Buscar la felicidad te hace infeliz, y esta filosofía es la solución

Vivimos buscando conocimientos, dinero, amor, reconocimiento y poder. Creemos que una vez conseguidas algunas de estas metas, encontraremos la ansiada felicidad. Sin embargo, parece no alcanzar, y las experiencias de vida nos muestran que la satisfacción inspirada por estos logros es efímera.



El deseo se desplaza


  Ya lo dicen los psicoanalistas. El deseo se desplaza de una cosa a la otra y en esa búsqueda comprendemos que el amor de otra persona, "el dinero conseguido o el reconocimiento ajeno, no nos hacen verdaderamente felices.

  Y entonces, recomenzamos la búsqueda, creyendo que la felicidad definitiva yace escondida detrás de la próxima meta", explica el escritor Jorge Guasp.

  Es un dicho budista que buscar la felicidad es la causa de la infelicidad. Para los budistas el andar por el mundo deseando, persiguiendo sensaciones de placer o incluso aferrándonos a aquellas cosas que creemos nos hacen felices asegura que sufriremos, porque todas estas cosas son impermanentes y, al cambiar, harán que lo que hoy nos hace feliz y da placer mañana nos produzca dolor.  



 Por eso no es de asombrarnos que el hombre sufra, se encuentra en condiciones sumamente precarias en el mundo, aunque, al menos, es libre (especialmente en la medida en la que se hace responsable de sí mismo).

  A esto hay que sumarle la presión moderna por ser feliz, por ser productivo y exitoso, como un imperativo categórico social que está evidentemente ligado al paradigma económico de crecimiento permanente.  

  Si esta es la situación en la que se encuentra el hombre, ¿qué hacer para no sumirse en la más profunda desesperanza o en el nihilismo? 

  Para el budismo, existe un camino para trascender el sufrimiento que tiene que ver con el entrenamiento de la mente, con el desapego y con alcanzar una sabiduría contemplativa que es capaz de liberarse de todo lo condicionado -extinguiendo el deseo que hace que dé vueltas la rueda del samsara. 


  Ya que la ignorancia es la raíz del sufrimiento, es la sabiduría lo que libera. No ahondaremos en esto en esta ocasión. ya lo hemos hecho en otros artículos (como este o este). 

   Quizás más cercana a la mentalidad occidental es la asunción heroica de la vida trágica, y el Dr. Jordan Peterson hace una versión actualizada de viejas ramas filosóficas, que sintetiza y extrae las ideas relevantes para una sociedad cada vez menos letrada. La vida es trágica, ser feliz es algo así como una utopía (especialmente si se porfía en serlo), pero la vida tiene sentido.

  Dostoyevski en sus notas sobre su novela Crimen y Castigo escribió: "el hombre no nace para la felicidad. El hombre se gana la felicidad, y esto siempre a través del sufrimiento". No se trata de un sufrimiento absurdo o masoquista, sino de un sufrimiento que es aceptado y llevado con dignidad, bajo el entendido de que tiene sentido.

  Tiene sentido porque se acepta una carga en función de un fin que es más alto que los propios deseos personales. Esto es en gran medida lo que hacen el amor, la compasión y la fe. 


Jordan Peterson explica por qué buscar la felicidad es un mal negocio:


  Está bien creer que el sentido de la vida es ser felices, pero ¿qué ocurre cuando eres infeliz? La felicidad es un gran efecto secundario. Cuando llega, acéptala con gratitud. Pero es pasajera e impredecible. 

  No es una meta que uno debe de tener -porque no es una meta. Y si la felicidad es el propósito de la vida, ¿qué pasa cuando eres infeliz? Eres un fracaso.  La felicidad simplemente no va a lograr el cometido si te lo pones como una meta.

  Peterson cree que lo que se debe de buscar es significado en la vida, lo cual significa también tomar responsabilidades. Vivir una vida lo más posiblemente alineada con aquello que creemos es verdadero y bueno. 


 Esa, por otro lado, sí puede ser una meta: decir la verdad e intentar hacer el máximo bien. 

  Peterson sugiere, con Jung, que debemos de enfrentar e integrar nuestra sombra, ir hacia las profundidades donde se ocultan nuestros miedos y traumas, que son también las cuevas donde yacen los tesoros. En la búsqueda del santo grial, los caballeros de la mesa redonda deben entrar al bosque por la parte más oscura.

  Por otro lado, Peterson cree que el significado (meaning) está embebido en la profundidad de la existencia, no sólo psicológica sino biológica. "Es el más profundo de los instintos más altos", dice. El cuerpo responde al significado, por ello cuando encuentra propósito y significado puede afrontar el estrés sin colapsarse. 



Twitter del autor:@alepholo
POR: ALEJANDRO MARTÍNEZ GALLARDO para Piajama Surf (nota original y completa)
El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.