“ASÍ FUERON... SON... Y SERÁN... LOS PERONISTAS DE MI EDAD”, de Enrique Romero Loizaga

Una excelente editorial de  Enrique Romero Loizaga que grafica buena parte del último siglo de la historia argentina.



  Los peronistas de mi edad empezaron aplaudiendo la vuelta del General, se mataron para recibirlo y después mataron para echarlo. Instalaron el caos y la violencia pero después condenaron el golpe contra Isabel.

 Los peronistas de mi edad vivaron a Herminio cuando le prendió fuego al cajón y al poco tiempo lo denostaron acusándolo de haber perdido las elecciones por su culpa. Los peronistas de mi edad fueron verticalistas y luego renovadores.

Perón recibiendo a Augusto Pinochet, dictador de Chile

  Los peronistas de mi edad fueron cafieristas, menemistas, duhaldistas, saaistas, kirchneristas, cristinistas y massistas. Algunos sucesiva y otros simultánea-mente.

 Los peronistas de mi edad fueron estatistas contra Alfonsín, privatistas con Menem, nuevamente estatistas con Néstor y ahora andan a la pesca a ver qué onda. Aplaudieron con el mismo entusiasmo la privatización y la estatización de YPF, eso sí, siempre cantando la marcha peronista y haciendo la V con las manos.

 Los peronistas de mi edad aclamaron a Rodriguez Saa cuando anunció el no pago de la deuda y se rompieron las manos aplaudiendo a Néstor cuando anunció el pago total de la deuda.

 Los peronistas de mi edad aplaudieron de pie el indulto de Menem a los genocidas porque había que pacificar la Argentina, y poco después abrazaban a las Madres de la Plaza porque la memoria bla bla blá.
Perón junto a los peores y más sanguinarios genocidas y dictadores de Latinoamérica y España

 Los peronistas de mi edad escracharon, repudiaron y condenaron a los genocidas y luego pusieron a uno al frente del ejército y lo defendieron con uñas y dientes.

 Los peronistas de mi edad aplaudieron a rabiar a Cavallo y el 1 a 1 y después lo negaron como Judas.

 Los peronistas de mi edad fueron libreempresistas en los 90 y luego socialistas del siglo XXI. Según venga la mano tienen sexo diplomático con EEUU o con Irán, China o Rusia, no le hacen asco a nada.

 Los peronistas de mi edad se la pasaron burlándose de los zurditos, los imberbes de la plaza, hasta 2015, cuando vieron que podían perder el ballotage y salieron a mendigarle los votos. . . ¡Al Partido Obrero!



 Los peronistas de mi edad fueron los que en los 90 inventaron la escuela-shopping, los que importaron una reforma educativa que ya había fracasado en otros países y se burlaban de la carpa blanca. Hoy los peronistas de mi edad se ponen un guardapolvo trucho y van a la Marcha por la Educación y cantan "vamos a volver".

  Los peronistas de mi edad se ufanaban de ir a Miami y pedir "dame dos" y después maldijeron a todos los oligarcas que vacacionaban en el imperio.

 Los peronistas de mi edad rechazan a las oligarquías terratenientes y latifundistas, pero defienden a un empleado bancario que en 10 años compró tierras que equivalen a 13 veces la Capital Federal.

 Los peronistas de mi edad acusan a la Justicia de politizarse y de corromperse cuando algún fallo no le es favorable, pero crearon una facción partidaria llamada Justicia Legítima que presiona, extorsiona, parcializa y condiciona las sentencias.

Ejemplos del adoctrinamiento fascista del peronismo, similar al de Benito Mussolini en Italia.

  Denuncian un supuesto partido judicial pero infectaron el poder judicial con jueces y fiscales afines.
   
  Los peronistas de mi edad reprochan la detención de Milagro Sala y la califican de presa política, pero callan y otorgan cuando el régimen de Venezuela encarcela a Leopoldo Lopez.

  Los peronistas de mi edad cuando se enteraron que Bergoglio era Papa lo acusaron de cómplice, colaboracionista y buchón del régimen militar y al poco tiempo hacían cola y se peleaban por ir al Vaticano a sacarse una foto con él.

 Los peronistas de mi edad, condenaron y reprobaron el helicóptero de Isabelita, se regocijaron con el de De La Rua y hoy hacen "souvenirs" con el de Macri.

Perón junto a Uriburu, dando el primer golpe de estado que derrocó a Hipólito Yrigoyen y desencadenó la llamada "década infame".

 Los peronistas de mi edad vitoreaban a su abanderada que condenó a un viejo y lo trató de avaro porque le regaló u$s.10.- a su nieto, pero miraban para otro lado cuando el esposo abrazaba las cajas fuertes y sentía "extashhis" o a su hija le embar-gaban una caja de seguridad con 9 palos verdes.


 Para no aburrirlos: a los peronistas de mi edad NO les importa la economía, la educación, los derechos humanos y si se descuidan, hasta la Democracia, la República, la Constitución, y las Leyes, les importa muy poco. Porque a los peronistas de mi edad ¡sólo les importa el poder para apropiarse de los dineros públicos!

  Porque el poder es la otra cara de la guita, y la guita, porque es la otra cara del poder.


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