La ciencia confirma que el segundo hijo es mucho más travieso que el primero

La ciencia dice que los padres tienen razón, el segundo hijo es más travieso que el primero.





   Así es, recientes estudios han confirmado el mito que dice que el segundo hijo tiende a ser más difícil de manejar y que el orden de nacimiento de una persona influye en su personalidad y vida.

  Los investigadores dicen que el orden de nacimiento importa e influye a la hora de desarrollar la personalidad del niño, es la teoría del orden, que ha sido descrita por innumerables psicólogos desde el siglo pasado. Y es que los padres tenemos roles diferentes con cada uno de nuestros hijos:



- Con el primero somos novatos, todo es nuevo, recibe toda nuestra atención, en ocasiones sobreprotección, mimos, cuidados, miedos, equivocaciones... También somos más exigentes con el primero, más firmes y estrictos.

- Con el segundo y sucesivos nos relajamos, ya sabemos que con 37,5º de fiebre no hay que ir a urgencias o que no pasa nada si se cae en el parque.

  Tenemos más hijos y más trabajo por lo que seguimos exigiendo más al primero, mientras que el segundo se "salva" de muchas normas y tareas.


Esto hace que el segundo hijo, sea:


- más rebelde: es, al fin y al cabo, una forma de llamar la atención sobre su hermano mayor que es su principal rival. 

 Es posible que demande su propio espacio y camino en la familia, lo que le lleva a mostrarse más rebelde o a querer romper las normas para luchar contra lo que se ha establecido en casa.

- más mimado: se le considera más pequeño durante más tiempo, mientras que el mayor madura antes para asumir tareas de cuidar a sus hermanos.

  Si es además el último hijo, los padres ponemos sobre él nuestras ganas de que no crezca, porque ya no habrá bebés o niños pequeños en casa nunca más.


- menos disciplinado: es posible que los padres seamos más estrictos con el mayor y le exijamos más, por lo que el pequeño se termina haciendo cómodo en un entorno en el que se le pide menos, por lo tanto él da también menos.

- menos obediente: y es se suele acoger a que al ser el más pequeño, puede saltarse ciertas obligaciones.


  En cualquier caso, y pese a todas las teorías y libros escritos sobre el orden de nacimiento, también es cierto que es una relación de probabilidad no de causa-efecto, y no determina que sea más rebelde, indisciplinado o desobediente, sino que se incrementa la posibilidad de que lo sea. 





  En cuanto al tamaño de la familia, se teoriza que una muy grande afecta negativamente a los niños, ya que los recursos familiares tienen que estar más repartidos y el nivel de madurez del hogar es más bajo. 

  Hasta ahora, la evidencia ha demostrado que los niños de familias grandes tienen menor nivel educativo. Para comprobar dichos datos, la muestra de este estudio ha sido toda la población de Noruega durante un largo periodo de tiempo. 


  Efectivamente, encontraron una correlación negativa entre el tamaño de la familia y los logros de los niños, es decir, a mayor tamaño, menor nivel educativo. Sin embargo, cuando incluían la variable del orden del nacimiento de los hijos, el efecto del tamaño de la familia se reducía prácticamente a cero. 

  Los resultados son robustos, pues han tenido en cuenta múltiples variables que pudieran tener también algún efecto, como los ingresos, y el impacto del orden de nacimiento se ha mantenido estable.


Los efectos del orden de nacimiento dentro de la familia


   Tras este hallazgo, fue el orden de nacimiento de los hijos lo que los investigadores quisieron investigar con mayor profundidad. 

  Encontraron que, especialmente las mujeres que habían sido la última hija de la familia obtenían menos ingresos, ya tuvieran un empleo a jornada completa o no, también tenían menos probabilidades de trabajar a jornada completa y era más probable que fueran madres adolescentes. 


 En los hombres que han sido el último hijo, en cambio, sólo se cumple la tendencia a tener ingresos menores.

  En relación a nivel socioeconómico familiar, los fuertes efectos observados en familias con madres con un alto nivel de educación y la débil correlación hallada con respecto al tamaño de la familia, sugieren que el nivel de ingresos no es una variable tan importante como en principio pudiera parecer.



El segundo hijo tiende a ser más problemático que el primogénito


  En cuanto al orden de nacimiento, también han encontrado que el segundo hijo suele ser más travieso, especialmente si se trata de un niño. Esto conlleva, en general, que tengan menos éxito en el colegio y en el trabajo que los hermanos mayores.

Estos efectos nada tienen que ver con problemas de salud o un nivel educativo menor. Todo se debe a los padres y al hermano mayor. 

 Cuando llega el segundo hijo, los padres bajan la guardia porque ya tienen la práctica del primero, por lo que el ejemplo principal que tienen los recién nacidos son sus hermanos de, en general, 2 años. 

  Por eso, se recomienda prestar atención y controlar las influencias del hermano mayor sobre el pequeño. 


Efectos sobre la personalidad de los hijos



  El orden de nacimiento también tiene efectos sobre la personalidad de los hijos. Por lo general, el primogénito ha sido formado para ser excelente y tener mucho éxito.

 El mediano es más comprensivo y conciliador, y el más pequeño, busca atención, ya que los padres ya tienen experiencia con los dos hijos anteriores y son más flexibles en cuanto a atención y disciplina.


Fuente: Enamorándome / Toluna / Genial / La voz del muro  / Guía infantil
El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.