7 grandes beneficios de llorar

Cuando vemos que otra persona está derramando lágrimas, nos solemos poner en lo peor. Pero lo cierto es que llorar no solamente sirve para mostrar nostalgia, tristeza, pena, dolor o rabia, sino que también nos ayuda a expresar felicidad o alegría.



  De ahí que numerosos estudios resalten los múltiples beneficios de llorar en el bienestar físico y emocional de las personas.

  Ya vemos que el llanto nos permite manifestar cómo nos sentimos en cada momento. Y estos sentimientos no tienen por qué ser negativos. Llorar es natural, es conveniente y más usual de lo que la gente piensa.

  No por soltar menos lágrimas se es más fuerte o estable psicológicamente. De hecho, los beneficios de llorar son muchos, y a continuación os contamos los más importantes!


No todas las lágrimas son iguales


  Las personas producimos tres clases de lágrimas. Cada una tiene una composición distinta, dependiendo de la función que estén realizando y de su origen. 


 Las basales son principalmente proteicas y permiten mantener los ojos húmedos tras cada parpadeo. Las reflejas están desencadenadas por agentes externos, como el humo o el viento. Su misión es proteger frente a la irritación.
  
  Por último, las lágrimas emocionales se desprenden en respuesta a una serie de emociones y son a las que nos referimos cuando decimos que estamos llorando. 

 Contienen elementos neuromoduladores (prolactina, hormonas adrenocorticotrópicas y leucina-encefalina) que funcionan como analgésicos naturales.


Las lágrimas tienen un efecto calmante


  Llorar nos ayuda a relajarnos, a liberar emociones y a desahogarnos, pero también nos permite cambiar y reducir una condición subyacente mucho más profunda: los episodios de angustia. Es decir, tienen un efecto directo y participan en el autocuidado en las personas.

  Esto se debe a que el llanto activa el Sistema Nervioso Parasimpático (SNP), el encargado de mantener o de propiciar relajación y descanso al cuerpo tras un esfuerzo.

  A su vez, la activación de SNP desencadena una serie de reacciones en nuestro organismo, por las que puede actuar sobre el nivel de estrés y participar en la regulación metabólica.


Llorar alivia el dolor y mejora el humor y el sueño


  Un estudio de 2014 comprobó que las lágrimas emocionales liberan dos sustancias esenciales para que las personas nos sintamos bien: oxitocina y endorfinas.

  De esta manera, se alivia nuestro malestar, tanto físico como emocional, porque este estallido hormonal nos genera una sensación placentera y de profundo bienestar.

  A veces, después de llorar, soltamos una carcajada o mantenemos una sonrisa. ¿Cómo puede ser que hace un momento estuviéramos empapando pañuelos y segundos después nos haya cambiado el humor? 

 Porque la oxitocina y las endorfinas liberadas contribuyen, a su vez, a mejorar el estado de ánimo. Sus efectos relajantes, su repercusión positiva en el humor y su alivio del dolor pueden contribuir a que las personas concilien mejor el sueño y se duerman más fácilmente.


Las lágrimas nos ayudan a deshacernos de las bacterias


  La lisozima, una enzima que está presente en las lágrimas, desempeña una función esencial para las personas. Actúa de barrera bacteriostática, porque altera y deshace las paredes de las bacterias. 

 Por tanto, a nivel físico, supone una manera muy eficaz y natural de combatir estos organismos y mantiene los ojos limpios.

  De hecho, los descubrimientos mantienen que incluso ayuda a proteger de sustancias como el ántrax y a vencer la resistencia que han desarrollado las bacterias a los antibióticos.


Llorar reduce la ansiedad y el estrés: un calmante natural


  ¡Uno de los mejores beneficios de llorar! Ya hemos visto que al hacerlo expulsamos una serie de sustancias a través de las lágrimas.

 Así, cuando estas se derraman en respuesta al estrés, liberan una serie de productos químicos que son “los causantes” de ese mismo estrés. Paradójico, ¿no?

  Por ejemplo, cuando lloramos, disminuyen nuestros niveles de manganeso; un mineral muy relacionado con estados de ansiedad, nerviosismo o agresividad.

  Y también eliminamos adrenalina y noradrenalina, sustancias que segregamos en cantidades más abundantes ante situaciones de estrés o peligro.




El llanto es una llamada a la empatía


   Normalmente, cuando una persona ve a otra de su entorno llorar, empatiza con ella y le brinda su hombro. Solemos pensar que necesita ayuda o porque le ha ocurrido una tragedia, o le duele algo en exceso o está profundamente afligida. En cualquier caso, su llanto nos atrae.

  Otro de los beneficios de llorar es que las lágrimas pueden ayudar a obtener consuelo y apoyo de las personas de alrededor. Esto responde a un comportamiento elemental de apego.

  De hecho, desde esta perspectiva, llorar es una especie de llamada de atención o una forma de obtener un beneficio social o interpersonal.


Llorar te ayuda a conocerte mejor


  Algunos autores, como Michael Trimble, aseguran que existe toda una “ciencia del llanto”. Esta podría explicar, por ejemplo, por qué unas personas son más propensas a llorar que otras. 

 Otros expertos como Ad Vingerhoets aseguran que la cantidad de veces que llora otra persona depende de dos rasgos de personalidad concretos: empatía y neuroticismo.

  En cualquiera de ambos casos, conocerse mejor a uno mismo es uno de los grandes beneficios de llorar. A veces, el llanto se considera una muestra de debilidad, cuando, en realidad, puede ser todo un signo de fortaleza emocional. 

 Las lágrimas dicen mucho de nosotros. Nos permiten saber cuáles son nuestras debilidades o vulnerabilidades, cuándo y cuánto necesitamos de otros, qué nos afecta más o menos y nuestras necesidades.

  Por todo ello, podemos deducir que llorar es bueno para la salud. Al intentar contener las lágrimas estamos bloqueando que se produzca esa limpieza emocional que tanto necesitamos. Por eso, no sintamos miedo, temor o vergüenza por expresar lo que llevamos dentro. 


 ¡Liberemos nuestra angustia, dolor o alegría!



Fuente: Sara Clemente para La mente es maravillosa

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