Cómo conseguir una comunicación asertiva en la familia

 Los estudios reconocen que la buena comunicación familiar es fundamental para que se mantenga una disciplina adecuada y estable. Consideran que es necesario tener abiertos los canales de la comunicación, pero no es tan fácil.




 La comunicación asertiva en la familia significa expresar nuestra opinión de forma consciente, congruente, clara, directa y equilibrada; su finalidad es la de comunicar nuestras ideas y sentimientos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior en el que habite la confianza.

 Es esencial tener una comunicación asertiva en la familia para fortalecer las relaciones entre sus miembros. 

  La buena comunicación se ve reflejada en vínculos sanos, respeto mutuo, afecto, cariño y compañerismo, ya sea en la relación de los padres, estos con los hijos o entre hermanos.


¿Por qué es tan difícil la comunicación en algunas familias?


  La problemática de muchas familias hoy en día, tiene un común denominador que es la carencia de recursos comunicacionales; que permitan la apertura de los canales de entendimiento, empatía y comprensión, indispensables para estrechar los lazos de amor y afinidad.

  Los canales comunicacionales se ven favorecidos, cuando el grupo familiar sabe apreciar y entender las posibles diferencias existentes entre sus integrantes; teniendo la capacidad de adaptación y flexibilización, para poder tolerar y ser empáticos hacia las necesidades de los demás.

  En líneas generales, se puede decir que existen tres tipos diferentes de comunicación familiar:


Comunicación pasiva


  Es aquella donde por lo general, uno o algunos de los miembros del grupo familiar se exime de exponer sus preocupaciones, hablan con un tono de voz muy quedo y tienden a aceptar las cosas; muchas veces sin llegar a comprender muy bien aquello que se les pide.

  Este tipo de comunicación conlleva una relación de segregación y aislamiento entre los miembros de la familia, y propicia una baja autoestima y desestimulación a promover lazos afectivos.


Comunicación agresiva


  En ella los mensajes son enviados con voz altisonante, muchas veces acompañado de insultos e improperios; por lo que se perciben como amenazantes y generan una reacción con las mismas características.

Esto trae consecuencias nefastas para el grupo familiar, pues rompe lazos emocionales positivos y genera odios y rencores.

Comunicación asertiva


 Es la forma ideal de comunicarse. En ella van contenidos intrínsecamente los sentimientos de afecto, respeto y entendimiento que deben prevalecer en el grupo familiar. 

  Este tipo de comunicación fortalece los lazos  familiares y las buenas relaciones entre los integrantes de la familia.



¿Cuáles son los beneficios que aporta una comunicación asertiva?


  El grupo familiar debe enfocar su mejor esfuerzo en desarrollar líneas comunicacionales asertivas, ya que esto repercutirá en la potenciación de sus vínculos afectivos e influenciará la paz espiritual y emocional de cada uno de sus integrantes; quienes por otra parte recibirán los siguientes beneficios:

- Reducción de los niveles de estrés emocional.
- Mejoras significativas en las interrelaciones sociales y personales.
- Control de los impulsos primarios como la rabia o la ira.
- Aumenta en alto grado la autoestima.
- Se equilibran las emociones.
- Se genera respeto por uno mismo y por los demás.


El problema de escuchar para contestar y no para entender

Algunas de las claves para propiciar una comunicación asertiva en la familia:


1.  Evita comparaciones


 En ocasiones, los padres solemos comparar demasiado a nuestros hijos con otros niños para señalar sus errores. Sin embargo, esto más que hacerles bien, puede llegar a generar inseguridad y un sentimiento de inferioridad en los pequeños. 

  Además, existe el peligro de acojan como propia la costumbre de compararse con los demás en aquellos aspectos en los que son inferiores.

  Si no creas autoconfianza en tus hijos, difícilmente lograrán tener una comunicación asertiva en otros ámbitos en los que se desempeñen.

  Cada niño, igual que cada persona, es único. Por otro lado, la mayoría de las comparaciones son injustas o no están bien calibradas: cada uno nos enfrentamos a circunstancias muy particulares, y los niños también.


2. Desarrollar la empatía


 Esto es fundamental para alcanzar una comunicación asertiva.

  Ponerse en los zapatos de los otros es la mejor manera de entender su forma de pensar, o el sentimiento que pretende expresar en un determinado momento.

  Muchas veces las personas están atravesando  por una mala situación y su reacción es muy distinta, a la que habitualmente manifestaría bajo otras circunstancias.

 Esto hay que entenderlo y ser solidarios con esa persona.


3. Solicitar la opinión de los demás


 El autoritarismo mina las bases de una buena relación familiar.

  Permitir que los demás manifiesten su parecer, genera sensación de inclusión  y promueve seguridad y autoestima.


4. Exprésate


 No puedes esperar que tus hijos expresen sus sentimientos y pensamientos si tú no lo haces. Háblales de cómo ha ido tú día, tus inquietudes e intereses. De igual forma, escúchales atentamente cuando tengan algo que contarte.

  Cuando sepas que se equivocaron en algo, dales un consejo en lugar de juzgarles y regañarles, de esta forma alimentarás la confianza de tus hijos para compartir sus inquietudes.


  Eso sí, ser comprensivo no significa dejar de sancionar cuando se traspasan los límites. En este sentido, no olvides que tu actuación está destinada a que no repitan el error que han cometido. 

 Por otro lado, recuerda que muchas lecciones se aprenden del ejemplo. Tú, que eres el modelo a seguir de tus hijos, eres el primero que debe utilizar un estilo de comunicación asertiva para que ellos aprendan.


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