Las mujeres podrían dormir mejor al lado de sus perros que con su pareja, según estudios

Un reciente hallazgo podría confirmarlo: dormir con tu perro puede ser más beneficioso que dormir con un humano. Además, estos animales son muy sensibles, por lo que si tienen mucho estrés antes de dormir, pueden llegar a darse vueltas, como nosotros.



  ¿Lo puedes creer? Pues al parecer la investigación de The Royal Society determinó que aquellas mujeres que duermen con su perro, descansan más que las que comparten su cama con su pareja. 

La investigación


  Un estudio desarrollado por Cansius College y publicado el pasado mes de noviembre en la revista especializada Anthrozoös revela la relación entre el sueño de las mujeres y su acompañante en la cama, este puede ser humano o canino.

  El equipo liderado por la Dra. Christy L. Hoffman, recopiló datos de encuestas en línea de 962 mujeres adultas entre 18 y 69 años de edad que viven en los Estados Unidos para investigar las relaciones entre la posesión de mascotas y el sueño humano.

  El 55% de las participantes compartieron su cama con al menos un perro y el 31% con al menos un gato. Además, el 57% de los participantes compartieron su cama con un compañero humano.



  El estudio bajo el nombre de “Un examen en la calidad del sueño de mujeres adultas y las rutinas al dormir en relación a la posesión de una mascota y compartir cama con ella”, contó con la participación de 962 mujeres, donde 57% dormía con sus parejas, el 55% lo hacía con sus perros y el 31% fue con su gato. Los resultados obtenidos fueron interesantes.


  Cual es la clave no es la cantidad sino que en la forma en cómo descansaban. Lo que, según el estudio, se entendía que quienes compartían la cama con sus perros, tenían un sueño mucho más reparador. Independiente del tamaño del can, estos compañeros parecen tener una habilidad innata para tranquilizar la noche.


Sienten todo


  Y es que al parecer, nuestras preocupaciones son tomadas por nuestros amigos de cuatro patas, ya que ellos también se podrían quedar despiertos pensando. La conclusión fue hecha a raíz del estudio del comportamiento de los perros y sus reacciones a las emociones antes de dormir.

  
  Por si fuera poco, igual que nosotros, los perros que experimentan estrés antes de dormir, no consiguen conciliar un sueño pacífico. Incluso, pueden pasarse harto tiempo dando vueltas. Aquellos que se acostaban con palabras amables y tranquilizadoras, eran capaces de dormir con toda calma.

  A la inversa, se encontró que los gatos que dormían en la cama de su dueño eran tan perturbadores como los compañeros humanos, y se asociaron con sentimientos más débiles de comodidad y seguridad que los compañeros humanos y de cama para perros.

De acuerdo a los expertos, se necesitan más y mejores investigaciones para determinar si las percepciones de los dueños de mascotas sobre los impactos de estas en su sueño se alinean con una mejor calidad del sueño.



Fuente: Bioguía / FM2 / RT / Anthrozoös
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