Un tatuaje mal hecho la dejó en silla de ruedas y le hizo perder un bebé

Una frase debajo del seno derecho produjo una bacteria en Luisa Fernanda Buitrago, que llegó hasta su médula espinal.



  El recuerdo que sería para toda la vida terminó siendo una tragedia para Luisa Fernanda Buitrago, de 16 años. Un tatuaje que se hizo debajo del seno derecho le produjo una bacteria que la terminó dejando en silla de ruedas, y por el tratamiento para eliminarla, perdió un bebé que esperaba.

  La pesadilla comenzó cuando la joven colombiana estaba por cumplir sus 15 y se ‘regaló’ un tatuaje bajo el seno derecho con la frase “No me dejes caer jamás”. Uno de sus vecinos le cobró 13 dólares por hacérselo y a los 15 días ya estaba hospitalizada.

  

  “Empecé con un dolor de espalda, sentía hormigueo en los pies, se me inflamó el estómago, no sentía las partes íntimas”, así describió los primeros síntomas a un diario local.

 
  Tras los estudios médicos descubrieron que contrajo una bacteria que le afectó el nervio ciático y la médula espinal, lo que le ocasionó pérdida de sensibilidad en las piernas.

  En ese procedimiento duró mes y medio, cumplió los 15 años internada en el hospital. Para atacar la infección se sometió a una cirugía para drenar el líquido de su espalda, pero después desarrolló problemas con su apéndice y tuvo que recibir varias dosis de medicamentos. Lo anterior provocó que perdiera al bebé que esperaba.


  Ahora espera una nueva cirugía con la que tiene posibilidades de volver a caminar.

  "Cuando me dice el neurocirujano: 'No vas a volver a caminar durante un tiempo' fue muy duro porque en realidad una juventud en una silla de ruedas no es buena. Ser independiente y que de la noche a la mañana dependas de alguien es bastante duro", dijo la joven a Hora 7/24.


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