La fábula del helecho y el bambú que deberías leer cuando pases por un momento difícil

Cuando tu vida parezca no estar dando frutos, lee esta fábula y recordarás qué es lo verdaderamente importante.



  Día a día hacemos montones de cosas, con un motivo último: vivir felices. Pero muchas veces sucede algo que cambia las normas; confundimos la felicidad con el éxito.

  Queremos que nuestras acciones den resultado y lo den ahora. Si eso no sucede, sentimos que estamos perdiendo el tiempo, e intentamos algo nuevo. ¡Tiene que ser posible alcanzar la gloria!


  En ese constante ir y venir intentando conseguir nuestras metas, terminamos doblemente angustiados: no alcanzamos los objetivos y, lo que es peor, no vivimos felices.

  Día a día hacemos montones de cosas, con un motivo último: vivir felices. Pero muchas veces sucede algo que cambia las normas; confundimos la felicidad con el éxito.

  Queremos que nuestras acciones den resultado y lo den ahora. Si eso no sucede, sentimos que estamos perdiendo el tiempo, e intentamos algo nuevo. ¡Tiene que ser posible alcanzar la gloria!

  En ese constante ir y venir intentando conseguir nuestras metas, terminamos doblemente angustiados: no alcanzamos los objetivos y, lo que es peor, no vivimos felices.

  El carpintero pensó un momento, pero no supo qué decir. El anciano volvió a tomar la palabra y le dijo: “Tardó cinco años porque durante todo ese tiempo la planta trabajaba en echar raíces. Sabía que tenía que crecer muy alto y por eso no podía salir a la luz hasta tanto no tuviera una base firme que le permitiera elevarse satisfactoriamente. ¿Comprendes?


  El carpintero entendió el mensaje. Comprendió que a veces las cosas demoran, porque están echando raíces. Que lo importante es persistir y no perder la fe. Antes de despedirse, el anciano le regaló al carpintero un mensaje, para que lo guardara por siempre. 

Decía así: “La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante”…


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