Alemania prohibirá el glifosato para proteger a los insectos

Ángela Merkel y su gabinete no andan con medias tintas cuando se trata de la protección animal. A principios de septiembre su Gobierno anunció que protegerá a los insectos con medidas contundentes. 




  La decisión se enmarca en una campaña para evitar la extinción de los insectos y responde a distintas iniciativas ciudadanas que buscan reducir el uso de productos químicos potencialmente perjudiciales para la salud.

  El glifosato es un de los herbicida más utilizado en la actualidad tanto en agricultura como en jardinería. La OMS lo calificó como “probablemente cancerígeno” y esto ha dado lugar, entre otras acciones, a una iniciativa ciudadana a nivel europeo que, con más de un millón de firmas recogidas, ha solicitando a las autoridades competentes su prohibición.


  Pero, además de sus posibles efectos nocivos para la salud humana, el glifosato también es polémico porqué un estudio publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS) apunta que puede estar perjudicando también a las abejas.

  En Alemania, los biólogos han hecho sonar la alarma sobre la caída vertiginosa, en parte debido a los herbicidas, de las poblaciones de insectos, así como la alteración de los ecosistemas, lo que incluye a la polinización de las plantas. 

  Gobiernos de toda Europa han comprendido los posibles efectos nocivos para la salud y el medio ambiente del glifosato y han empezado a crear medidas restrictivas que desembocaran en una prohibición del uso de este herbicida.


  El gobierno alemán ha presentado esta semana un plan para que los agricultores dejen de utilizar en forma progresiva el herbicida glifosato y otros agroquímicos, con el fin de garantizar una superficie mínima libre de pesticidas.

  El glifosato será prohibido en Alemania a partir del 2023, según una nueva decisión del gobierno. Austria fue el primer país europeo en prohibir este herbicida, que ha encendido las alarmas en todo el mundo por sus efectos nocivos sobre el ambiente y la salud de las personas. 

 También existen restricciones en República Checa, Italia y los Países Bajos. La Unión Europea, por su parte, tiene pautado 2022 como fecha máxima de autorización. ¿Será el fin del uso del glifosato en Europa?


  Monsanto fue la compañía que empezó a comercializar un herbicida con este compuesto con el nombre de Roundup. 

 La empresa, que actualmente es propiedad de la multinacional alemana Bayer, enfrenta demandas por los efectos del uso de este producto sobre la salud de distintas personas.


  Pues en 2015 el grupo de investigación sobre cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó al glifosato como “posiblemente cancerígeno para humanos”.


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