La Virgen de Guadalupe, el mejor invento español de la Conquista

Sin duda alguna, la Virgen de Guadalupe se ha convertido en una de las principales divinidades de la cultura mexicana; sin embargo, son muy pocos los creyentes que saben lo que de verdad se esconde detrás de este poderoso símbolo religioso.



La Virgen de Guadalupe fue el mejor invento español de la Conquista española, sostienen expertos.


 El texto, respaldado con información de los investigadores Joaquín García Icazbalceta, D.A. Brading y Edmundo O’Gorman muestra un panorama claro de la concepción de esa figura católica, del nacimiento y acepción de una versión cristiana de la Diosa Tonantzin de los mexicas.

   Y también de cómo la tilma que los mexicanos han adorado durante siglos no tiene nada de milagroso: es sólo una obra de arte insólita creada por Marcos Cipac de Aquino.

  


  Al igual que otros artículos que desmienten ese “milagro” o aparición, fue recibido con múltiples críticas por parte de la comunidad religiosa, señalando la ausencia de un dato que les parece de suma relevancia para acreditar a la figura como real: 

 La investigación de la NASA que prueba que la tilma donde está plasmada Nuestra Señora de Guadalupe tiene una temperatura de 36.6 grados constantes, que la tela no tiene ni un rastro de pintura e incluso que los doctores detectaron el latido de un corazón a 115 pulsaciones por minuto.


 Sin embargo son millones las personas que aún ignoran el hecho de que sus antepasados fueron adoctrinados o asesinados por los conquistadores españoles, cuyos intereses eran deshacerse de los "salvajes" nativos y establecer sus propios ideales en esta tierra que durante siglos le perteneció a los mexicas.

   Los dioses antiguos, las costumbres, tradiciones, rituales y su forma de pensar fueron destruidos en unas cuantas décadas para ser reemplazados por sus sistemas ideológicos.


¿Cómo lo lograron?


  Muchos siglos antes de la llegada de los españoles, los nativos de Tenochtitlan creían en diferentes deidades que guiaban por completo sus estilos de vida. Tláloc, Quetzalcóatl, Tezcatlipoca y Huitzilopochtli eran las figuras que dominaban el destino de los aztecas.

  Al llegar los conquistadores, el principal reto que se encontraron fue establecer la religión cristiana como la única y dominante. Junto con los invasores llegaban sacerdotes de distintas órdenes intentando usar la fe en sus dioses como forma de controlar a la población.


 Los nativos aztecas adoraban a una figura llamada Tonantzin, quien era considerada la "Diosa Madre" y era adorada por los locales como la responsable de otorgar comida y de mantener hermoso el mundo en el que vivían. Así el método que utilizaron fue destruir por completo las creencias antiguas aztecas mezclándolas con elementos cristianos. 

 De acuerdo con el autor D.A. Branding, los aztecas solían realizar actividades de peregrinación para adorar a Tonantzin en un templo construido en el Tepeyac, a las afueras de la Ciudad de México.

   Lo que hicieron los religiosos europeos fue destruir esa construcción y reemplazarla con un una capilla dedicada a la Virgen María, mientras los indígenas continuaban yendo a agradecer a su diosa madre, pensando que los invasores finalmente la habían aceptado. El engaño apenas comenzaba.
  

 Tonantzin - Coatlaxopeuh - Guadalupe


  A pesar de que algunos expertos católicos afirman que la existencia de Juan Diego y la aparición de la Virgen son reales, todos los documentos que hablan sobre ésas figuras son recuentos de segunda mano, tal y como indican en sus estudios los autores Alberto Peralta y Stafford Poole. 

  Don Juan de Zumárraga, primer Arzobispo de la Nueva España (llamado "el protector de los indios") pudo haber sido responsable de la idea de usar a Tonantzin para evangelizar a los nativos con ayuda de otro sacerdote encargado de traducir al náhuatl los textos sagrados: Bernardino de Sahagún, pero no fue precisamente así.


  El primer indicio que demuestra la nula existencia de Juan Diego y de las cuatro apariciones es el hecho de que la mayoría de los textos que hablan sobre ésos sucesos establecen a Zumárraga como el principal responsable. 

 Lo extraño es que el Arzobispo era un ávido escritor y documentaba gran parte de los sucesos que observaba en la Nueva España. Ninguno de sus papeles menciona a un hombre con la aparición de una figura mestiza.
 

  Los únicos documentos válidos que hablan sobre la Virgen datan del siglo XVI y sólo relatan la discusión que tenían los predicadores Franciscanos y los Dominicanos sobre el culto que se generaba alrededor de la imagen que ahora los indígenas adoraban.

  


  Se dice que Antonio Valeriano poseía gran conocimiento sobre las costumbres e ideas de los nativos, así que se le ocurrió la manera perfecta de atraerlos: contando una historia fantástica. 

  Es posible que Juan Diego haya existido, sin embargo, es poco probable que haya tenido una visión y mucho menos que ésta se haya plasmado en una tilma de manera celestial. Fue la mezcla perfecta de elementos entre la madre Tonantzin y la Virgen María. El problema inició cuando los "milagros" comenzaron a suceder.

La oportunidad


  Se especula que, en tiempos de Zumárraga, los indígenas que peregrinaban para honrar a Tonantzin comenzaron a usar nombres diferentes para referirse a ella, pero "Coatlaxopeuh" pudo haber sido una palabra de origen náhuatl que eventualmente se convirtió en Guadalupe. 

 El significado era "Aquella que tiene dominio sobre las serpientes". Ése término pudo usarse para referirse a la destrucción metafórica de Quetzalcóatl y también como una nueva representación de Adán y Eva, estableciendo a la Virgen como Eva venciendo a la serpiente en vez de caer en su trampa.

  Eventualmente el nombre se transformó por Guadalupe, dándole así un nuevo alias y rostro a la madre de Jesús y a la diosa Tonantzin.

  Al morir Zumárraga, su lugar lo tomó el Arzobispo Dominicano Alonso de Montúfar, quien estaba convencido que el culto a la Virgen era el mejor método para adoctrinar a los indígenas.  

 El nacimiento de un mito 


  La Virgen de Guadalupe es un mito creado por los españoles y los aztecas sumisos para controlar a toda una población. La fe que existía por la madre de la vida fue transformada por María y, consecuentemente, por Guadalupe.

  Es un ejemplo más de las traiciones y engaños de la Iglesia Cristiana para mantener el control sobre las personas de una forma u otra.

  La hipocresía de los mexicanos que adoran a la Virgen mientras buscan conectar con sus raíces aztecas es muestra de la idiosincrasia con la que funciona la religión. 

 Éste es sólo un pedazo de historia en un enorme mar de mentiras que impiden el libre pensamiento y la evolución próspera de la humanidad.




"Juan Diego y las Apariciones el pimo Tepeyac" de Joaquín García Icazbalceta.

"Mexican Phoenix: Our Lady of Guadalupe" de D. A. Brading.

"Destierro de sombras: luz en el origen de la imagen y culto de Nuestra Señora de Guadalupe del Tepeyac" de O'Gorman, Edmundo.

"Mexican Phoenix: Our Lady of Guadalupe: Image and Tradition Across Five Centuries" de D. Brading.
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