Las 20 reglas de la vida, según un maestro budista japonés

Miyamoto Mushashi fue un famoso guerrero samurái en la época feudalista de Japón. También es muy conocido porque escribió un listado de reglas de la vida dos semanas antes de morir.



  Como buen guerrero oriental, para Miyamoto la lucha era mucho más que un combate. Los samuráis le daban un enorme valor a la evolución personal. Este era precisamente el medio para convertirse en buenos combatientes. 
 
  Las reglas de la vida de Miyamoto han sobrevivido al tiempo, igual que lo hacen los clásicos. En ellas se recoge la sabiduría de quien ha vivido con valor y en función de causas nobles.  


Así que, ¿qué puedes hacer?


   Lo que te puede ayudar es tener presentes las 20 reglas para la vida de  Miyamoto Mushashi. Conocido como el mejor espadachín de Japón, escribió estas 20 reglas 2 semanas antes de su muerte.

  Cada regla te enseña a aceptar tus circunstancias en la vida, a separarte de las fuerzas externas que no puedes controlar y a estar cómodo con quien eres.


  Estas reglas son muy poderosas porque la única forma de cultivar la aceptación es a través de la práctica continua en tus acciones y tu actitud.

   Las dos cosas sobre las que tienes control. Y estas normas te dan la guía necesaria para hacerlo. Te puede llevar meses reconectar tu cerebro, pero vale la pena.


Aquí te las mostramos:


1) Acepta todo tal y como es


  La aceptación es, tal vez, la actitud más importante para superar los desafíos mentales de la vida.

  Es un estado de mente. No hay destino u objetivo con aceptación. Es simplemente el proceso de ejercitar la mente a ser tolerante con cualquier cosas que la vida te ofrezca.

¿Por qué es poderosa?


  Porque en lugar de luchar contra emociones negativas como la ansiedad y el estrés, las estás aceptando tal y como son. No estás amargado, y no estás creando más negatividad en tu negatividad.


   A través de la aceptación allanas el camino para que las emociones negativas como la ansiedad sean menos poderosas. No estás luchando contra ellas y empeorando la situación.

  Pero para aclarar las cosas, la aceptación no es lo siguiente: No es indiferencia o apatía. No implica rendirse y no intentar. Es simplemente aceptar las cosas sin juzgarlas.

  Es lo que es. Lo que tiene que pasar, pasa. Se trata de ser paciente y permitir que las cosas fluyan de forma natural para que encuentren su lugar.


2) No busques el placer por sí mismo


  Como humano, eres infeliz cuando estás insatisfecho con lo que tienes, y decides que quieres más.

  Cuando buscas el placer por el placer en sí, te metes en un ciclo interminable de deseos que solo te satisfacen temporalmente cuando experimentas ese placer.

  Pero las sensaciones no duran para siempre. Y antes de que te des cuenta, estarás deseando algo de nuevo.

  Esto no significa que no puedas divertirte y disfrutar del placer cuando lo experimentes. Significa que no debes estar constantemente buscando placeres porque sí. Aprecia lo que tienes en cada momento y el placer vendrá por sí solo sin buscarlo.


3) Bajo ninguna circunstancia, dependas de un sentimiento parcial


  Las emociones no duran para siempre. Las emociones son transitorias. No serás feliz todo el tiempo, y querer serlo, sólo te hará infeliz.


4) Piensa ligeramente en ti mismo y profundamente en el mundo


  Cuando piensas demasiado en ti, amplificas tu ego y tus inseguridades.

  La gente feliz es la que se enfoca en ayudar a otros. Hay un bello proverbio chino que lo describe perfectamente:

 “Si quieres felicidad durante una hora, toma una siesta. Si quieres felicidad durante un día, ve a pescar. Si quieres felicidad durante un año, hereda una fortuna. Si quieres felicidad durante toda una vida: ayuda a alguien.”

  En otras palabras: Sé humilde, no te tomes a ti mismo demasiado en serio y enfócate en ayudar a otros.


5) Despréndete del deseo, durante toda tu vida


  El budismo dice que el deseo lleva al sufrimiento. ¿Por qué? Porque cuando deseas, es porque estás insatisfecho con lo que tienes ahora.

  Y cuando consigues lo que quieres, esto te lleva a un ciclo interminable de deseos.

  Si te puedes olvidar de la idea de “querer”, puedes aprender a estar cómodo y agradecido por lo que tienes ahora mismo, lo cual, es la clave para la paz interior.


6) No te arrepientas de lo que has hecho


  El arrepentimiento es una emoción inútil, ¿no crees? No puedes cambiar lo que ha pasado. Sí  puedes aprender de lo que ha pasado, pero eso no implica experimentar arrepentimiento.

A veces no se puede evitar arrepentirse de ciertas cosas en la vida, pero es importante no insistir en ello. Es inútil hacerlo.


7) Nunca estés celoso


  Otra emoción inútil. También significa que eres inseguro, porque tienes envidia de alguien más.

  En lugar de eso, mira en tu interior y agradece quien eres y lo que tienes.


8) Nunca te permitas entristecer por la separación


  Es un asco separarse de alguien con quien quieres estar. Pero entristecerse por eso no te ayudará.

  A veces necesitas endurecerte y apreciar lo que tienes, no lo que pierdes.


9) El resentimiento y la queja no son apropiados para ti ni para otros


  Quejarse sin acción no ayuda a conseguir nada. Solo sirve para aumentar tu energía tóxica.

  Y no dejes que lo que otras personas hacen te afecte. No controlas lo que hacen. Pero sí controlas cómo reaccionas a lo que ellos hacen.


  10) No te dejes guiar por los sentimientos de lujuria o amor


  Tal vez te parezca algo controvertido. Pero estarás de acuerdo en que no quieres que la lujuria te guíe. Es como perseguir emociones que no duran para siempre y que solo te darán satisfacción temporal.

  El amor, sin embargo, es otra historia. El amor es una de las emociones más importantes por las que dejarse guiar. Tu familia lo es todo y tu vida está más llena cuando haces cuanto puedes por ellos.


11) No tengas preferencias


  Parecido a lo que pasa con el deseo, tener preferencias, hace que no estés feliz con lo que tienes ahora. Estás insatisfecho y eres incapaz de disfrutar el momento presente.

  Así que si puedes, intenta no preferir una cosa sobre la otra, especialmente si no puedes controlarlo.


12) Sé indiferente a donde vives


  Si puedes cambiar el lugar en el que vives, adelante. Y no dejes de buscar oportunidades para hacerlo. 

  Pero además de hacer eso, es más gratificante apreciar el lugar en el que estás ahora, en lugar de desear que fuera diferente.


13) No persigas el sabor de la buena comida


  Esto es algo interesante. Céntrate en comer para estar sano y nutrido. 

  Desear comida deliciosa te puede llevar a la adicción y al apego. Esto también se aplica al alcohol y a las drogas.


14) No te aferres a las posesiones que ya no necesitas


  Es fácil tener un montón de basura que no necesitas. Pero si no está beneficiando tu vida, deshazte de ella. Más espacio y un pensamiento claro, es lo que necesitas. No más cosas.


15) No actúes siguiendo las creencias habituales


  Sigue a tu sentido común. Haz lo que tenga sentido para tus propios valores, no lo que otra gente piense. 

 Decide por ti mismo. Tú sabes lo que está bien y mal. No necesitas que nadie te lo diga.


16) No colecciones armas o practiques con armas más allá de lo necesario


17) No temas a la muerte


  Extremadamente difícil de hacer. Pero es algo a lo que no escaparás.

   Puedes o bien aprender a aceptar que tanto tu final como el de tus seres cercanos va a llegar, o luchar contra esto, causando ansiedad y tristeza para el resto de tu vida.


18) No busques poseer bienes para tu vejez


  ¿De qué te servirán cuando te hayas ido? Recolecta sólo lo que es útil. No pierdas el tiempo.

  19) Puede que abandones tu cuerpo, pero debes conservar tu honor


  No hagas nada con lo que no seas capaz de vivir el resto de tu vida. Tus acciones te definen, no tus creencias.


20) Nunca te desvíes del camino.


  Sé humilde, haz lo correcto y sigue siempre aprendiendo y creciendo.


Fuente: Edith Sánchez para La mente es maravillosa / Oyheea
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