Increíble pero real: Abogado pierde un juicio por tener "faltas garrafales de ortografía"

El texto contenía aberraciones gramaticales al por mayor, que iban desde por ejemplo, emplear "espresa" en lugar de expresa, "desarroyo" en vez de desarrollo, "ubiera" por hubiera, entre otros errores que escandalizaron a los jueces del caso.



La tragicómica situación ocurrió en un juzgado de Uruguay

 "¿Es tan ignorante? ¿Nos está tomando el pelo? ¿O nos propone adivinar un acertijo?". Esas fueron las reacciones de los incrédulos jueces de un Tribunal de Apelaciones de la justicia uruguaya, luego de desestimar un recurso de apelación de un abogado en un juicio contra el Estado.

  Simplemente no podía creer que estuvieran leyendo un escrito de una persona que necesariamente tenía que haber pasado por la universidad y que escribía como si apenas hubiera empezado la escuela.

 Los magistrados consideraron que el texto era "absolutamente inentendible", ya que encontraron por lo menos 100 faltas de ortografía...¡en apenas 11 páginas!


 En el escrito se colaron algunas perlas que irán directo a la enciclopedia de disparates ortográficos como estas: "Espresa" en lugar de expresa, "desarroyo" en vez de desarrollo, "ubiera" por hubiera, "estubiera" por estuviera, "quizo" en lugar de quiso, "abaló" como si fuera "avaló", "extructura" por estructura, "digimos" en vez de dijimos, entre otros errores.

  El caso se trata del reclamo de una ex funcionaria sobre un adicional salarial por haber trabajado en un centro de tratamiento intensivo (CTI) de un hospital público.

  La mujer reclamaba el saldo pendiente de 342.074 pesos uruguayos, equivalente a casi 12.000 dólares y en primera instancia logró un fallo favorable, y mucho menos favorable resultó cuando su abogado tomó cartas en el asunto.

  Pero la comisión de apoyo a ASSE apeló con un escrito, presentado por el abogado Pablo Andrada, que sorprendió a los miembros del Tribunal.


"El escrito de apelación presentado en autos resulta absolutamente inentendible, plagado de faltas de ortografía garrafales, errores de sintaxis, de tecleo, excesivo uso de abreviaciones con incoherencias absolutas, con un lenguaje inapropiado", se afirma en la sentencia del 20 de setiembre. rubricada por los cuatro miembros del tribunal.

  Los jueces sostuvieron que el texto que habían presentado los abogados de la institución no se ajustaba "a la dignidad y respeto que merece la Justicia".

  "Las faltas de ortografía, los errores de sintaxis, el exceso en la utilización de abreviaciones no hacen sino indicar que el apelante incorporó un borrador, que ni siquiera revisó, sometiendo al Tribunal y a su contraparte a un ejercicio de develación de un acertijo supuestamente argumentativo", afirmaron los magistrados.


Fuente: La Nación

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