"Amor constante más allá de la muerte", un bello poema de Francisco de Quevedo para guardar en el corazón

Francisco de Quevedo, fue un escritor español del Siglo de Oro. 




 Se trata de uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española y es especialmente conocido por su obra poética, aunque también escribió narrativa y teatro, y diversos opúsculos filosóficos, políticos, morales, ascéticos, humanísticos e históricos.

  Durante su vida estudiantil, Quevedo escribió algunos opúsculos burlescos, desvergonzados y de mal gusto, de los que luego renegaría pero que entonces le hicieron muy popular a través de copias manuscritas que terminaron por avergonzar a su autor, quien se vio obligado a denunciarlas a la Inquisición no ya para impedir que se difundieran, sino para evitar también que se hicieran ricos a su costa los impresores que empezaron a llevarlas a letra impresa. 


  El opúsculo más ingenioso y menos procaz es, sin duda, las Cartas del caballero de la Tenaza, donde se hallan muchos saludables consejos para guardar la mosca y gastar la prosa (1606), en que un hidalgo tacaño ofrece todo tipo de excusas por escrito para no dar dinero o regalos a su amante.

"Amor constante más allá de la muerte", 
Francisco de Quevedo


  Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;

  Mas no, de esotra parte, en la ribera, 
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría, 
Y perder el respeto a ley severa.

  Alma a quien todo un dios prisión ha sido, 
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:

  Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.


No hay comentarios

El Club de los Libros Perdidos. Con la tecnología de Blogger.