Panpsiquismo: cómo es la extraña teoría filosófica de que todo, desde una roca hasta una casa, tiene conciencia (y por qué gana credibilidad académica)

Durante siglos, los filósofos y algunos científicos conocedores del área, han estado intrigados con la idea de que el Universo puede ser consciente de sí mismo. Una idea interesante que ha tenido una ola creciente de partidarios en la comunidad científica, a pesar de ser algo difícil de refutar categóricamente.



  Conocido bajo el concepto de «Panpsiquismo», sugiere que la consciencia no es un rasgo exclusivo del ser humano, sino que cada partícula posee una forma de consciencia mínima e infinitamente simple e incluso el Universo es una entidad consciente de sí y que las estrellas y otros cuerpos celestes poseen la capacidad de pensar y tener el control de sus caminos y destinos.

 ¿Por qué esta idea está ganando adeptos entre filósofos y científicos?


 “La conciencia permea la realidad. No es tan sólo una característica de la experiencia subjetiva humana, es el fundamento mismo del universo, presente en cada partícula y en toda la materia física”


  El que todo cuanto existe viva impregnado de una forma de conciencia y sensibilidad (Panpsiquismo, de Pan-Todo, Psique-Alma emocional y mental) es una doctrina filosófica tan antigua como el mundo. Más que su defensa por presocráticos como Tales de Mileto, Heráclito de Éfeso y Empédocles, pues ya la vemos inscrita en los muros de los templos o en los papiros egipcios.

  En la filosofía de Platón, sintetizadora de todo el saber de la tierra de las Pirámides y de estos presocráticos brilla como joya refulgente.


  Sin embargo, donde aparece –quizás por primera vez- con este término (Panpsiquia) es en la obra Nova de Universis Philosophia, del autor platónico Francesco Patrizzi (1529-1597). 

 Así de radical es el filósofo australiano David Chalmers, profesor en la New York University, al abordar un problema que incomoda a los científicos y divide a los filósofos: la conciencia.
 

 "Si no fuéramos conscientes, nada en nuestras vidas tendría sentido o valor".


Y además, agrega:

“No hay nada que conozcamos más directamente (…) pero al mismo tiempo es el fenómeno más misterioso del Universo”. Dice que “cualquier sistema es consciente…, las rocas serán conscientes, la Tierra será consciente, cualquier tipo de agregación otorga conciencia”


"La conciencia es una de las verdades fundamentales de la existencia del ser humano. Cada uno de nosotros es consciente", dijo en el marco de una charla TED, el codirector del Centro para la Mente, el Cerebro y la Conciencia de la Universidad de Nueva York.

"No hay nada que conozcamos más directamente (…), pero al mismo tiempo es el fenómeno más misterioso del Universo", agregó.


El primer inconveniente surge por lo ambiguo que es el término.


 Por ello, en 1995 Chalmers acuñó la idea de que existe un problema "fácil" y uno "difícil" vinculados a la conciencia.

  El "fácil" es aquel que puede ser explicado científicamente con las nociones y herramientas que disponemos.


  En este sentido, la conciencia es la "habilidad de discriminar, categorizar y reaccionar a estímulos ambientales (…), de fijar la atención, de controlar el comportamiento de forma deliberada, de diferenciar entre estar despierto y dormido", enumeró Chalmers en aquel famoso ensayo.

  El problema "difícil" es la experiencia: "Cuando pensamos y percibimos, hay un ejercicio de procesamiento de información, pero también hay un aspecto subjetivo".

  La ciencia puede explicar cómo el ojo ve o mapear qué zona del cerebro procesa el dolor, pero no puede detectar la experiencia en sí misma: cómo alguien en concreto percibe el color rojo o qué siente al darse un golpe fuerte en la rodilla.

  Para buscar soluciones a este problema se necesitan ideas radicales que, aunque parezcan un contrasentido (o directamente un sin sentido), puedan explicar este misterio.

  Es allí donde entra el panpsiquismo.


"No todas las criaturas tienen oídos para oír y ojos para ver. Sin embargo, todos son capaces de tener al menos algunos sentimientos subjetivos", dijo el neurocientífico estadounidense Christof Koch.

  “Incluso un gusano quizás tenga una sensación muy vaga de lo que es estar vivo (…) Para los cerebros que son más pequeños y menos complejos, es muy probable que la experiencia consciente tenga menos matices y diferencias, y sea más elemental (…) No todas las criaturas tienen oídos para oír y ojos para ver. Sin embargo, todos son capaces de tener al menos algunos sentimientos subjetivos”, agregó.


  Para explicar esta teoría el filósofo británico Keith Frankish  señaló a la revista The Atlantic en 2016 que “el proceso cerebral adquiere un aspecto subjetivo que es invisible a la ciencia” y que resuelve un “aparente vacío (que existe) en nuestra visión científica del mundo”.




UNA CONCIENCIA DE PIEDRA

  En el sentido literal del término, el panpsiquismo es la idea de que todo ("pan" en griego) tiene conciencia o alma ("psyche"), desde una roca hasta una casa.

  La conciencia, por ende, no sería un rasgo exclusivo del ser humano.

  Esto no quiere decir que la piedra sienta cuando uno la patea o la casa abandonada piensa en aquellos tiempos en que estuvo habitada.
 
  Para el panpsiquismo, cada partícula posee una conciencia y, en conjunto, pueden crear sistemas más complejos como la conciencia humana.  

  Según el panspsiquismo, cada partícula posee una forma de conciencia mínima, una que es infinitamente simple.

  Cuando se combinan en sistemas, estas partículas pueden llegar a crear formas más complejas de conciencia, como la experiencia subjetiva del ser humano.


  En palabras del neurocientífico estadounidense Christof Koch, uno de los investigadores actuales que le está dando credibilidad a la materia en el ámbito de las ciencias duras: "La creencia de que solo los seres humanos son capaces de experimentar cualquier cosa de forma consciente es absurda".

  "Una suposición mucho más razonable es que, hasta que se demuestre lo contrario, muchos, si no todos, los organismos multicelulares experimentan dolor y placer, y pueden ver y oír las imágenes y los sonidos de la vida", escribió Koch en un influyente artículo sobre panpsiquismo publicado en 2014 por la revista científica Scientific American.

  
  "Para los cerebros que son más pequeños y menos complejos, es muy probable que la experiencia consciente tenga menos matices y diferencias, y sea más elemental (…) No todas las criaturas tienen oídos para oír y ojos para ver. Sin embargo, todos son capaces de tener al menos algunos sentimientos subjetivos", escribió.



CADA VEZ MÁS ADEPTOS


  Muchos son los filósofos y científicos que se han adherido al panpsiquismo a lo largo de la historia, aunque en aquel entonces quizás todavía no hubiera sido bautizada como tal.

Por ejemplo, Tales de Mileto, el griego considerado el primer filósofo, dijo: "Todo está lleno de dioses".

  Otros pensadores como Platón, el alemán Gottfried Wilhelm Leibniz, el holandés Baruch Spinoza o el británico Bertrand Russell plantearon ideas similares. 


  El Panteísmo puede ser “físicamente redescubierto”. Fue conocido, visto y sentido por toda la antigüedad. El Panteísmo se manifiesta en la vasta extensión de los estrellados cielos, en la respiración de los mares y océanos, y en el hálito de vida de la hierbecilla más diminuta.



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