La regla de los cuatro regalos de Navidad

Por qué los niños no deberían recibir en Navidad más de cuatro regalos: hacerles demasiados regalos a los niños puede resultar contraproducente.



  El exceso de regalos puede conducir incluso a una apatía total, provocando que los niños pierdan la ilusión debido a un exceso de estímulos positivos. 

  Asimismo, se ha apreciado que el exceso de regalos puede incidir de manera negativa en su nivel de tolerancia a la frustración haciendo que quieran tener las cosas inmediatamente, sin reparar en el sacrificio que requiere conseguirlas. 

  De hecho, los expertos aseguran que el exceso de obsequios puede restarle valor al sentido del esfuerzo, la generosidad y la austeridad.


La Navidad está cada vez más próxima y los padres comienzan a recibir las listas de sus hijos. 


  Para los padres, abuelos, tíos o parientes, la navidad también es la oportunidad para sacarle una sonrisa a los más pequeños, incluso muchos se hacen un ocho buscando el regalo que más los complazca, a tal punto que suelen caer en el error de apostar a la cantidad que a la verdadera trascendencia de los presentes.

  Cada año, cada diciembre, los regalos de los niños ocupan la mente de los grandes. 

  En los últimos años, para quienes no se apañan mucho con los regalos, se ha impuesto una teoría para dar en el blanco. 


 Se trata de la regla de los cuatro regalos. Una tendencia que nació con el fin de reducir los hábitos de consumo excesivos y ajustar los costos de los individuos durante estas fechas de festividad. 

En qué consiste la regla de los cuatro regalos de Navidad


  La regla de los cuatro regalos navideños es bien sencilla. Consiste en seleccionar sólo cuatro cosas, basándose siempre en estos cuatro principios: 

1. Algo que sirva para llevar (ropa, zapatos, complementos...).
2. Algo para leer.
3. Algo que realmente deseen.
4. Algo que realmente necesiten.


  Desde luego, se trata de apostar por la calidad frente a la cantidad, un auténtico desafío cuando se trata de niños. Porque ellos, evidentemente, sienten un afán desenfrenado por tenerlo todo, y si es posible, ya, en este mismo momento.

  Pero... ¿realmente disfrutan cada vez que reciben una avalancha de juguetes? ¿Realmente valoran cada regalo? La respuesta es No. Cuanto más reciben, más vacíos se sienten, porque no son capaces de 'digerir' tal empacho.


Los niños reciben más juguetes en Navidad de los que necesitan


  Según los últimos estudios, los niños reciben en Navidad diez veces más regalos de los que necesitan. 

 ¿Y no ocurre que a pesar de tener decenas de juguetes guardados, al final terminan jugando con los mismos siempre? ¿O quizás creando sus propios juguetes con cajas de cartón y cartulinas que encuentran por casa?

  La razón es que poco a poco, ante tanto juguete, los niños pierden la ilusión. Y ante tanto estímulo, llega la apatía. Imagina que llega un día en el que le preguntas: ¿Qué le vas a pedir a Papá Noel? 


  Y te contestará: no sé. Intenta que nunca llegue ese día. La Navidad, recuerda, no sólo se basa en regalar juguetes. Los niños son capaces de ver mucho más que nosotros en esta fiesta.

  Los villancicos, las tiendas decoradas con estrellas y espumillón, las luces, las reuniones en familia, los dulces navideños... Sólo necesitamos aprender un poco de ellos para disfrutar de otra forma durante estos días.


Fuente: Estefanía Esteban en Guía Infantil / Etapa infantil / Semana
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