UN AMBIENTE ESTIMULANTE FACILITA EL APRENDIZAJE Y LA ÉTICA EN LOS NIÑOS

La diferencia entre una escuela que realmente enseña y motiva a sus estudiantes con otra que simplemente funciona como una guardería de niños, radica en el interés que pongan sus maestros por educarlos, y por los estímulos que genere la propia escuela para que aprendan.

  Aquí compartiremos con ustedes algunos consejos de cómo dejar su escuela más atractiva con señalizaciones y recordatorios. 
 Se trata sólo de algunas ideas, pero todos, padres, directivos, docentes o incluso los estudiantes, pueden impulsar estas o muchas otras para hacer de sus escuelas un lugar donde aprender, realmente sea algo estimulante.

   Aunque muchas veces parezca que estudiar no hace la diferencia, la educación sigue siendo la única llave para abrir la puerta de la ignorancia y la desigualdad que afecta a grandes sectores de todos los países. Alguien que no ama aprender es alguien que no tiene interés en superarse a sí mismo, y esa mentalidad tarde o temprano condena a toda la sociedad. Y abrir la puerta de la ignorancia para adentrarse en el mundo del conocimiento hará de los niños, verdaderos protagonistas y ciudadanos del Mañana.

 Podemos tener una escuela aburrida y monótona donde los únicos colores existentes son el blanco, el negro y algún que otro gris apagado, o podemos hacer que las escuelas se transformen en un mundo colorido y emocionante. Esta alternativa resulta mucho más atractiva para los sentidos de los niños.

  Los colores interactúan en nuestra vida diaria incluso sin tener nuestro permiso, por ejemplo cuando nos invaden los anuncios del marketing, medios de comunicación, o incluso la propaganda política. Si les da resultado a ellos ¿por qué no emplear la misma lógica con la enseñanza? ¿Por qué no hacer que, si no la vía pública, al menos las escuelas mismas enseñen y contagien conocimiento y valores, más allá de los libros?




"Sólo la educación es la clave para abrir la puerta de la ignorancia y la desigualdad que azota nuestro país. Con la educación se elimina las trabas de las desigualdades sociales, dejando que el hombre alcance la luz del conocimiento y pueda caminar hacia ella. Sólo con la apertura de esa puerta, el niño de hoy será un ciudadano adulto y libre mañana." (Gelles).


  El mundo está invadido por la publicidad y se llena de color y estimulante, pero la escuela no lo hace. Muchas escuelas mantienen una estructura edilicia más apropiada y similar a cárceles que a un espacio donde el aprender debería ser una fiesta excitante y que invite a la creación de nuevas ideas. 
 Una escuela que permanece en blanco y negro, sofoca y la identidad del estudiante, bloquea su comportamiento, su creatividad y sus sentidos. Por eso es tan importante emplear los colores, formas y texturas para revertir estos efectos. 


   Todos los especialistas en marketing, medios de comunicación, el comercio, la política e incluso los líderes religiosos han entendido que los colores estimulan al individuo a comprar  sin pensar, a comer sin tener hambre, a votar sin creer en lo que se vota o a tener fe sin tener pruebas de lo que se cree, y cuando estos sectores por una u otra razón se desprestigian, mágicamente su campaña intercambia logos y colores para repetir el ciclo. Y así sucesivamente.


 ¿Por qué los especialistas en educación no emplean estos mismos recursos para un fin mucho más noble que es el de la enseñanza y formar sus valores? 

  Hoy en día las redes sociales representan otro flujo hacia donde deriva la atención de todos, pero principalmente de los niños y jóvenes. La sobrexcitación, la estimulación constante que proporcionan las convierten en un nuevo rival contra el que compiten los maestros día a día. Por eso es imperante cambiar de estrategias, hacer que aprender se convierta más en un divertimento y no en un tedio.



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