13 maravillosos viajes que puedes hacer en tus treintas en lugar de enamorarte

Aunque la sociedad nos haya impuesto seguir un orden de vida, bastante metódico y a la vez monótono, hoy en día las generaciones vienen y ven la vida de una manera totalmente distinta.




  Por años, décadas e incluso siglos, nos han vendido la idea –tanto a hombres como mujeres– de que sólo se llega a cierto grado de realización cuando tienes a alguien junto a ti como compañía sentimental. 

  No cabe mencionar del todo que ese orden también se relaciona con una mirada muy específica de la heterosexualidad y la institución político-social que implica la familia implica, porque eso sería un tema muy complejo como para tratar en unas cuantas líneas; sin embargo, lo que sí podemos juzgar someramente es esa imposición que nos han sembrado por tanto tiempo. 



Sobre todo si los veintes se están quedando en el pasado.

  No hay hombres completos ni mujeres rotas; tampoco existen soledades que se curen estrictamente con la pareja ni éxitos que no se alcancen en la soltería. De hecho, hay cosas que el emparejamiento estropea con mayor fuerza que otras actitudes humanas.

  No estamos promoviendo una glorificación del ser soltero, pero sí estamos en una defensa de lo que puede posibilitar un escenario donde el enajenamiento con la vida de pareja no estropee absolutamente nada.



  Y aunque algunos de tus amigos lleguen a su ideal queriendo formar una familia, casándose y teniendo hijos, tu no tienes que seguir esa línea obligadamente o en ese orden. por eso te recomendamos estos 13 perfectos lugares, viaja primero, el amor vendrá en el momento en el que tenga que llegar a ti. ¡Recuérdalo! 

“No fuerces las cosas. Si ha de pasar, tendrá que darse por sí solo. Mejor, concéntrate en tener experiencias únicas e irrepetibles que te permitan continuar con tus días sin problemas superfluos de supuesta salud emocional”.


13. Bungalow sobre el agua


  En el archipiélago de las Maldivas, al sur de la India, hay una serie de bungalows sobre el agua que pertenecen al Cocoa Island Resort

 Un hotel que brinda a sus visitantes la experiencia de dormir totalmente rodeados de agua y aprovechar los entretenimientos del lugar: clases de yoga, windsurfing, navegación en catamarán, buceo, pesca y comidas de lujo. Nadie te hará falta en este lugar. 


12. Acantilado Trolltunga


  Considerado el mirador mortal del mundo, este acantilado en Noruega se formó durante la era glacial hace 10 mil años y su nombre significa “La lengua del duende”.

  Para llegar a éste se debe caminar por un espacio de 4 horas en un ascenso de aproximadamente 900 metros. Nada imposible, pero en definitiva sólo para aventureros extremos; la belleza del lugar vale cada gota de sudor.


11. Iglú de cristal


  En Findlandia, donde el espectáculo natural que brindan las auroras boreales es una exquisitez imperdible, se encuentra una colonia de iglúes de cristal que sirven para el alojamiento de los turistas durante uno de los viajes más fantásticos del mundo.

  Pequeñas habitaciones transparentes están dispuestas ahí para no perderse ni por un segundo del fenómeno.


10. Columpio del Fin del Mundo


  En la ciudad de Baños, Ecuador, se encuentra un sitio fantástico que es perfecto para un picnic entre amigos y mirar el horizonte con toda la cabeza llena de sueños.

  Se llama la Casa del Árbol y con una vista impresionante del volcán Tunguranhua, tiene un columpio que causa tanto asombro como escalofríos. Éste cuelga sobre la cornisa del lugar a 2.5 km del cráter.


9. La piscina más grande del mundo


  Al interior de un resort llamado San Alfonso del Mar, en Algarrobo, Chile, se encuentra lo que seguramente muchos soñamos mientras fuimos niños: una piscina enorme, capaz de aceptar a cientos de personas con el Océano Pacífico de fondo.

  Querer meterse a esta alberca podría parecer una estupidez teniendo el mar a unos cuantos metros, pero ¿qué más felicidad queremos que aquella que nos brinda un lujo extravagante?


8. Oktoberfest


  El festival de la cerveza más importante en Europa. Múnich es el anfitrión y la cantidad de turistas que aquí se dan cita ponen todo el ambiente necesario para la fiesta; sus fechas se atan estrictamente a los meses de septiembre y octubre, pero vale la espera durante todo el año. 

  Se come y se bebe tan bien en esta celebración que ir a solas no implica un impedimento, siempre se conoce a alguien con quien pasar la noche.



7. Gruta azul


  Trata de imaginar el azul más intenso que alguna vez hayas deseado observar. Perfecto. Justo ese tono lo tiene este rincón de Capri, en Italia; una gruta que entremezcla las esencias de lo lumínico y la oscuridad.

 Es un espacio que reúne poéticamente una caverna con la infinitud del mar a partir de una breve apertura. Ideal para ir con los amigos y olvidarse de los convencionalismos que nos atan.



6. Los Alpes


  Quizá sea un cliché que cargamos desde tiempos inmemorables, pero ir a esquiar en Suiza es una experiencia que no se le debería negar a nadie. 

  Como si se estuviera en medio de una narración fantástica, en un relato de la Tierra Media, no hay nada que enamore más que estar allí frente a una chimenea, tomando un chocolate caliente y mirando hacia el horizonte más pintoresco de Europa.



5. Carnaval de Río


  Fiesta y colores son las únicas dos palabras que vienen a la mente cuando escuchas sobre este festival latinoamericano. 

 En Brasil, la fechas que ocupa el gran carnaval de Río de Janeiro son la excusa perfecta para dejarse invadir por la alegría y el exotismo. Todo lo que se necesita cuando eres soltero y no quieres hundirte en depresiones absurdas.


4. Puente de Brooklyn


  Mientras no quieras posar en éste en una de las bancas que se encuentran enfrente, muy al estilo de Woody Allen, todo estará bien. 

  Norteamérica siempre se ha caracterizado por este tipo de imágenes que promueven las ideas de fortaleza, energía y ensueño; y la verdad es que son ciertas. Cuando estás inmerso en estos escenarios icónicos del mundo no haces otra cosa más que sonreír y sentirte parte de lo grandioso.


3. Mirador de cristal


  La Segunda Ciudad, Chicago, siempre tan grandiosa e imponente con sus diseños urbanos y arquitectónicos que hablan de supervivencia y empuje para salir adelante, tiene entre sus rascacielos un edificio muy importante. 

 Esa torre que en el piso 103 tiene un piso de cristal en sus balcones para tener una de las vistas más impresionantes en EUA. La Torre Sears te hará sentir tan vivo como pocas cosas en este planeta.


2. Globos aerostáticos


  Realmente puedes hacer este tipo de paseos en cualquier lugar del mundo; sin embargo, nada como Capadocia, Turquía, para dejarte maravillar por los vuelos sobre las nubes, los palomares, huertos, viñedos y hermosos valles. 

 Las condiciones para elevarse en una de estas mágicas naves no se comparan con nada y la emoción que éstas suscitan puede combatir cualquier ansiedad o tristeza.


1. Salto en bungee


  Por último, queda una de las actividades más salvajes y liberadoras que se puede hacer en el mundo. Caer libremente a velocidades sorprendentes de una gran altura. 



 En Nueva Zelanda, exactamente en el puente de Kawarau, existe esa posibilidad de aventura que también puede entenderse como un rito de iniciación en la adrenalina, la libertad y el pulso sanguíneo al límite. Después de ese sentimiento, sólo queda estar a gusto consigo mismo.




El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.