La muerte de una mascota es tan dolorosa como despedir a un ser querido

La pérdida de una mascota a menudo provoca un profundo dolor en la persona que era su dueño y compañía. Es común que el entorno del dueño de la mascota no siempre entienda. Esta reacción es completamente normal. Gracias a ciencias como la psicología podemos entender y atravesar de mejor manera este duelo.



   Al perder una amada mascota son muchos los sentimientos y dolor, pero puede que muchos no te comprendan.

  “¿Enserio?, ¿estás así por un animal?” es posible que sea una frase recurrente entre tus familiares, amigos y conocidos, pero es más difícil poder explicar el tipo de vinculo que tenías con tu mascota, o como explicar que simplemente se fue importante una parte importante de tu vida.

  ¿Por que nos llegamos a sentir así y como podemos superarlo?, te dejamos unos consejos de algunos especialistas en el tema.


Las mascotas son parte de nuestra vida


  Es posible comparar el vinculo que tenemos con nuestras mascotas al punto del mismo de un ser humano, esto afirma la Universidad de Psicología de la Universidad Central de Lancashire en reino unido.

  Lo increíble es como llegamos al nivel del amor en donde interacciona los mismos procesos hormonales y cerebrales de cuando nos enamoramos o amamos un familiar.

  Así que si pensabas que estabas loco, olvídalo, si realmente amas a tu mascota demuéstraselo todos los días sin prejuicios ni limites, ya que la unión de las personas con sus mascotas es tan o mas fuerte que con una persona.

  Puede parecer raro pero es total mente normal. El único problema es que su tiempo es corto y nos tenemos que despedir mas rápido.


Fases del duelo tras la pérdida de una mascota


  El luto sigue un cierto patrón, lo que significa que las personas afligidas pasan por ciertas fases y es necesario que respetemos el proceso de cada uno.

  Primera fase: en la primera fase, uno experimenta primero un verdadero shock . “No, no, eso no puede ser, eso no puede ser verdad, no existe“. 

 La noticia de la pérdida de un ser querido causa conmoción en la mayoría de los casos. Este choque es especialmente grave cuando la pérdida se produce de forma repentina e inesperada. No puedes creerlo, no puedes entenderlo.

  Segunda fase: En la segunda fase se experimentan diferentes sentimientos. A menudo crea un verdadero caos emocional de pena, miedo, ira, impotencia, culpa. Es muy importante permitir estos sentimientos y mostrarlos.


  Tercera fase: en la tercera fase, el tiempo que pasamos junto con el ser querido a menudo se revive en pensamientos. Los dolientes a menudo se retiran en esta etapa porque solo necesitan tiempo para ellos mismos. Al final de esta fase, se puede aceptar que ha perdido algo muy importante.

  Cuarta fase: en la cuarta y última fase, la persona afligida comienza a volver a la vida normal. Por supuesto, todavía hay muchos contratiempos en este momento, pero siempre es mejor volver a llevar una vida normal. El dolor desaparece y el proceso de duelo llega a su fin.

  La pérdida de una mascota duele. No era solo un animal, sino un compañero fiel, parte de la familia. Muy estresante es también la pérdida de un animal al escaparse o por robo. 


Aquí su destino a menudo no está claro, lo que además de la pena, también nos acompañan las sensaciones de miedo y culpabilidad.


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