El verdadero secreto de la felicidad es que otro limpie tu casa

De acuerdo con un reciente estudio, que alguien más limpie tu casa puede mejorar tu vida y tu salud mental.



  Si de algo estamos seguros es que la mayoría de las personas odian hacer el aseo en sus casas, así que posponen esta tarea por varios días. 

 Pues limpiar y acomodar todo en su lugar no es las tareas más divertidas. Es por eso que Harvard Bussines School investigó los efectos que tienen las tareas domesticas en la vida cotidiana de cualquier persona.


El secreto de la felicidad


  Durante el estudio se encuestaron al menos 4 mil 500 voluntarios en Estados Unidos, Canadá y Países Bajos sobre los hábitos de limpieza doméstica y sus pasatiempos. 

 En la investigación preguntaron a los sujetos si estarían dispuestos a pagar a otras personas por hacer las actividades de su hogar, el 28% respondió que sí, ya que les dejaba más tiempo libre para otras actividades.

  Además se le entregó 40 dólares a 60 personas adultas y se les dio la opción de gastarlos en ir al cine, comer en restaurante, ir de compras o pagar para que alguien más hiciera la limpieza en su casa.


  Los investigadores querían establecer una conexión entre comprar tiempo y felicidad, así que llevaron el experimento al nivel dos. Ellos les dieron a una docena de canadienses 40 dolares durante dos fines de semana.

  El primer fin de semana debían gastarlo en planes de ocio como ir al cine, ir de compras o comer en restaurantes. El segundo fin de semana debían pagar a alguien para que les ayudara a lavar la ropa o a limpiar la casa.

  Después entrevistaron a los participantes sobre cómo se sentían al finalizar el día, y obtuvieron el resultado que esperaban: gastar dinero en ayuda doméstica para ganar tiempo los hace sentir mejor que gastarlo en bienes materiales y ocio.


  Pero a pesar de los beneficios, la idea de gastar en obtener tiempo no es tan popular como se esperaría. En Dinamarca investigaron a 800 personas millonarias, de las cuales solo algunas gastan en ayuda doméstica. 

 Whillans y Dunn preguntaron a varios participantes por qué no lo hacían y comentaron que les parecía poco ético e incluso se sentían culpables por pagarle a alguien por hacer tareas que fácilmente pueden hacer por ellos mismos.

  Comprar tiempo implica un gasto que muchos no estarán dispuestos a pagar, aun así el estudio arrojó que aquellos que tienen ingresos más discretos también se beneficiarían de deshacerse de las tareas que les aterran. 


 La minoría que sí paga por obtener más tiempo gasta entre 80 y 100 dólares al mes, pero como ya se mencionó hasta con 40 dolares se puede hacer la diferencia.

  Personas que no están nadando en dinero pueden sentir que esto es una manera frívola de gastar el dinero, pero nuestro estudio refleja que aunque no tengas toneladas de efectivo, usando el que tienes para escapar de esas horrorosas tareas puede ser una decisión muy inteligente. 


 Nosotras queremos ver qué pasa si todos resistieran el impulso de comprar cosas y ese dinero lo invirtieran en ganar tiempo.


Fuente: I24 / Ok Chicas / Nueva mujer
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