Abuela y abuelo: los segundos padres

Los abuelos son los segundos padres de tu hija porque nadie como ellos para cuidarla, educarla y hacerla feliz. El abuelo es quien a veces la malcría: “¡Dejen a la niña!, ¡no molesten a mi tesoro!” 



  La abuela es quien siempre está ahí para todo lo que le haga falta. Cuando el niño se despierta es ella quien va corriendo a sacarlo de la cuna, si llora es quien primero llega a ver qué es lo que le molesta…; cualquiera diría que ellos son sus verdaderos padres.
 
  Ellos simbolizan una unión generación en el papel que envuelve a un caramelo, en las miradas de complicidad, en el juego permisivo y comprensivo de consentimiento desmedido que crispa a los padres.

  Los abuelos son nuestros recuerdos llenos de complacencia, de disfrute y de ternura. Historias repletas de giros inesperados, cabellos blancos que ondean al vientos y ojos que lucen ante el sol de un paseo sintiendo la calidez de unas manos que son todo amor y comprensión.


Conoce realmente cuales son los roles de los abuelos en la vida de los niños 


  Es importante que mantengamos a nuestros hijos cerca de nuestros padres pues es una forma de enseñarlos a respetar a los mayores pero más allá, es una forma de mantener vivos a los abuelos de la casa. 

¿Quién es el abuelo? 


  El abuelo es conocido por muchos como ese hombre que protege dentro de sus posibilidades y que tiene las mismas ansias que tú por comer dulce, dormirse tarde pero a fin de cuentas nunca logra hacerlo. Sin mencionar que de seguro tiene un gran repertorio de ideas y cuentos de otras épocas los cuales nos dejarán fascinados. 


¿Quién es la abuela? 


  Una abuela es el amor personificado y plasmado en sus nietas. La baña, la peina, le prepara el biberón, le da la comida, la viste, la saca a pasear, la mece en el balance… todo como lo haces tú y tal y como le gusta a tu pequeña.

  Es una madre, una amiga, una confidente quien no te va a juzgar pues aunque es de una época diferente que tú, ella sabe que no le queda mucho tiempo y lo que busca es quererte hasta decir basta por lo que si tienes algún problema cuéntaselo a tu abuelita que ella sabrá cómo responderte.

 Con esto no estamos aupando a que se alejen de sus padres y únicamente confíen en los abuelos sino que valoremos que están en nuestras vidas y aunque son seres frágiles y un tanto cambiantes de humor, siempre nos van a llenar de alegría el día de una forma u otra.


El amor de los abuelos es inmenso


  A veces los padres pueden sentir que los abuelos les roban el protagonismo, que se sobrepasan dándoles a los niños todo aquello que quieren y nunca les dicen no a nada. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, pues cada uno tiene su lugar y su papel en la vida de un niño.

  Los segundos padres de tu hijo se llaman Corazón la primera y Bondad la segunda. Son toda paciencia y tolerancia. Para ellos no hay días malos como a veces tú puedas tenerlos, o poco tiempo para jugar y compartir el asiento delante de la tele.


  Tener a los abuelos para compartir la crianza de tus hijos es un regalo que la vida te ha dado. Disfrútalo, y sobretodo, permite que tus hijos lo disfruten, porque recuerda: si hay alguien que pueda cuidar a tus hijos como tú, sin duda, son ellos.

  Por eso, el cuidado de los abuelos refleja un amor puro repleto de alegrías y de objetivos. Un cariño que forma a los niños, que les protege de un modo único que no siempre es comprensible y que es del todo indescriptible.



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