Es bueno que los niños convivan con sus primos de su misma edad

La relación entre hermanos es una muy especial, que se construye desde el momento en que llega un nuevo integrante a la familia. Entre ellos se crea un vínculo muy especial y único, que comparten en muchos momentos de su vida: en los alegres, los tristes, en las travesuras y en los logros. Tener hermanos es sin duda algo positivo para los niños.



Cuando el niño crece junto a sus primos suele pasar gran parte del tiempo jugando. 



  El simple hecho de mantenerse en constante movimiento es un excelente estímulo para el desarrollo motor del pequeño, sobre todo si sus primos son mayores ya que se convertirán en un modelo a seguir y le enseñarán nuevas habilidades, ayudándole a consolidar los logros ya adquiridos. 
 
  Los primos le motivarán a patear mejor el balón, lanzar más lejos la pelota y correr más rápido.


Enriquece su vocabulario


  Aunque tu hijo y sus primos pertenezcan a la misma familia, cada uno utilizará distintas palabras y expresiones, una diferencia que se acentúa aún más entre los primos de edades diferentes. 

 Por tanto, el hecho de que tu hijo pase tiempo con sus primos le permitirá apropiarse de nuevas palabras y su significado, a la vez que aprenderá diferentes acepciones y conjugaciones. Además, si tu hijo aún no ha aprendido a hablar bien, el tiempo que pasa con sus primos se puede convertir en una oportunidad excelente para entrenar su dicción.


Si tienes un hijo único la relación con su primo será mucho más especial. 

  
  Serán los hermanos que no tiene, con quien puede hacer travesuras, jugar y expresarse. Y aunque muchas veces la relación puede tener sus altas y bajas, al ser familia siempre estarán juntos. 


Estos son algunos de los beneficios de tener un primo de la misma edad: 


- Las reuniones familiares son más divertidas cuando tienes primos de la misma edad. 
- Eligen cuando quieren pasar tiempo juntos sin que sea una obligación, como pasa con los hermanos. 
- Pueden jugar juntos por horas cuando está la familia reunida. 
- Se pueden ir a dormir a la casa del otro, pues existe la confianza de que estará bien cuidado. 

- Forman un compañerismo especial. 
- Al crecer juntos van desarrollando habilidades para socializar, se impulsan el uno al otro para lograr retos al jugar. 
- Se identifican, pues al ser familia reconocen el lazo que tienen. 
- Aprenden a ceder, a compartir, a pedir perdón y a hacer las paces. 
- Tendrán un amigo para toda la vida. 


Deja que tus hijos crezcan con sus primos, pero si son de la misma edad, hazlo con mayor razón. 


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