El valor de enseñar a los niños a decir “por favor”, “gracias” o “buenos días”

Transmitir a los niños la importancia de dar las gracias, de “pedir por favor” o de decir “buenos días” o “buenas tardes”, va más allá de un simple acto de cortesía. Estamos invirtiendo en emociones, en valores sociales, y ante todo, en reciprocidad.



 Valores sociales, emociones y reciprocidad son la clave que marcaran a tus hijos con la enseñanza de estas bellas palabras. 

  Dar las gracias, o pedir por favor o ese saludo a la mañana tarde o noche no solo marcan reglas de cortesía, sino que los forjaran en valores futuros que los harán grandes personas.


  Desde la cuna, los niños son como esponjas y aprenden de nosotros lo que irán haciendo mas adelante. Estos aprendizajes serán expuestos por ellos en cualquier acción futura, porque como se decía antes ¨vienen de la cuna¨.


  Hoy en una sociedad cambiante, agresiva y donde los roles fueron cambiando y así seguirán, estas simples palabras fueron quedando en el olvido, y depende de nosotros reivindicarlas, no siendo esto algo tan complejo, porque el niño aprende del ejemplo que ve de nosotros.


 El poder de dar las gracias, un acto que transmitir a nuestros hijos


  Dar las gracias, decir buenos días o pedir las cosas por favor no es solo un acto de cortesía.

  Se trata más bien de una forma de conseguir que los niños piensen y pasen de ese egocentrismo habitual de la infancia temprana al reconocimiento del otro y de sus necesidades. Este aprendizaje es algo que debe acontecer ya a partir de los 6 años.


Estadio de la Inteligencia Intuitiva


  Según Jean Piaget (eminente Psicólogo), la edad mágica de los niños transcurre entre los 2 y los 7 años, y a la cual ha denominado ¨Estadio de Inteligencia Intuitiva¨. En esta etapa, y a pesar de ser dependientes de los adultos, se irán despertando al mundo del respeto. Aparecen la empatía, el sentido del justicia y la reciprocidad.

Tres palabras Mágicas en el Cerebro de nuestro hijo


  El Sistema Neuronal de los mas pequeños esta programado genéticamente para conectarse con los demás. Incluso actividades de pura rutina, como bañarse, jugar, alimentarse, vestirse, les marcaran improntas cerebrales a nivel emocional y que ejecutaran en el futuro.



  Así, y como todos, se empezaran a conectar con los demás, con sus pares, y el niño criado con parámetros que corresponden, sin entender bien el porque, será respetuoso y utilizara casi sin entender, esas palabras que a veces no son tan comunes escuchar. 

 El que escucha dar las gracias, será aquel que dará las gracias en situaciones similares. No nos olvidemos que ellos en temprana edad nos imitan y reflejan lo mismo al exterior.


Hablemos de Reciprocidad


  El camino ya comenzó, los niños que aprendieron a decir gracias, por favor o saludar, lo irán diciendo tal vez como loros al principio y recibirán del otro niño lo mismo, por lo tanto ya nada será igual. ¡Nada en su mundo tendrá mayor sentido si no se sigue diciendo gracias, por favor y buenos días! 

  Pero esto ira cambiando, lo que repetían como loritos, y que a cambio les generaba algo material positivo por su buen comportamiento, a medida que crezca, ira encontrando el verdadero sentido oculto que estas palabras poseen. Ira aprendiendo que el tratar con respeto al otro es tratarse con respeto a uno mismo.


  Será cerca de los 7 años que descubrirán estos valores que conformaran su inteligencia social. Es ahí que se forja el valor de la amistad, el entender que fuera de el hay otros que tienen sus propias experiencias y diferentes sentimientos y empezara a disfrutar de l colaboración y las complicidades.

Si eres de las personas que cree que es muy importante enseñarle esto a nuestros hijos por favor déjanos un comentario y comparte con tus amigos.


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