6 actitudes negativas que te hacen envejecer prematuramente y debes evitar

Hay sociedades que ven el envejecer como una enfermedad de la que hay que huir despavoridamente cuando, en realidad, esa es de las pocas certezas que tenemos: si dentro de unos años seguimos con vida, nuestra piel tenderá a arrugarse.



  Pero eso no quiere decir que, ante este hecho inminente, tengamos que descuidarnos. Al contrario. Podemos poner de nuestra para ayudar al tiempo a que deje menos estragos en nosotros.

   Las personas piensan que la vejez se demuestra con los años o el aspecto físico, pero en realidad son nuestras acciones las que nos hacen envejecer de manera prematura. 

  Nosotros mismos nos volvemos ancianos cuando no cumplimos con nuestros sueños, no nos cuidamos y olvidamos lo bonita que es la vida, por seguir sumergidos en una rutina a la que no le ponemos fin.


Estas son las actitudes que te convierten en un anciano prematuro


1. Dormir mal


  Lo ideal es ir a la cama no más tarde de las 10 PM para así lograr 8 horas de sueño “totalmente” reparador, profundo. 

  El mal dormir es el aliado número 1 del envejecimiento porque  deteriora nuestro sistema inmunológico.


2. Perder las ganas de reír


 Un día sin risas es un día desperdiciado. La risa nos revitaliza, nos hace sentir vivos, plenos, dichosos y afortunados.

   Tenemos que aprender a verle el lado positivo a las cosas y sonreírle a la vida. Como reza el refrán, al mal tiempo buena cara. 

 No decaigas solo porque vas avanzando en edad, al contrario, tienes que estar orgulloso de ello porque vivimos en una época en la que no todas las personas llegan a una edad avanzada.


3. Falta de asombro


   Cuando empiezas a ver todo con demasiada simpleza y le restas el valor que se merece, todo deja de tener sentido. Ya esa parte activa y divertida de ti se apaga y te sientes como si nada valiera la pena aun cuando apenas estás en la flor de la vida.

   Aunque parezcan cosas simples, el amanecer, el cielo, la luna, las estrellas, el mar, la calle… El paisaje en general nos proporciona una vista maravillosa y cada día es diferente, ese tipo de cosas son asombrosas y tenemos que verlas como tal.


4. Dejarse llevar por la ira y la soberbia


  Está bien sentirse enojado de vez en cuando, pero no podemos permitir que ese sentimiento se adueñe de todo nuestro ser, es dañino, tóxico y nos hace envejecer antes de tiempo. 


  Tener pensamientos de venganza por algo que nos hicieron hace mucho tiempo solo nos agota mental y físicamente, no ganamos nada con eso, solo alejar a las personas que verdaderamente nos quieren.

  

5.   Estar de mal humor todo el tiempo


   No dejes que la amargura se apodere de ti, aprende a ver lo bueno de la vida deja que las cosas fluyan y no te quedes con tantos problemas que bien sabes no te corresponden ni puedes solucionar, porque precisamente toda esa carga emocional te llevará a estar todo el día de mal humor y las arrugas inevitablemente aparecerán.

  Date cuenta que cuando nos enojamos hacemos algún ceño y se va marcando al grado de que te dejará una tremenda arruga. 


6. No verle el sentido a la vida


   Sabemos que hay ocasiones en las que piensas que todo está perdido y que ya nada vale la pena, pero es justo en ese tipo de situaciones en las que debemos sentarnos a meditar las cosas que nos han ocurrido y el efecto que tienen en nosotros.

  Lo negativo sin duda puede acabar con nuestras ganas de seguir adelante, sin embargo, si recordamos aquellas buenas experiencias con las personas que más queremos, es posible que las ganas de vivir se incrementen y dejemos de lado aquello que nos agobia. 

  Los recuerdos son los que nos mantienen vivos y hay que aferrarnos a ellos para seguir adelante.


Fuente: Mi vida plena
El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.