamás se les olvidará la promesa que hiciste hace una semana de llevarles a tomar un helado.



  Y en contrapartida, sorprende la forma tan fácil y natural con que algunas personas asumen sus promesas. A veces da la impresión de que para ellos es como si la vida fuera un juego en el que puedes prometer cualquiera cosa, sin saber siquiera si estás en condiciones de afrontarla en el futuro. Total, nadie te obliga a cumplir nada, por lo tanto, no hay compromiso.

  En cambio, “los niños pequeños se sienten obligados a cumplir sus promesas y esperan que los demás hagan lo mismo. Cuando alguien la rompe, no dudan en protestar y en exponer las reglas que implica la palabra promesa”, señala un estudio publicado en el Journal of Experimental Child Psychology.
  
  Pero, más allá de la buena memoria de los niños, ¿sabes por qué es tan importante cumplir con las promesas?
  
  Muchas veces le decimos a los niños que sí a algo para evitar un enfrentamiento, pero si decimos que no podemos o no queremos de forma empática y clara, a pesar de que haya protestas, los pequeños aprenden a manejar que las cosas no siempre son como les gustaría.


 Jamás olvidemos que nosotros somos el mundo de los niños, así que cuando cumplimos nuestras promesas les enseñamos que el mundo es un lugar seguro y sobre todo confiable.

  Al cumplir una promesa les estamos demostrando a nuestros hijos lo importante que son para nosotros, cuánto los amamos y valoramos, que pueden contar con nosotros en cualquier circunstancia.
 
  Les ayudamos a forjar su integridad, les estamos enseñando valores (responsabilidad y compromiso) que los identificarán como personas no sólo en la infancia, sino cuando sean adultos, porque recuerda que ellos aprenden por imitación.

  Les estamos mostrando que a través de la confianza y seguridad pueden establecer relaciones de amistad fuertes y estables, basadas en el respeto y en el amor.


Antes de hacer una promesa a tu hijo, piénsatelo


  No restes valor a las palabras, las palabras para los niños lo son todo. Ellos no esperan que mintamos o queramos hacerles daño deliberadamente. Por lo tanto, antes de "quitarte al niño de en medio" con la primera promesa que se te viene a la cabeza piénsatelo y reflexiona.

1. Si cumples la promesa que haces a tus hijos «modelarás» su integridad personal
  De este modo y mediante el modelado, los pequeños van asentando las bases de su sociabilidad e incluso de su modo de entender el mundo.
 
2. Les demuestras que ellos son importantes

  Los niños más pequeños no terminan de entender que si mamá o papá están parte del día fuera de casa es para ofrecerles a ellos lo mejor, para garantizar su bienestar, su alimentación su educación…

  Ellos, solo perciben la ausencia. De ahí, que el mejor modo de que nuestros hijos se sientan amados es conseguir que se sientan «importantes» siempre que nos sea posible.



3. Les enseñas cómo se construyen las relaciones de calidad
  
  Al modelar a tus hijos a través de las promesas cumplidas, les enseñas que pocas cosas pueden ser tan gratificantes como sentir que quienes nos quieren son personas en las que confiar, personas que no mienten y que además, son nuestros pilares en el día a día.

  De este modo, también ellos construirán amistades más sólidas y relaciones afectivas más maduras el día de mañana.  

4. Si cumples con tus promesas tus hijos te respetarán

  Nada es tan importante a lo largo de la infancia y adolescencia de un niño que tener una familia maravillosa que cumple cada promesa, grande o pequeña, que ofrece certezas, seguridades y esa confianza en la que verse arropado. El día de mañana se convertirá en un adulto más responsable y sin duda… más feliz.

Así que tratemos de no hacer promesas vacías a los niños, aquellas que sólo se hacen para que hagan algo de forma inmediata, no olvidemos que la desilusión o la falta de compromiso los puede afectar a nivel emocional.



El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.