20 falacias argumentativas que debes conocer y cómo rebatirlas

¿Te gusta debatir en internet? Entonces seguro has visto a varias de estas argumentaciones falaces, aprende a refutarlas...y evitar caer en ellas.



  Una falacia es un razonamiento inválido o engañoso con apariencia de correcto que pretende ser convincente. Es muy habitual encontrárselas en muchísimos terrenos, sobre todo para argumentar a favor o en contra de causas o intereses de todo tipo. 

  Cualquier comunicación honesta debería prescindir de ellas en la medida de lo posible, por lo que conviene estar muy al tanto de cuáles son, cómo detectarlas y combatirlas.

  Aquí te daremos a conocer algunas de las nociones básicas de las falacias más comunes, y hacerlo en un formato que sea fácilmente “compartible” en redes sociales; nos mueve la idea de promover el pensamiento racional, eso que siempre se ha llamado “tener la cabeza bien amueblada”, vaya. Esperamos que les guste.


1. Afirmación del consecuente


  “Si A entonces B, B por lo tanto A”. También se conoce como “error inverso”: consiste en suponer que afirmando el antecedente, se puede afirmar el consecuente.  

Ejemplos:


  Si estoy en España, me encuentro en Europa. Dado que estoy en Europa, estoy en España (es obvio que aunque las premisas sean ciertas podría estar en Francia).

  Si la fábrica contaminara el río habría un incremento en la muerte de los peces. La muerte de peces aumentó, por lo tanto la fábrica contamina el río.


Para rebatirla:



  Muestre que la conclusión podría ser falsa aunque las premisas sean ciertas. En general, demuestre que B podría suceder como consecuencia de algo diferente de A. Por ejemplo, la muerte de peces podría estar causada por un descontrol de pesticidas, y no por la fábrica.

2. Argumento a silentio


  El argumento a silentio, argumentum a silentio, argumentum ex silentio o argumento desde el silencio es una falacia en la que se extrae una conclusión basada en el silencio o ausencia de evidencia. 

Ejemplo


A: ¿Sabes dónde vive María?
B: Sí, lo sé.
A: ¿Dónde vive?
B: No pienso decírtelo.
A: No sabes dónde vive.
Esa conclusión no tiene por qué estar justificada; quizá B simplemente no quiere decírselo o lo considera un dato confidencial.


Para rebatirla:


  Señale los posibles motivos del silencio, en especial aquellos que sean más plausibles que los aducidos por el falaz.

3. Argumento ad antiquitatem o apelación a la tradición


  Consiste en afirmar que porque algo se ha venido haciendo o creyendo desde hace mucho tiempo, entonces está bien o es verdadero. 

  Esta falacia se ve muy frecuentemente en dietas y productos para adelgazar cuando usan la palabra “ancestral” o “milenario” como característica que supuestamente refuerza su veracidad. También en las frases como “siempre se hizo así” para justificar determinada forma de actuar o realizar algo.


Ejemplos:


  La sociedad siempre se ha desplazado montada a caballo. No hay por qué viajar ahora en coche. (Refutación: Hoy en día hay que hacer viajes largos y los caballos no serían adecuados para recorrer esas distancias)

  Debe ser una mala idea porque nadie lo ha hecho antes. (Refutación: El que no se haya hecho antes no quiere decir que la idea vaya a fracasar)

  Estas leyes se han estado aplicando durante 100 años. No hay razón para cambiarlas. (Refutación: Pueden haberse producido cambios relativamente importantes que aconsejen su cambio)

  Las mujeres deben quedarse en casa porque así se ha hecho siempre. (Refutación: Debido a desigualdades sociales antiguamente las mujeres tenían pocas opciones de encontrar un trabajo fuera de casa. Eso no es cierto hoy día)


Para rebatirla:



  Lo más sencillo es simplemente señalar los cambios en la sociedad o asunto tratado que invalidan el argumento.


4. Argumento ad baculum


  Implica sostener la validez de un argumento basándose en la fuerza, la amenaza o en el abuso de la posición propia. Es fácil detectarlo cuando se hace de manera explícita, pero en muchos casos es más bien una insinuación sutil.  


Ejemplos:


  Será mejor que estés de acuerdo con la nueva política de la compañía si deseas mantener tu trabajo. Esa política sigue en conflicto con lo que te comprometiste en mi contrato, luego oponerme a ella no vulnera el contrato, al contrario, lo cumple.

  La subvención no es una buena opción. Si no votas en contra de la subvención no votaremos por tu reelección. Bueno, me parece que eso es una amenaza, no un argumento para decir que la subvención sea mala.


Para rebatirla:


  Identifique la amenaza y la proposición, y deje claro que la amenaza no tiene relación con la verdad o falsedad de la proposición.

5. Argumento ad conditionallis


  En esta falacia el fundamento o prueba del argumento está condicionado y no puede ser probado, ya que el hecho no existe. Se caracterizan por estar acompañados de verbos conjugados en el tiempo condicional, como: “sería”, “habría”, etc. 

  Su principal recurso es la especulación y lo vemos todo el tiempo en títulos en los medios (el condicional periodístico se usa para cosas que no están comprobadas, como para hablar de un juicio que aún está en proceso, por ejemplo. El problema es cuando se utiliza para hacer pasar un rumor o algo basado en una suposición como un hecho verdadero).

 

Ejemplos:


  La teoría de la evolución no puede ser cierta, porque si lo fuera no seríamos mejores que los monos y los simios.

  Tienes que creer en Dios, de lo contrario la vida no tendría propósito. (Puede ser, pero también puede ser cierto que dado que la vida no tiene propósito Dios no exista)
Si hablas mal de JJ atente a las consecuencias. Porque JJ es mi amigo, ¿te enteras, majete?  


Para rebatirla:


  Identifique las consecuencias y sostenga que el que queramos que algo sea cierto no hace que sea verdad.


6. Argumento ad consequentiam o apelación a las consecuencias.


  Esta falacia apela a las consecuencias negativas o positivas de apoyar una posición particular con el fin de demostrar que es falsa. Si A es cierto, entonces pasa B (negativo), por lo tanto, A es falso. 

  También funciona al revés: si A es cierto, pasa B (positivo), por lo tanto A es verdadero. Ejemplos: “El presidente no robó fondos del Estado, porque si lo hubiera hecho, habría perdido las elecciones” o “El jugador hizo todo lo que pudo, porque si no, no hubiéramos ganado el partido”.

Ejemplo:


  La cúpula del partido X se habría reunido con la oposición clandestina del país vecino. ¿”Se habría”? ¿Cuándo, cómo, tienes alguna prueba o estás especulando?


Para rebatirla:


  Debería de bastar el señalar que si tiene alguna prueba la enseñe, o si no que el argumento no procede, vaya.

7. Argumento ad hominem


  Oh, el famoso ad hominem. El más común de todos: se ataca a la persona que presenta el argumento y no al argumento en sí.

  Esto toma muchas formas. Por ejemplo, el ataque puede basarse en la personalidad, la nacionalidad o la religión de la persona. O puede que se haga notar lo que la persona podría ganar en caso de un final favorable.

  Anna dice que Hans no se come los mocos “porque es un príncipe

Ejemplos:


  Dices que Dios no existe, pero solo lo dices para estar a la moda (ad hominem abusivo).
Debemos descartar lo que dice el Premier Klein sobre los nuevos impuestos porque a él no lo afectará el alza (ad hominem circunstancial).

  No podemos aceptar los argumentos de Share B.C. porque están financiados por la industria maderera (ad hominem circunstancial).
Dices que yo no debería beber, pero tú no has estado sobrio ni un solo día en más de un año (ad hominem tu quoque).


Para rebatirla:



  Identifique el ataque y demuestre que ni la personalidad ni las circunstancias de la persona tienen nada que ver con la verdad o falsedad de la proposición que se defiende.

 
8. Argumento ad ignorantiam


  El un argumento ad ignorantiam, también conocido como llamada a la ignorancia, es una falacia que consiste en sostener la verdad (o falsedad) de una proposición alegando que no existe prueba de lo contrario, o bien alegando la incapacidad o la negativa de un oponente a presentar pruebas convincentes de lo contrario. 

 Quienes argumentan de esta manera no basan su argumento en el conocimiento, sino en la ignorancia, en la falta de conocimiento. Ejemplos: “no se puede probar que Dios no existe, por lo tanto existe”.

Ejemplos:


-Sobre la existencia de Dios:
No se puede probar la inexistencia de Dios.
Por lo tanto, Dios existe.
-Wikileaks no ha demostrado nuestra teoría conspirativa sobre la verdadera autoría de los atentados del 11-S, 11-M y 7-J.

  Por tanto, Wikileaks forma parte de una campaña de desinformación orquestada por el gobierno estadounidense. Es una desclasificación controlada de documentos.


Para rebatirla:


  Poner el dedo sobre el hecho de que pese a no conocer algo, si hago una afirmación sobre ese algo tengo que demostrar ese algo, ni más, ni menos, y que no tengamos ni idea de lo que pasa no le da a él carta blanca para inventarse lo que sea.



9. Argumento ad nauseam


  O como una mentira repetida mil veces no se convierte en verdad. Con esta falacia se argumenta a favor de un enunciado mediante su prolongada reiteración, por una o varias personas. 

 Se apela a esto cuando se incita a una discusión superflua para escapar de razonamientos que no se pueden contrarrestar, repitiendo cosas ya discutidas, explicadas y/o refutadas. 

  Esta falacia la usan frecuentemente los políticos, creyentes religiosos y retóricos, y es uno de los mecanismos para reforzar leyendas urbanas al repetir determinadas afirmaciones verdaderas o falsas hasta asentarlas como parte de las creencias de un individuo o de la sociedad, convirtiéndolas en verdades incontestables. 

Ejemplos:


  Es conocida la frase atribuida al Ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels, «una mentira mil veces repetida se convierte en una verdad».

  Otro ejemplo, también muy habitual en política, consiste en presentarse siempre como víctima, y repetirlo más intensamente cuanto más falsa sea la afirmación, cuando después el que afirma la falacia en realidad está agrediendo a su supuesto agresor, alegando defensa.


Para rebatirla:


  Subrayar los intereses y prejuicios que hacen esa afirmación que combatimos sea tan presente, y por supuesto subrayar los datos que niegan la afirmación.


10. Argumento ex populo


 Un argumento ex populo o sofisma populista es una falacia que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a la supuesta opinión que de ello tiene la gente en general, en lugar de al argumento por sí mismo.

  Los argumentos ex populo se suelen usar en discursos más o menos populistas, y también en las discusiones cotidianas. También se utiliza en política y en los medios de comunicación aunque no es tan poderosa como el argumentum ad hominem. 

 Suele adquirir mayor firmeza cuando va acompañada de un sondeo o encuesta que respalda la afirmación falaz. A pesar de todo, es bastante sutil y para oídos poco acostumbrados al razonamiento puede pasar inadvertido.


Ejemplos:


“Y no es que lo diga yo: lo dice todo el mundo”
“¿Por qué lo hiciste? Porque lo hacía todo el mundo”
“La mayoría de la gente opina lo mismo que yo”
“Todo el mundo sabe que esto es así”


Para rebatirla:



  La frase popular de las moscas es, sin duda, contundente como pocas, además de señalar el camino: incidir en que la popularidad de una idea no tiene ninguna relación con su veracidad.


11. Argumento ad verecundiam


  Aunque algunas veces puede ser apropiado citar a una autoridad para apoyar un punto, muchas veces no lo es. Apelar a una autoridad es particularmente inapropiado si:

-La persona no está cualificada para emitir una opinión de experto en el asunto.
-Las autoridades en el campo no están todas de acuerdo.
-La autoridad citada estaba gastando una broma, estaba borracho o de alguna forma no hablaba en serio.

  Una variación de este falso recurso a la autoridad es la cita “de oídas”, en la que se apela a una segunda o tercera fuente de la autoridad.


Ejemplos:


  El Dr. Frasier Crane, conocido psicólogo, recomienda la bañera “Reposo Caliente”.
El economista John Kenneth Galbraith sostiene que una política monetaria austera es la mejor cura para la recesión. (Aunque Galbraith es un experto, no todos los economistas están de acuerdo en este punto).

  Vamos camino a la guerra termonuclear. La semana pasada Ronald Reagan anunció que empezaría a bombardear Rusia en cinco minutos (en realidad lo dijo de broma probando un micrófono).

 El “Ottawa Citizen” informó que sus ventas habían aumentado en un 5.9 por ciento. (Esto es “de oídas” porque no tenemos forma de verificar las fuentes de la publicación).



Para rebatirla:


  Demuestre que o bien:

-la persona citada no es una autoridad en el campo o

-hay desacuerdo entre las autoridades sobre el asunto en cuestión.

 
12. Falacia del alegato especial


  También conocida como argumento especial o petición especial, se produce cuando alguien recurre o hace alusión a una visión o sensibilidad especial del tema objeto de debate y dice que el oponente posiblemente no puede entender las sutilezas o complejidades del tema en cuestión porque no alcanza el nivel de conocimiento o la empatía que supuestamente se requiere.  


"Tú nunca lo entenderás porque ESO solo podemos hacerlo los elegidos."



Ejemplos:


-Carl Sagan: «¡Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces ni ahora! Yo nací en una habitación cerrada, la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación. Sin embargo, la influencia gravitatoria del partero era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el partero estaba mucho más cerca».

-Argumento especial: «Los horóscopos funcionan, pero tienes que entender la mecánica que hay detrás de estos».

Para rebatirla:

  Generalmente se usa esta falacia para responder a algún argumento muy concreto para el que no se tiene una respuesta adecuada; replicar volviendo a poner el foco de atención sobre el detalle concreto, y demandar argumentos específicos que lo rebatan, y señalar la falta de relación entre la condición impuesta y el tener o no razón.

13. Falacia del francotirador

  En esta falacia la información que no tiene relación alguna con el debate es interpretada, manipulada o maquillada hasta que parezca que tiene un sentido. El nombre viene de un tirador que disparó aleatoriamente varios tiros a un granero y después pintó un blanco centrado en cada uno de los tiros para autoproclamarse francotirador.  



 Ejemplo:


Alguien sueña con el número 7
No sale el 7 , sale el número 362
Se da por confirmada la premonición, alegando que 3+6-2 es igual a 7



Para rebatirla:



  Generalmente puede ser relativamente sencillo mostrar la falsedad de esta falacia si encontramos la manera de repetir el experimento; por ejemplo, en el caso del dibujo, proponiendo un dibujo alternativo de la constelación de estrellas.


14. Generalización apresurada


  También se denomina muestra sesgada o Secundum quid y consiste en hacer una afirmación usando un tamaño de muestra demasiado chiquita para apoyar la conclusión. 

  A veces es difícil hacer entender que es así, la estadística es poco intuitiva y tendemos a creer afirmaciones cuando se sostienen sobre ejemplos concretos sin mirar si éstos son relevantes. 


Ejemplos:


 Un australiano me robó la cartera, por lo tanto todos los australianos son ladrones (por supuesto, no podemos juzgar a todos los australianos basándonos en un solo ejemplo).

  Pregunté a seis de mis amigos qué pensaban de las nuevas limitaciones y estuvieron de acuerdo en que eran una buena idea. Por lo tanto, las nuevas limitaciones son muy populares.


Para rebatirla:




  Identifique el tamaño de la muestra y el de la población. Demuestre que la muestra es demasiado pequeña. Nota: una demostración formal requeriría cálculos matemáticos. Este tema se estudia en teoría de la probabilidad. Por ahora deberá depender del sentido común.

15. Petición de principio


"Falacia que se comete cuando nos quieren demostrar algo metiendo ese algo en la misma demostración."

  Se trata de una falacia que se produce cuando la proposición por ser probada se incluye implícita o explícitamente entre las premisas. Como concepto en la lógica la primera definición de esta falacia conocida en Occidente fue acuñada por el filósofo griego Aristóteles, en su obra Primeros analíticos.


Ejemplos:


 Veamos un intento de probar que Jacques Lacan dice la verdad:

 Supongamos que Jacques Lacan no miente cuando habla (es decir, dice la verdad).

 Jacques Lacan está hablando.

 Por lo tanto, Jacques Lacan está diciendo la verdad.

  Todas estas formas de argumentar no son lógicas, no prueban algo, y por tanto son sofismas o pseudorrazonamientos. El problema aquí es que el autor, buscando probar la veracidad de Lacan, le pide a su audiencia que asuma que Lacan dice la verdad, de modo que lo que termina “probando” es que “si Lacan no miente, entonces dice la verdad”.




Para rebatirla:


  Toda petición de principio intenta colar la proposición que tiene que probarse, dentro de alguna de las premisas que se argumentan. Hay que encontrarlo, a veces está muy oculto, y exponerlo a la luz.


16. Falacia del hombre de paja


  Básicamente es atacar una afirmación que el oponente nunca formuló: el autor ataca un argumento que es diferente y generalmente más débil que el mejor argumento de la oposición.

  Caricaturiza los argumentos del oponente exagerando, tergiversando o cambiando el sentido de sus palabras para que sean más fáciles de refutar. 


Ejemplos:


– Los que se opusieron al acuerdo de Charlottown probablemente solo querían que Quebec se separara. Pero queremos que Quebec se quede en Canadá.
– Deberíamos tener servicio militar obligatorio. La gente no quiere entrar en la milicia porque lo encuentra inconveniente, pero tienen que darse cuenta de que hay cosas más importantes que la conveniencia.


Para rebatirla:



  Demuestre que los argumentos de la oposición han sido mal interpretados y muestre que la oposición tiene un argumento más sólido.



17. Post hoc ergo propter hoc

  Un autor comete esta falacia cuando asume que, dado que un acontecimiento sucede a otro, aquél fue causado por éste.

 
Ejemplos:


 La inmigración de Ontario a Alberta aumentó. Poco después el gasto en ayuda social también aumentó. Por lo tanto, el aumento en la inmigración causó el aumento en la ayuda social.
  Tomé una pastilla de No-Estornude-Más, y dos días después mi resfriado desapareció.

Para rebatirla:


 Demuestre que la correlación es una coincidencia explicando que
-el efecto se habría producido aunque no hubiera ocurrido la presunta causa, o que
-el efecto fue causado por un motivo distinto de la causa propuesta.


18. Falacia del falso dilema o falsa dicotomía


  La falacia lógica del falso dilema involucra una situación en la que se presentan dos puntos de vista como las únicas opciones posibles, cuando en realidad existen una o más opciones alternativas que no han sido consideradas. 

 Las dos alternativas son con frecuencia, aunque no siempre, los puntos de vista más extremos dentro de un espectro de posibilidades. En vez de tales simplificaciones extremistas suele ser más apropiado considerar el rango completo de opciones, como en la lógica difusa.



Ejemplo:


  Si mi formación política no llega al gobierno la situación desembocará en el caos, la violencia y el desastre.


Para rebatirla:


  Enumerar las demás opciones de manera clara, sosteniendo el por qué se trata de opciones viables además de preferibles, desmonta la falacia.


19. Falacia de la pendiente resbaladiza


 "Si haces A, entonces seguro que pasará B, porque yo lo digo."



  La pendiente resbaladiza es una de las teorías informales clásicas. Sugiere que una acción iniciará una cadena de eventos que culminarán en un evento posterior no deseado, sin establecer o cuantificar las contingencias relevantes. 

 El argumento se conoce también como el efecto dominó. A menudo se ofrecen una larga serie de eventos intermedios como los mecanismos de conexión para llegar de A a B, desde un comienzo aparentemente inofensivo hasta un desenlace totalmente indeseable. 

 Esta falacia da por ciertas las consecuencias que no son seguras y a veces ni siquiera probables.




Ejemplo:


  Si dejamos que los niños coman de manera incorrecta en la mesa terminarán siendo criminales, al no haber asimilado unas normas de conducta sociales adecuadas.


Para rebatirla:


  Una pendiente resbaladiza puede ser cierta, pero será falaz si no se establece la relación causa-efecto que se pretende sostener. Por lo tanto, si el que afirma no aporta ese dato debería de bastar con señalarlo para rebatirla.

  Dado que se suelen argumentar varios pasos desde el inicio de la pendiente al final hay que tener en cuenta que romper uno solo de esos pasos ya niega la afirmación.


20. Falacia you tubium


  No, porque un vídeo de Youtube diga algo, ese algo no está más cerca de ser cierto.


¿Qué importan las evidencias, si puedes encontrar un vídeo particular en YouTube con alguien afirmando justo lo que deseas creer? Todos sabemos que YouTube es una fuente muy confiable, y que el índice de fiabilidad se calcula fácilmente mirando el medidor de likes.

La “falacia ad youtubium” no existe como tal de forma oficial, pero resume perfectamente el conjunto de falacias que alguien comete cuando pretende anteponer en un debate los documentales conspiranoicos que ha visto en youtube por encima de cualquier evidencia científica bien respaldada.

  El nombre está inspirado en la web del biotecnólogo JM Mulet. la primera aparición de la falacia se registró  en este libro.



Ejemplos:


  Los nazis tienen una base secreta en la luna, está explicado de manera clarísima y con imágenes borrosas pero sin duda irrebatibles en este vídeo de youtube.


Para rebatirla:



  Poner en duda el medio, un vídeo de internet, puede servir como neutralización; hay que tener en cuenta que se trata en realidad de una falacia de autoridad, siendo sustituida ésta [la típica figura del  sabio  o  experto  por internet (o la televisión, o los libros, antes) como repositorio de la verdad absoluta.



Fuente de las ilustraciones animadas: falacias.escepticos.es
Cuando no se cita el origen, la definición y ejemplos están extraídos de una traducción de Jaime Wilson jwilson@bytecr.com a partir de: Stephen’s Guide to the Logical Fallacies. Copyright 1995-1998 Stephen Downes. Brandon, Manitoba, Canada.

 Esos textos fueron retocados por Miguel A. Lerma, y ahora por nosotros, además de los procedentes de la Wikipedia, para adaptarlos a nuestro formato.

No hay comentarios

El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.